Confíe en mí, soy Microsoft

Artículo publicado el 17 de Septiembre de 2007
Artículo publicado el 17 de Septiembre de 2007
El Tribunal de la UE impone en primera instancia una multa de cerca de 500 millones de euros a Microsoft por abuso de posición dominante. Microsoft tiene hasta el 17 de noviembre para recurrir la sentencia.

En un principio, la Comisión Europea dictaminó en 2004 duras sanciones contra Microsoft y su sistema operativo Windows. El 12 de julio de 2006, la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes le impuso una multa de 280,5 millones de euros, pero Microsoft no cesó con su conducta ilícita.

El 18 de mayo de 1998, el gigante del software con sede en Washington ya se fue protagonista del caso “Estados Unidos v. Microsoft”, un conjunto de acciones civiles emprendidas por marcas rivales y grupos civiles estadounidenses. Los principales ataques incluían webs como Microsuck y la Campaña de Boicot contra Microsoft. Las asociaciones locales incluyen la “Asociación Francófona de Usuarios de Linux y Software Libre”, así como la paneuropea Fundación para el Software Libre Europa (FSLE). Otras organizaciones oficiales reúnen a académicos, técnicos y a cualquier persona que condene el software de propiedad. Estos grupos resisten al asfixiante Microsoft y promueven el “software libre” (SL), que representa la libertad de estudiar, modificar, mejorar y distribuir el código fuente de cualquier programa informático.

El navegador Firefox, creado por la Fundación Mozilla, incrementó su presencia en el mercado con un 15% en julio de 2007, superando a Microsoft Explorer en la mayoría de Europa, aunque no lo ha conseguido aún en Francia. Guillaume Yziquel, asistente de Georg Greve, el presidente de la FSLE, explica los esfuerzos realizados en Europa para desarrollar el SL y contrarrestar las tendencias monopolísticas en vista al proceso abierto ante el Tribunal Europeo de Primera Instancia..

¿La FSLE apareció de forma explícita como alternativa al software privativo?

Sí y no. La FSLE comenzó como organización hermana de la FSL Americana para promover el SL de acuerdo con la mentalidad europea (por lo general, menos conflictiva). La FSLE fue fundada en 2001 junto con el comienzo de las investigaciones de la Comisión Europea sobre las prácticas comerciales de Microsoft y su monopolio en el mercado de los ordenadores de sobremesa. Hacemos frente a Microsoft, un importante actor dentro del software de propiedad, y otras violaciones de licencia del SL (Skype fue dictaminado culpable por violaciones en Alemania el 24 de julio de 2007).

¿Es el software libre –como Ubuntu o GNU/Linux- una opción viable? ¿Está perdiendo Microsoft su actual control sobre este tipo de mercado?

Constituye una opción viable. Aún existen asperezas, sobretodo en el mercado de los ordenadores portátiles, donde el hardware está diseñado para aceptar el sistema operativo Microsoft en lugar de -como núcleo- Linux. Ahora bien, la situación está cambiando poco a poco: la experiencia de los portátiles con GNU/Linux está mejorando en el sector del usuario medio.

Lo que la gente no ve al decir que Linux es ridículo en términos de mercado de valores, es que el software libre no sólo es cuestión de sistemas operativos, sino también de muchos programas, como Firefox u OpenOffice, que funcionan asimismo con Mac OS X y Windows. El software libre representa del todo una alternativa al software privado. Ya no se asocia sólo a los aficionados o frikis de la informática. No puedo hablar sobre la pérdida de poder de Microsoft. Sin embargo, las soluciones del software libre constituyen soluciones profesionales y se han visto impulsadas en los últimos años.

¿Cómo explica el crecimiento del monopolio de Microsoft?

Microsoft comenzó a predominar en el mercado de los ordenadores de mesa tras cerrar un acuerdo con IBM en noviembre de 2003. Mantuvieron su liderazgo más que nada a través de la ingeniería legal, la manipulación de las normas y una intencionada falta de interoperabilidad. Trabajaron duro para apalancar de forma abusiva su dominio sobre otros sectores, con la intención de controlar los protocolos de Internet (IP).

¿Cómo promueven el software libre entre los particulares, las instituciones y las grandes empresas?

La FSLE trabaja junto con otras asociaciones para promover el software libre, tanto en el plano local como el internacional. Trabajamos con EE UU y las Naciones Unidas con el fin de proteger el software libre. Como movimiento básico, nuestro papel consiste en indagar la interacción entre este movimiento, la industria y las instituciones. Los principales softwares libres lo hacen accesible a a gente corriente. Aunque estos consumidores no se decanten de inmediato por GNU/Linux, constituirán el incentivo para las compañías que propongan dicho software libre.

Mientras tanto, tenemos que promocionar el software libr entre las instituciones políticas, y no es tarea fácil. Por ejemplo, el gobierno francés ejerció presión y propuso leyes para la prohibición de ciertos softwares libres a finales de 2005. Dicho esto, a pesar de que en Francia está prohibida la venta de ordenadores equipados con un servicio con acuerdo de licencia de Windows para el cliente final, las autoridades de competencia francesas no se han manifestado en contra de esta práctica. Promovemos el software libre a través de los medios de comunicación, en coordinación con otras asociaciones e instituciones políticas en favor del libre software y ejerciendo presión en Bruselas señalando las compañías que violen leyes.

Son una fundación europea bastante grande, pero la implicación de los diferentes países provoca cierto desequilibrio: ¿están todos interesados por igual en el software libre?

En sus inicios, la fundación era verdaderamente europea, con una importante participación de Alemania. Las diferencias culturales resultaron de la creación de una fundación francesa independientede libre software. Por lo general, la gente tiene el mismo interés por el software libre en este país, pero la diversidad lingüística y cultural de Europa constituye un problema que afrontar en la coordinación del alcance de los medios de comunicación, por ejemplo. Europa occidental está más familiarizada con el software libre que Europa central y oriental. En esta última, la propiedad intelectual tiende a adoptarse ciegamente sobre la base de que representa “liberalismo”, y por tanto, una mejoría.