copa del Mundo: La guerra de los clones

Artículo publicado el 9 de Julio de 2014
Artículo publicado el 9 de Julio de 2014

Los equipos de fútbol tienen jugadores que se parecen más a sus gemelos de la versión Playstation que a ellos mismos. Del mismo modo, el videojuego es más realista que el mismo partido. ¿Significa esto que el deporte real se está convirtiendo en un juego virtual?

En nuestros días, cuando expresamos nuestra admiración por un jugador de fútbol como Lionel Messi, decimos: "es un jugador de Playstation". Bien, evidentemente, estos mismos futbolistas profesionales también juegan a los videojuegos fuera del campo. Además, numerosos jugadores piensan que jugar regularmente a la videoconsola aumenta sus posibilidades de éxito cuando salen al terreno de juego. 

A primera vista, nos damos cuenta de que no hay apenas diferencias en la pantalla entre el juego simulado y la retransmisión de la Copa del Mundo de Brasil. Los productores de EA del videojuego FIFA 2014 han conseguido capturar las expresiones y los movimientos de estas estrellas mundialmente conocidas hasta el punto de que podríamos tomar a los originales por meras "copias". ¿No estará foramada la generación de futbolistas actual formada por avatares? 

Nike: la máquina de pesadillas

La marca de artículos deportivos Nike ha difundido recientemente un anuncio sensacional. Para salvar el fútbol, Cristiano Ronaldo, Neymar e Iniesta -entre otros- forman un equipo que debe enfrentarse a clones conebidos por Perfect Inc. quienes "no arriesgan nada" (al contrario que los jugadores del equipo de Nike, quienes toman "todos los riesgos"). El desafío: si los originales pierden contra los clones, nunca más podrán jugar al fútbol. En el transcurso de un partido dramático, nuestros héroes acaban por imponerse frente a sus copias. El creador de los clones, con un cierto aire a Steve Buscemi, acaba horrorizado. En fin, una bonita historia con final feliz. Solo la marca Nike es capaz de pner en marcha su maquinaria de mercadeo para transformara los futbolistas en criaturas virtuales. La casa ya rebautizó a Cristiano Ronaldo como "CR7" en referencia a R2D2, de la Guerra de las Galaxias. Y es que la marca ya tiene experiencia en fabricar a sus clones en lugar de derrotarlos. 

También se dice que Nike hace uso de una mano invisible para esponsorizar a los eequipos. Los rumores abundan, sobre todo porque la marca hace uso de los iconos del fútbol para su publicidad, en contra del deseo de los entrenadores. ¿Quién mueve los hilos?

Spot publicitario de Nike: El último partido. 

en la caverna de platón

Volvemos a Brasil. Durante el partido de apertura en Sao Paulo, en el que el país anfitrión se enfrentó a Croacia, no llegamos a creer lo que veíamos, un poco mareados por los efluvios de la cerveza. ¿Eran los verdaderos jugadores quienes reclamaban una falta a los árbitros y rodaban sobre la hierba en ralenti? Hizo falta echar un segundo vistazo, más circunspecto, para poder comprender que nosotros, hombres pasivos, quizá esperábamos que los jugadores resolvieran el asunto en carne y hueso.  Aturdidos por centenares de cámaras, los jugadores se mostraban desde todos los ángulos posibles, de tal forma que podíamos examinar mejor los rasgos de sus rostros que los de nuestras novias. La retransmisión de los partidos sobrepasa la realidad hasta el punto de que los verdaderos jugadores producen un efecto irreal. 

¿Es posible que estemos cautivos dentro de la caverna del balón de Platón? Miramos fijamente cómo se desplazan las sombras sobre los campos de fútbol virtuales y los tomamos por verdaderos jugadores. La ilusión interiorizada que tenemos del fútbol solo es buena sobre la tierra batida, en la playa con la red, lejos de los grandes estadios. Al menos, eso es lo que creemos. 

¡Gracias, españa, por vuestra derrota!

Gracias a su derrota en la Copa del Mundo, los campeones del mundo españoles nos han librado de nuestras cadenas. El equipo, ganador de la Copa de Europa dos veces seguidas y de la Copa del Mundo en 2010, ha convertido al fútbol en algo mecánico encarnando el perfeccionismo. Aquellos que, en los últimos años, hayan visto un partido de la Selección Española habrán podido reconocer en su juego el juego de un equipo de clones. Se van pasando la pelota fríamente de unos a otros en línea hasta que alguien encuentra una obertura. Este tipo de partido se parece más a algo científico, lo que le da al equipo un aire aséptico. Por su último título como campeones del mundo, los españoles no necesitaban más que marcar ocho goles en siete partidos. Pero este ya no es el caso hoy en día. 

En el espacio de dos partidos solamente, la situación ha dado un giro. Holanda y Chile han hecho bajar al equipo español de su pedestal,  y éste ha tenido que retirarse mucho antes de lo previsto. El naufragio de los españoles, ciertamente, no podía ser más real: la caída de un gigante frente a la emoción de la victoria inesperada de sus contrincantes. Nadie quería ver cómo resistía este juego aerodinámico, como en el caso de la publicidad de Nike. Un instante imprevisto y, después, la victoria de los adversarios: la máquina del fútbol virtual no reconoce el derecho de los débiles. Ha llegado el momento de dejar la Playstation en el trastero.