Crisis financiera: El diablo anda suelto

Artículo publicado el 22 de Octubre de 2008
Artículo publicado el 22 de Octubre de 2008
La crisis amenaza... Europa las va a pasar canutas

Ya en abril de 2008 el ministro federal de finanzas alemán, Peer Steinbrück, dijo de la galopante crisis financiera que era la “primavera en el terreno del diablo”. Un previsión poco halagüeña que se confirmaría con el paso de los meses, a pesar de que al principio hubiera quien pensaba que este respetable político estaba pintando el diablo en la pared (den Teufel an die Wand©Ole, en alemán), es decir, ser catastrofista en cuanto a sus previsiones.

Costara lo que costara, en los últimos años, los bancos hipotecarios y los especuladores habían invertido en negocios morosos y con pobres diablos©Pedro, a los que habían timado sus ahorros. Con esas prácticas, iban a pasarlas canutas tarde o temprano, pues como se dice en España, hace tiempo que anda el diablo suelto©Pedro.

Tal vez hubiera sido mejor no dejas a las polacas inmiscuirse en los asuntos financieros: en Polonia se dice gdzie diabeł nie może, tam babe pośle, para aclarar que las mujeres de vez en cuando pueden ser tan convincentes como el diablo en persona. La concesión de un crédito parecía fácil y ventajoso. En Polonia y en el resto de Europa parece haberse olvidado de que es en los detalles donde se oculta el maligno (diabeł tkwi w szczegółach, the devil is in the details©Nabeelah, le diable se cache dans les détails©Alex). Entretanto, los pequeños inversores están hechos un basilisco mientras que los responsables de los bancos en quiebra tienen un paracaídas de oro que los protege de todo crac que se tercie.

Al principio, la actitud de los gobiernos europeos parecía sugerir que era demasiado tarde para reunirse y que una cumbre en París no salvaría a los bancos de un mal que ya tenían en el cuerpo (avoir le diable au corps©Alex, avere un diavolo in Corpo©Francesca, Teufel bereits im Körper).

Gordon Brown tenía la lección bien aprendida: el diablo paga, y no brea caliente (the devil to pay and no pitch hot©Nabeelah), como se dice en la isla británica recordando una novela de C. Northcote Parkinson. Él daba a entender que el paraíso financiero podría ser fácilmente un salón de juego, si se juega mucho: ojalá no tenga entre sus ideas representar el papel de devil´s advocate©Nabeelah(abogado del diablo) pues, pese a los intentos de rescate, el Gobierno de Islandia ya está en bancarrota.