Compentencia estimulante

Artículo publicado el 19 de Febrero de 2004
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Artículo publicado el 19 de Febrero de 2004

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Ayer tuvo lugar en Berlín la cumbre de los tres: Schröder, Chirac y Blair. Muy a pesar de los otros estados: éstos temen, injustamente, el nacimiento de un “directorio”.

Hay una gran agitación. El Primer Ministro italiano, Berlusconi, volvió a montar ruido este lunes de la manera tosca habitual afirmando que la cumbre entre Alemania, Francia e Inglaterra era un chapuza. Y además añadió: “Europa no necesita ningún directorio”. Éste recibió el respaldo de la Ministra española de Exteriores Ana de Palacio, que anunció el día después, que ningún país podía exigir para sí solo el “interés general de Europa”.

Empuje innovador para Europa

Sin embargo para la celebración de una cumbre de los tres grandes hay buenas razones. Europa, tras el fracaso de la constitución, la disputa tras la guerra de Irak y sobre todo con una situación económica que va cuesta abajo, necesita más que nunca un impulso estimulante. Y el “triunvirato” ha pensado sobre todos estos importantes ámbitos políticos: el relanzamiento de la política económica a través de una estructuración más eficiente de la Comisión, el futuro de la constitución de la UE y finalmente la consolidación de la política de defensa europea.

La inclusión de Inglaterra a los hasta ahora estados dirigentes Alemania y Francia es de gran importancia. En la Europa de los 25 el eje franco-alemán ya no tendrá suficiente peso. Pero si Inglaterra sube al barco, se tenderá así un puente a los estados escépticos de la integración y los de orientación transatlántica. En cuestiones de política exterior se avanzará sólo con Inglaterra, los éxitos en el ámbito de política de defensa corroboran esto. Y que la política económica de la Comisión se desburocratice y se someta mejor a votación con ayuda de un supercomisario competente, para crear mejores condiciones a los inversores y vitalizar la coyuntura, ya lleva un gran retraso.

Está más que claro que tales adelantos deberían ser preparados por una vanguardia. 25 jefes de estado no pueden desarrollar la misma fuerza innovadora que 3. Y sólo alguien con ideas realmente ingenuas sobre esta forma de estado puede ver un peligro para la democracia europea en tales procesos de desarrollo. En todas las democracias del mundo existen preacuerdos que son totalmente normales. En los parlamentos a menudo se llevan a cabo decisiones, pero no se preparan. Y por eso no se es un país antidemocrático.

Organizar, no bloquear

Por el contrario: la cumbre de los tres grandes debe ser considerada como la posibilidad de llevar a delante la constitución a través del compromiso y así también fortalecer la democracia en Europa. Siempre que Schröder, Chirac y Blair se pongan al servicio de Europa, no se puede objetar nada contra su cumbre. Simplemente pueden hacer propuestas y ya se decidirá al final. Y un “directorio” institucionalizado sólo puede amenazar, si los otros países insisten en una posición de bloqueo y permiten el fracaso de la constitución. No nos deberíamos llevar a engaño si los críticos de España e Italia ahora redescubren repentinamente “el interés europeo”. Berlusconi con su incompetencia y Ana de Palacio con su terquedad en Bruselas son esencialmente más responsables del mal estado de Europa que Chirac, Schröder y Blair.

En lugar de quejarse de la fortaleza de los demás, deberían trabajar más sobre sus propias debilidades, dejar su posición de bloqueo y hacer propuestas constructivas. Deberían aceptar el reto de Berlín. Es bien sabido que la competencia estimula el negocio.