Crisis griega: ¿De camino al 'Grexit'?

Artículo publicado el 3 de Julio de 2015
Artículo publicado el 3 de Julio de 2015

Con el anuncio de un referéndum en su país el 5 de julio, en la víspera de la reunión del Eurogrupo el sábado pasado, Alexis Tsipras ha abierto el camino a la hipótesis del temido "Grexit". El futuro de Grecia en el seno de la Eurozona parece estar más que comprometido de ahora en adelante.

La noche del pasado viernes al sábado asistimos a un verdadero terremoto político. Alexis Tsipras anunció su intención de organizar un referéndum, el 5 de julio, sobre la serie de medidas de austeridad que solicitan los acreedores de Grecia a cambio de un plan de ayuda de 15,5 millones de euros para los próxinos cinco meses. "¿Sí o no a la propuesta de los acreedores?": Esta es la pregunta que deberán responder los ciudadanos griegos el próximo domingo. "El pueblo debe hablar sin presiones ni chantajes", ha declarado el primer ministro griego en una intervención retransmitida por la cadena de televisión pública en Grecia.

Este anuncio ha tenido como efecto inmediato el fin de las negociaciones entre Atenas y sus acreedores en el seno del Eurogrupo, durante la cual el ministro de Economía griego, Yanis Varoufakis, tuvo que abandonar prematuramente a sus socios. Por su parte, la Vouli, el Parlamento griego, aprobó la noche del sábado la ley que autoriza el referéndum por una amplia mayoría: 178 votos contra 120, de los 300 escaños que hay en total. Al día siguiente, Tsipras anunció el cierre de los bancos y la instauración de un control de capitales para evitar la fuga masiva de capitales y el pánico bancario. En las calles de Atenas, muchos cajeros automáticos habían sido literalmente asaltados el domingo por la noche.

El escenario del "Grexit", temido durante tantos meses por el conjunto de las instituciones europeas, parece cada vez más posible. Aunque el pasado miércoles, en un giro inesperado de los acontecimientos, Tsipras decidió aceptar la mayoría de las condiciones del Eurogrupo para solicitar un tercer rescate, la posibilidad de una bancarrota en el país no deja de resultar inquietante. En caso de que ganara el 'No' en el referéndum, Grecia podría dirigirse hacia una salida de la Zona Euro, lo que supondría también su salida del mercado único, dado que ningún país puede abandonar el Euro sin salir de la Unión. Ningún miembro de la Eurozona ha abandonado jamás a sus compañeros de juego. Las consecuencias que tendría un "Grexit" agitan los temores de muchos, pero, ¿qué significa realmente?

¿Hacia una nueva crisis financiera a escala mundial?

Numerosos observadores han examinado los efectos que un "Grexit" podría tener sobre la Zona Euro. Según François Morin, profesor en la Universidad de Toulouse y antiguo miembro del consejo general de la Banca Francesa, "nos dirigimos hacia una nueva crisis financiera a escala lundial", debido a las especulaciones a la baja y el inicio del pánico en el ámbito económico. Los mercados financieros se han dado cuenta de que la pertenencia al Euro no es irrevocable, lo que les motiva a especular sobre una salida cercana de los eslabones débiles de la Eurozona. Sin embargo, la teoría de François Morin, centrada en el riesgo de contagio a otros países (España, Portugal, etc.), no es compartida por todos. 

Jean-Baptiste Chastand, periodista especializado en temas europeos, considera que "la puesta en marcha del Mecanismo Europeo para la Estabilidad del Banco Central Europeo debería poder evitar que el fracaso griego arrastre a otros países". ¿Optimismo naïf o esperanza lúcida? En realidad, parece difícil evaluar las consecuencias económicas de este proceso inédito - y sin duda largo - del "Grexit" cuando esté activado.

El final de la solidaridad europea

Pero más allá de las consecuencias económicas que podría provocar una salida de Grecia de la Zona Euro, Europa saldría debilitada, sobre todo, políticamente. Desafiada por la constante progresión de los partidos eurófobos, el continente parece estar más debilitado que nunca y difícilmente encontrará una solución estratégica y visionaria para ayudar a Grecia. Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, se ha confesado "profundamente afligido por el espectáculo que dio Europa el sábado pasado". Un triste espectáculo que refuerza un poco más la imagen dividida de la Unión, fundada - recordamos - bajo una "solidaridad de hecho" como estipula la declaración Schuman. Desafortunadamente, son muchos los que piensan que el sueño europeo de los años 50, construido alrededor de un conjunto de valores democráticos, ya no tiene sentido. Si Grecia acaba por salir de la Zona Euro, el continente puede empezar a temer la llegada de un fenómeno aún más alarmante: el de la deconstrucción comunitaria.