¿Conoces realmente a Martin Scorsese?

Artículo publicado el 3 de Noviembre de 2015
Artículo publicado el 3 de Noviembre de 2015

Desde el pasado 14 de octubre hasta el próximo 14 de febrero de 2016, la Cinemateca francesa dedica una exposición y una retrospectiva al autor de Taxi Driver Uno de los nuestros, un cineasta apasionado que piensa y respira cine.

Nos guste o no, el otoño de 2015 será inevitablemente "escorsesiano". Embarcado actualmente en la postproducción de su próxima película, titulada Silence, con Liam Neeson y Andrew Garfield, y en una nueva serie para la cadena de televisión estadounidense HBO, Martin Scorsese recibe un doble homenaje.

Por una parte, la Cinemateca francesa le dedica una exposición y una retrospectiva íntegra de sus películas y por otra, el Instituto Lumière de Lyon le entregó el pasado 16 de octubre su Premio Lumière para coronar el conjunto de toda su obra.

A pesar de tener una agenda muy apretada, el cineasta de 72 años trabaja sin descanso en la restauración y conservacion del patrimonio cinematográfico dentro de sus dos organizaciones: la Film Foundation y la World Cinema Foundation. Desde luego, Martin Scorsese parece infatigable. Durante la conferencia de prensa que tuvo lugar en la Cinemateca francesa el pasado 12 de octubre, se mostró lleno de fuerza, generosamente elocuente y encantado de poder conservar tanto su trabajo de director como el de los que han influído de forma decisiva en su vida (Hitchcock, Hawks, Pasolini...).

El asma y el dibujo

Martin Scorsese es, ante todo y desde siempre, un cinéfilo bulímico que ha recorrido el cine a través de las diferentes épocas y países. Nieto de inmigrantes sicilianos, Scorsese nació el 17 de noviembre de 1942 en Fluhing (Long Island). Debido a que padece asma, no pudo hacer deporte con sus amigos del barrio y se vio obligado a practicar actividades menos físicas, entre las que destacan frecuentar con asiduidad las salas de cine o ver la televisión de sus padres, devorar tanto las series clásicas como las series B, las películas del oeste, las películas bíblicas, el neorrealismo italiano... Si abandonaba en algunas ocasiones las pantallas, era para dedicarse a otro de sus pasatiempos: el dibujo. Esta afición le llevó a hacer esbozos de carteles de películas imaginadas (como una película bíblica con un casting cinco estrellas) y a crear los storyboards (guiones gráficos) de futuros proyectos.

Vinilo, la nueva serie de HBO dirigida por Martin Scorsese y Mick Jagger.

Este es uno de los aspectos más interesantes de la exposición de Scorsese: excepto las fotos de rodajes, de familia, el vestuario expuesto o los extractos o fragmentos de películas comentadas, podemos descubrir el trabajo preparatorio de algunas secuencias que se han hecho famosas como el combate entre Jake LaMotta Sugar Ray Robinson en Toro salvaje: un guión técnico dinámico, brutal y preciso, inspirado en la famosa escena de la ducha de Psicosis. "Tengo la costumbre de pensar en términos de secuencias, de anticipar en términos de secuencias montadas", dijo el cineasta. Estos valiosos documentos permiten ilustrar la meticulosidad de su puesta en escena, minuciosamente reflexionada, en la que cada plano está diseñado como un cuadro viviente perfectamente pintado y la película como un conjunto armoniosamente organizado y fluído. 

Los dioses modernos

La exposición se divide en cinco temáticas. La primera es la que permite entender mejor toda la complejidad del protagonista escorsesiano partiendo de los orígenes italo-norteamericanos del cineasta: su juventud, que transcurre en el popular barrio de Little Italy de Nueva York, está fuertemente marcada por la religión católica. Decide incluso entrar en el seminario preparatorio de la calle 86, pero su amor por el rock desencadena su expulsión. Sin embargo, la fe ocupará un lugar predominante en su obra: fe en el hombre, fe en la humanidad. ¿Pero cómo tener fe cuando se vive dentro del propio caos? ¿Cómo ser un hombre bueno si se es tan violento como sus semejantes? Esa es la búsqueda desesperada de Charlie (Malas calles), maleante de poca monta fascinado por San Francisco de Asís, que intenta por todos los medios salvar a su amigo Johnny Boy, que termina por ganarse la ira de la mafia. Ese es también el día a día de Frank Pierce (Al límite), un conductor de ambulancias depresivo que recorre los bajos fondos neoyorquinos para salvar la vida de almas perdidas con la finalidad de redimir la suya.

¿Es realmente posible encontrar la redención en ese mundo corrupto? Cualesquiera que sean las intenciones de sus personajes, el mundo según Scorsese está regido por la voluntad de ser siempre más poderoso que el común de los mortales, aun a riesgo de imponer ese poder mediante la violencia. Los dioses modernos, aquellos que dictan en qué sentido tiene que girar el mundo, son los gánsteres de Nueva York, la mafia de Las Vegas o los corredores de bolsa de Wall Street. Pero todo relato de ascensión fulgurante y despiadada acaba inevitablemente por quemarse las alas. Incluso para los cabrones, el infierno está en la Tierra.

Pocos cineastas conservan una vitalidad de creación como la de Martin Scorsese. Un cineasta que ha sabido apropiarse de los códigos del lenguaje cinematográfico para crear una obra única, maestra, todo para homenajear en cada una de sus películas a los autores que han sido sus maestros. Un cinéfilo y contrabandista prevenido para quien la historia del cine está constantemente escribiéndose y de la que hay que preservar la memoria a cualquier precio. En pocas palabras, un gran hombre de cine que hay que (re)descubrir totalmente.

Exposición Martin Scorsese, en la Cinemateca francesa de París del 14 de octubre de 2015 al 14 de febrero de 2016.

Horarios: Lunes, miércoles, jueves, viernes y sábado de 12 a 19h; domingo de 10 a 20h.

Tarifas: Normal, 11 euros; reducida, 8.50 euros

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Este artículo ha sido escrito por la redacción de La Parisienne. Los títulos originales han sido sustituídos por los títulos oficiales en español.