Conferencia de Poznan: la crisis roba protagonismo al cambio climático

Artículo publicado el 28 de Octubre de 2008
Artículo publicado el 28 de Octubre de 2008
Delegados de más de 190 países irán a la conferencia de Poznan, pero todas las miradas estarán en los principales participantes: la UE y los Estados Unidos. Después de las elecciones y en medio de una crisis financiera global, ¿abandonará el mundo la asignación significativa de dinero y energía para resolver el problema?

Puede que los candidatos estadounidenses John McCain y Barack Obama sean considerados como “respetuosos con medio ambiente” en el contexto americano, pero el cambio climático divide a la mayoría de los votantes estadounidenses. El informe 2008 de Transatlantic Trends revela que los partidarios de Obama se sienten más afectados por el calentamiento global (22%) que los partidarios de McCain, quienes se preocupan más por el terrorismo, las armas nucleares y el fundamentalismo. El 82% de los europeos se siente afectado por el calentamiento global, el 41% identifica el cambio climático como la próxima máxima prioridad después del terrorismo, comparado con el 42% de los americanos, quienes eligen los problemas económicos.

(elycefeliz/ bobster1985/flickr)Con las elecciones el 4 de noviembre, Estados Unidos estará en una posición curiosa en el momento de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en Polonia, entre el 1 y el 12 de diciembre. En marzo de 2001, la administración Bush se echó atrás en el tratado de Kioto sobre la lucha contra el calentamiento global, con la justificación de que ello dañaría el comercio norteamericano. El marco de trabajo de Poznan está diseñado para reemplazar a Kioto cuando este expire, en 2012. Sin embargo, el nuevo presidente no asumirá el poder hasta enero del año 2009, lo que significa que en diciembre el gobierno en funciones será aún la administración Bush. ¿Quién negociará en nombre de Estados Unidos esta vez?

Crisis financiera, no crisis climática

Mientras tanto, la Unión Europea, el líder en este área, ha estado sufriendo mucho por la inestabilidad económica. ¿Limitará sus demandas hacia otros países en Poznan? En la cumbre de la UE, en octubre, las naciones pudieron finalmente llegar a un consenso sobre un plan coordinado para enfrentar la crisis financiera. Mediante el rescate financiero de bancos en problemas con fondos nacionales, aumentaron la confianza de los mercados europeos, preocupados por la falta de unidad inicial. Los ecologistas, sin embargo, vieron las discusiones como un augurio preocupante de lo que puede suceder en Poznan.

(covilha/flickr)La cumbre centrada en el cambio climático fue casi totalmente opacada por la crisis financiera. La única mención fue cuando un grupo de ocho países de Europa oriental (Bulgaria, Estonia, Letonia, Hungría, Lituania, Polonia, Rumania y Eslovaquia) dijeron que sus compromisos previos con los objetivos ecologistas serían imposibles ahora. Desean que los objetivos de emisión de CO2 sean revisados a la luz de la “grave incertidumbre económica y financiera”.

Hasta el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo que vetaría el acuerdo actual si no se reducen los objetivos: el comercio italiano estaba sufriendo demasiado para cumplirlos. Fue un día decepcionante para aquellos que habían trabajado por la aplicación del paquete estrella de la Comisión Europea. El plan para reducir las emisiones en un 21% con respecto a 2005 para el año 2020 había logrado amplio apoyo público. 

Polonia, que depende de fábricas eléctricas alimentadas a carbón para generar el 96% de su electricidad, ha liderado las objeciones. Pero los observadores han acusado que Polonia -y Berlusconi- siempre han estado disconformes con el acuerdo y simplemente están usando la crisis financiera como una excusa para no cumplirlo. Algunos especulan que los objetores en realidad quieren más dinero de la EU. Otros señalan que estas naciones europeas más pobres tienen una objeción legítima: los antiguos Estados comunistas argumentan que han logrado la mayoría de las reducciones de C02 de la UE después de cerrar muchas viejas plantas industriales altamente contaminantes en los años noventa.

Mirar hacia el futuro

 ( Poznan conference/site officiel)El debate que está ocurriendo dentro de la UE probablemente reflejará el que tendrá lugar en Poznan en diciembre: los países más pobres no pueden tomar compromisos ambiciosos a causa de la actual situación económica, mientras que los países más ricos sienten disminuir su entusiasmo por cualquier cambio que pudiera afectar negativamente el crecimiento económico.

Sin embargo, ante las afirmaciones de los científicos de que las emisiones de C02 deben descender drásticamente dentro de diez a quince años para evitar cambios potencialmente peligrosos para el clima, los ministros de Medioambiente de la UE dieron la voz de alarma en Varsovia el 14 de octubre. El austríaco Yvo de Boer, secretario ejecutivo para la convención, advirtió que “la actual inestabilidad financiera no debería ser excusa para retrasar la acción sobre el cambio climático”. Asimismo, apuntó que algunas medidas para combatir el cambio climático podrían traer beneficios económicos para las naciones desarrolladas y también a las que están en vías de desarrollo, aunque no especificó cuáles podrían ser.

Es difícil decir en este momento qué sucederá en Poznan. Pero, si los desacuerdos acerca del cambio climático dentro de la UE en octubre son un indicio, debería ser una reunión polémica, con la omnipresente sombra de la crisis económica cerniéndose sobre ella.

El informe Transatlantic Trends es un exhaustivo sondeo anual de la opinión pública americana y europea. El sondeo fue realizado en los Estados Unidos y 12 países europeos: Bulgaria, Francia, Alemania, Italia, Holanda, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia, España, Turquía y el Reino Unido. (German Marshall Fund, US/ Compagnia San Paolo)