¿Conclusión tras el 26J? Aquí hay una gran ruptura generacional 

Artículo publicado el 6 de Julio de 2016
Artículo publicado el 6 de Julio de 2016

Las elecciones generales del pasado 26 de junio han dejado claras dos cosas: una, que los españoles siguen reclamando un Gobierno, y dos, que a la hora de votar, existe una gran brecha generacional entre el voto joven y el de los más mayores.

Los resultados electorales del pasado 26 de junio cayeron como un jarro de agua fría para muchos españoles que se sienten impotentes frente a la permanencia en el gobierno del Partido Popular (PP). Desde que en 2011, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) perdiera el gobierno en favor de Mariano Rajoy, en plena crisis económica, el PP mantiene su posición en buena parte de las comunidades autónomas, y por consecuente en el gobierno central. Sin embargo, son los jóvenes quienes manifiestan tener una mayor necesidad de cambio y también una mayor desconfianza en sus posibilidades para decidir el rumbo del país. Con una tasa de paro juvenil del 45,3%, muchos jóvenes afirman sentirse impotentes e invisibles ante el inmovilismo político.

Este sentimiento se agravó la noche de las elecciones con la reafirmación de la derecha representada por el PP como primera fuerza política. Como en diciembre, fueron los mayores de 65 años quiénes dieron principalmente su apoyo al Partido Popular mientras que los jóvenes se decantaban especialmente por los nuevos partidos como la formación de izquierdas Unidos Podemos, y en un grado inferior por Ciudadanos.

El envejecimiento de la población en España, sumado a la alta abstención de los jóvenes, y teniendo en cuenta que muchos se han marchado a otros países a trabajar y encontraron dificultades para votar, explica que sean los mayores de 50 años quiénes han decidido el rumbo del país al menos para los próximos 4 años. Esto nos hace pensar en Reino Unido, donde tras el referéndum del 'Brexit' se produjo una fuerte brecha generacional. Así pues, se calcula que un 75% de los jóvenes de entre 18 y 24 años votó por la permanencia de Reino Unido en la UE, mientras que el 61% de los mayores de 65 años y el 56% de la franja de edad que va de los 50 a los 64 años se decantaron por abandonar la Unión.

Para entender mejor por qué se repite esta brecha generacional en ambos casos y qué factores la provocan, Guillermo López, Doctor en comunicación política en la Universitat de València, aclara algunas ideas. 

cafébabel: ¿Se esperaba la aparición de esta nueva división?

Guillermo López.: "No sólo se esperaba, sino que realmente es uno de los factores divisorios más importantes entre los viejos y nuevos partidos. El PP, por ejemplo, fue el cuarto partido más votado (detrás de Podemos, Ciudadanos y PSOE) entre los menores de 55 años, según indicaban los datos de las encuestas del CIS previas a las elecciones del 26J. En cambio, prácticamente la mitad de la población jubilada (mayor de 65 años) es votante del PP. El caso del PSOE no es tan acusado, pero comparte esta diferenciación básica, al igual que la mayoría de los votantes de Ciudadanos y -sobre todo- Podemos se concentran en las franjas poblacionales de menor edad".

cafébabel: ¿Es una tendencia típica en la historia de nuestra democracia o es un factor nuevo?

G. L.: "Sí que es habitual que el partido que gobierna concentre el voto de los jubilados, más conservador. Ocurrió con el PSOE de Felipe González y sucedió con el PP a partir del año 2000, más o menos. Lo que ocurre ahora es que esa tendencia se ha acentuado muchísimo, porque los grandes partidos han perdido la mayoría de sus apoyos electorales que se han "fugado" a Podemos y Ciudadanos en las franjas de menor edad, mientras que han conservado a la mayoría de los votantes más mayores".

cafébabel: Hemos observado como se imponía esta división tanto en el Reino Unido como en España, ¿a qué se debe, cómo podríamos explicarlo?

G. L.: "Desde mi punto de vista, el factor fundamental que explica, no sólo esta distribución del voto, sino la misma aparición de los partidos emergentes, es la crisis económica. La carga de la crisis se ha distribuido desigualmente desde muchos puntos de vista, y uno de ellos es el generacional. Los gobiernos han hecho todo lo que han podido para preservar el poder adquisitivo de las pensiones, mientras los sueldos se desplomaban y el empleo también. Esto ha generado una gran masa de población joven muy desencantada con los partidos tradicionales, y ha acentuado el conservadurismo de los ciudadanos de mayor edad, que lo que no quieren es que desaparezcan los derechos y el bienestar con los que cuentan ahora. En el caso del Reino Unido, veían en la inmigración una amenaza para ese statu quo. En el caso de España, lo asociaban con la incertidumbre derivada del ascenso de los nuevos partidos, sobre todo de Podemos".

cafébabel: ¿Podríamos decir que en general la población más mayor sucumbe con mayor facilidad al discurso del miedo, bien sea a una disminución en las pensiones o bien sea a la inmigración?

G.L.: "Creo que sí, pero matizaría que es un miedo a que las cosas cambien, en general, respecto de lo ya conseguido. Los jóvenes tienen menos miedo, ¿tal vez más son más inocentes?, se podría deslizar como contraargumento, por lo que tienen menos que perder".