Crisis económica: Cómo el G20 en Pittsburgh pasará a la Historia

Artículo publicado el 24 de Septiembre de 2009
Artículo publicado el 24 de Septiembre de 2009
Los jefes de Estado y Gobierno de los 20 países industriales y emergentes más grandes se reúnen hoy jueves en la localidad estadounidense de Pittsburgh para elaborar el nuevo orden financiero mundial. Su objetivo principal consiste en regular los bancos y mercados financieros para evitar crisis mayores en el futuro.
La prensa europea dirige a la cumbre del G-20 una mirada llena de esperanza pero sin demasiadas expectativas

La Croix - Francia: "A Francia no le falta autoridad"

En el marco del inicio de la cumbre del G-20 en Pittsburgh, el periódico de corte católico La Croix comenta el objetivo del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de conferir más peso a Francia en el plano internacional: "A decir verdad, a Francia no le falta autoridad. Gestión de la crisis financiera bajo la presidencia francesa de la Unión, papel de Nicolas Sarkozy después de la guerra de Georgia: el balance de los meses pasados es más bien positivo para el presidente de la República. La posición de París en el concierto de las naciones se ha visto incrementada. Después de muchas dudas, la pareja franco-alemana, a la que se ha vuelto a unir Gran Bretaña, continúa formulando fuertes exigencias en materia de moralización del sistema financiero. Aun cuando el punto de sus propuestas sobre los bonos de gratificación no ha sido recogido por los Estados Unidos, ni siquiera por los 27 de la Unión Europea, aun cuando las modalidades serán todavía muy discutidas en el seno del G-20, se descarta completamente abandonar la ambición inicial: obtener una mejor regulación [del sistema financiero]".

 François Ernenwein

Cinco Días - España: Pittsburgh inspira

El periódico financiero Cinco Días alaba la localidad que sirve de punto de encuentro para los representantes del G-20: "Pittsburgh es el lugar indicado. La ciudad de Pensilvania que acoge al G-20 protagonizó una de las reconversiones de la industria pesada más profundas que se recuerdan. Hoy, crece con una economía moderna orientada a los sistemas de automatización, software y tecnología biomédica. Es decir, a los líderes mundiales les bastará con mirar alrededor para saber qué hacer. Porque es la hora de la acción. Si las reuniones de Washington y Londres fueron foros apagafuegos para evitar el colapso económico mundial, con ingentes inyecciones de fondos en una labor combinada de los poderes públicos y los bancos centrales, esta de Pittsburgh debe pasar a la Historia como la cumbre de la reconversión económica mundial, la que ponga en marcha los mecanismos para evitar que se repita la crisis. De lo contrario, será un fracaso".

(Foto: ©daveynin/ Flickr)

Luxemburger Wort - Luxemburgo: "Pocas esperanzas"

El periódico Luxemburger Wort deposita pocas esperanzas en la cumbre del G-20 de Pittsburgh: "Los puntos de vista de los anglosajones y los europeos continentales difieren demasiado en cuanto a la cuestión de qué aspecto debe tener el nuevo orden económico para el mundo de después de la crisis. Solo en un punto existe acuerdo entre los líderes políticos de los países industrializados y emergentes: todos quieren acabar con los llamados paraísos fiscales. Tienen poco que ver con el 'crash' provocado en los EE UU, pero les sirven a los poderosos de chivos expiatorios cuando se trata de demostrar unidad. Para Luxemburgo, eso no sería malo, a fin de cuentas, los impuestos corresponden aquí, en nuestro país, más o menos al promedio de la UE y son por lo tanto adecuados y todo menos paradisíacos. Sin embargo, el Gran Ducado pasó al punto de mira del G-20 por el secreto bancario y por eso lo meten en el mismo saco que Bermuda o las Antillas Holandesas".

Pierre Leyers

Corriere del Ticino - Suiza: "Sin demasiada esperanza"

El periódico liberal Corriere del Ticino teme que la cumbre del G-20 en Pittsburgh no conlleve ningún cambio en la política económica y financiera mundial, puesto que se realiza en un clima totalmente diferente al de la reunión de Londres del pasado abril: "Entonces, la urgencia había logrado el milagro de una comunidad internacional unida en el esfuerzo de evitar una nueva Gran Depresión. […] El G-20 de Pittsburgh, no condicionado ya por la urgencia de la crisis, no tiene más el aura del cónclave llamado a salvar el mundo y arriesga en concluir, como tantas otras cumbres internacionales, enunciando una serie de principios generales con la finalidad de esconder las divergencias que afloran entre los participantes. A pesar de todo, la crisis no está superada. Por el contrario, en una de sus metamorfosis […] hoy afecta al mercado laboral con un impresionante aumento del desempleo. Tampoco la mejora económica resulta sólida: es de hecho el fruto de estímulos fiscales y de políticas monetarias expansivas sin precedente en la Historia y que, sobre todo, no pueden seguir manteniéndose a largo plazo".

Alfonso Tuor