Conoce a Ceris: La inglesa que hace campaña por la independencia de Escocia 

Artículo publicado el 18 de Septiembre de 2014
Artículo publicado el 18 de Septiembre de 2014

"Necesito dejar de pensar en el 'indyref'", dice una excitada Ceris Aston, una activista a favor del 'sí' en el referéndum por la independencia de Escocia que tiene lugar hoy (18 de septiembre) y que podría sentar un precedente para los movimientos independentistas y la democracia directa en Europa. Así  se subió al barco de la campaña por el 'sí' una inglesa de 23 años. 

Cafébabel: ¿Cómo te sientes hoy, Ceris? 

Ceris Aston: Hemos estado esperando este día durante mucho tiempo. Estoy excitada, muy nerviosa, cansada. No he dormido muy bien estos últimos días. Y me siento esperanzada. 

CB: 'From a cybernat with love’ (De una 'cybernat' con amor) es tu última entrada antes del gran día, ¿qué significa ese término?

CA: Es un término peyorativo utilizado por los medios y la campaña del no para describir a los cibernautas que hacen campaña por el . La campaña escocesa por la independencia ha sido criticada por ser una campaña nacionalista, con todo lo que esto conlleva, como el sentimiento anti-inmigrante o anti-inglés, por ejemplo. Básicamente, por ser muy insular. Se ha dicho de los cybernats [ciber nacionalistas] que son agresivos y egoístas. En mi entrada, quería reivindicar el término porque no todos somos egoístas, honestamente. 

CB: ¿Y cómo llamas tú a los activistas por el 'no'? 

CA: Su campaña se llama Better Together [Mejor juntos]. Yo no lo uso personalmente, pero el término que se ha utilizado ha sido "Bitter together" (Amargos juntos). Tengo amigos que votarán por el no y yo estoy en desacuerdo con sus razones pero aún así sé que son una gente encantadora. Pero no deberían ser demasiado pedantes, sin embargo. 

CB: Eres inglesa pero estás ilusionada por la independencia escocesa. ¿Cómo es posible? CA: Al principio pensaba "Soy inglesa, así que no sé si mi voz realmente cuenta". Pero me di cuenta de que no todo se trata de que no te gusten los ingleses. Se trata de crear una sociedad más democrática y de expresar nuestra desafección con Westminster, algo que creo que pasa en todo el Reino Unido. Creo que el cambio es siempre bueno. Pero mi compromiso fue bastante gradual. A medida que leía más, más virtudes le veía al . Mucha gente dice "piensa con la cabeza y con el corazón". Pero, desafortunadamente, mis órganos no me decían nada. En una democracia, ser representativo y que tu voz cuente es algo bueno. Westminster es un viejo club de chicos, está formado por gente que fue a las escuelas privadas a las que solo acude un 7% de la población. ¿Entienden ellos los obstáculos que tiene que enfrentar la gente que vive en recesión? 

CB: ¿Está devolviendo este referendum la fe perdida en la política? 

CA: Es ilusionante. La gente sabe de política. La gente está conversando en la calle. He aprendido más de política en el último año que en toda mi vida. Y creo que esto le ha sucedido a mucha gente. Creo que un cuarto de millón de nuevos votantes se han registrado, esto es algo brillante. Especialmente si consideras que solo tenemos una población de 5,3 millones de personas. Para mí, ha sido algo positivo formar parte de esto. Me sentía como si tuviera el poder de cambiar las cosas. 

CB: ¿Crees que #ScotlandDecides creará un precedente para el asentamiento de una democracia más directa en Europa? 

CA: Hemos recibido muchas respuestas y reacciones de otros países que están buscando la independencia. Hay un gran movimiento catalán que apoya la causa escocesa. Supongo que ven en nosotros una forma de abrirse camino. Creo que esto es algo en lo que deberíamos pensar, el hecho de que estamos eligiendo democráticamente nuestro propio futuro sin que haya un derramamiento de sangre.  

"Scotland's future in Scotland's hands" - el vídeo oficial de la campaña por el 'sí'. 

CB: Un argumento de Better Together es que la "independencia es algo para los románticos". ¿Lo eres tú? 

CA: Supuestamente ellos solo tienen acceso a una cierta cantidad de información. Hay empresarios e inversores apoyando la independencia que perderían mucho dinero si esto saliera mal. Ellos no son tan románticos como para dejar  que se pierdan sus beneficios multimillonarios. El 50% de los escoceses no está formado únicamente por idealistas. He oído mucho sobre la gente y el  nacionalismo de base y de William Wallace por parte de los medios de comunicación de masas y de la campaña del no, diciendo que somos nacionalistas desesperados por querer reclamar nuestro país después de 307 años. Pero nosotros no estamos anclados al pasado: queremos una sociedad mejor. Ahora. Y hemos hecho nuestras investigaciones. 

CB: ¿Entonces la identidad no forma parte de la campaña por el 'sí'?

CA: No tienes que ser escocés o creer en el sentimiento de la Scottishness. La campaña por el es bastante inclusiva y cuenta con la gente de todo el mundo. No creemos que de repente todo vaya a ser maravilloso. No estamos cantando el himno nacional y ondeando nuestras Saltires [el nombre de la bandera escocesa] en nuestras salas de estar, llorando cada vez que escuchamos una gaita. Estamos trabajando duro por una Escocia en la que nuestros impuestos no se gasten en proyectos como Trident, sino en el sistema sanitario o en educación. 

CB: Eres una joven en busca de trabajo. ¿Y si mañana te desperataras en una película de terror económico? 

CA: Obviamente, siempre podría meterme en una gran maleta e irme a París. Sí, creo que eso [la independencia] podría ser complicado, pero a largo plazo merece completamente la pena. A corto plazo, los escoceses han mostrado que son comprometidos, apasionados y poderosos. Yo acepto trabajar duro si a largo plazo la sociedad se vuelve más justa y trata a sus ciudadanos con respeto. 

CB: Facebook dice que asistirás al Edinburgh 19th September Positive Scotland Party (Whatever the Result). ¿Qué esperas celebrar allí? 

CA: Si sale el no, muchos de los activistas por el estarán bastante derrotados. Y quizá sea bueno compartir esa derrota. Obviamente, si sale el , habrá una gran fiesta. Estamos viviéndola con anticipación ahora, es algo muy extraño. Pero la división no tiene por qué comportar malos sentimientos necesariamente. Si sale el no, seguiremos comprometidos políticamente. Pero eso no será el fin de la campaña por la independencia. Seguirá vigente. La descentralización puesta en marcha en 1997 fue un paso pero la gente no se detuvo, siguió adelante. Pero me gustaría de verdad ver la independencia mientras soy joven. Somos parte de la historia de una forma muy real y eso es un sentimiento maravilloso. Eso podría cambiar el mundo y podría definitivamente cambiar nuestra pequeña parte de él.