Constitución: toneladas de reflexión

Artículo publicado el 5 de Julio de 2006
Artículo publicado el 5 de Julio de 2006

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El final de la presidencia austriaca de la Unión Europea y el inicio de la finlandesa el 1 de julio 2006 no suponen ningún punto de inflexión en lo referente al futuro del Tratado Constitucional.

Las conclusiones del Consejo Europeo celebrado el pasado 15 de junio en Bruselas han aportado pocas novedades. Hay que esperar a la página 17 del documento para encontrar unos apuntes sobre la Constitución Europea. De entrada, el Consejo Europeo no saca ninguna conclusión al año del así llamado “período de reflexión”, más allá de recordar que el proceso de ratificación ha seguido adelante a pesar de los referendos francés y holandés, por lo que cinco países adicionales han ratificado el Tratado Constitucional.

Con el típico lenguaje críptico y vaporoso comunitario, el Consejo Europeo extiende de hecho el período de reflexión al primer semestre de 2007, llamando a la presidencia alemana a presentar un informe que “tras extensas consultas (…) explore posibles desarrollos futuros”. Asimismo, las conclusiones señalan que “se necesita trabajo adicional antes de que se puedan tomar decisiones sobre el futuro del Tratado Constitucional”. Por último, la Agenda Preliminar de la presidencia finlandesa recién estrenada señala que “el objetivo es iniciar trabajos preliminares para explorar opciones relativas al Tratado Constitucional”.

¿Rumbo al protocolo social para la Constitución?

Todo esto puede ser interpretado en el sentido de que el Consejo Europeo se estaría inclinando por mantener el actual texto (que Finlandia se dispone a ratificar durante su presidencia), al tiempo que reconoce la eventualidad (e incluso la necesidad) de desarrollar medidas “de acompañamiento”. Ello se debe a varios factores. En primer lugar, tal y como señalaba el Presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, en su conferencia de Salamanca el 21 de junio pasado, Francia no volverá a votar el mismo texto, ni antes ni después de sus elecciones presidenciales. Segundo, porque importantes sectores de la sociedad europea, incluyendo parte de la izquierda que apoyó la Constitución Europea se han dado cuenta de la necesidad de relanzar la Europa Social, una de las razones del fracaso del referendo francés. La posibilidad de resucitar la Constitución Europea con un anexo o protocolo que sancione el compromiso de la Unión Europea con la armonización social, tanto dentro como fuera de las fronteras comunitarias se refuerza al haberse encargado el informe a la presidencia alemana, ya que la señora Merkel se ha mostrado a favor de mantener el texto constitucional y de incorporar anexos para vencer las reticencias francesa y holandesa.

No competencia entre sistemas sociales

En conclusión, la presidencia finlandesa, país de clara tradición socialdemócrata, podría allanar el trabajo de la alemana con la inclusión del principio de no competencia entre sistemas sociales dentro de la Unión en sus conclusiones finales de diciembre próximo. Principio que podría ser reiterado en la declaración política prevista para conmemorar el cincuenta aniversario del Tratado de Roma el 25 de marzo de 2007. Esperemos que nuestros líderes estén a la altura.