Cristianodemócratas turcos: “Básicamente conservadores”

Artículo publicado el 24 de Junio de 2008
Artículo publicado el 24 de Junio de 2008
La CDU alemana rechaza la entrada de Turquía en la UE. Sin embargo, sus afiliados turcoalemanes reclaman un cambio de política.

Conservadores alemanes e inmigrantes turcos: durante largo tiempo estos fueron términos irreconciliables. Dado que el partido en el gobierno alemán, Unión Democristiana (CDU en sus siglas alemanas) rechazaba la entrada de Turquía en la UE, muchos inmigrantes de origen turco se sentían rechazados. Por ello, la mayoría de ellos optaban en el pasado por los socialistas o los Verdes.

Sin embargo, desde hace algunos años parece que algo ha cambiado. Hoy se encuentran también en las filas de la CDU numerosos militantes de origen turco. Una de ellas, la berlinesa Emine Demirbüken, ha logrado llegar incluso a la Junta Directiva Federal del partido.

“Diferencias normales”

La controvertida política se muestra optimista sobre la posibilidad de cambiar la postura de la CDU respecto a Turquía. “Importantes miembros del partido expertos en política exterior se decantan por el ingreso. El debate está en marcha y no es seguro qué postura adoptará la CDU en unos años respecto a esta cuestión.” Demirbüken no ve ningún problema grave en las contradicciones entre su propia opinión y la línea oficial del partido. “Son diferencias normales en un partido de masas. No se puede hacer política cuando en todos los aspectos se debe tener la misma opinión.”

También la mayoría de los otros miembros turcoalemanes ve su posición discrepante de manera distendida y subraya que la cuestión del ingreso es solo un punto entre otros muchos. Apoyan a la CDU por otros motivos. Como por ejemplo Hasan-Onur Kavak, que representa a los cristianodemócratas en el Consejo de la Ciudad de Voerde: “Estoy en la CDU porque me identifico con sus objetivos, la protección de la familia, la conservación de la fe y también el apoyo a la integración.” Para la mayoría de los miembros de origen turco de la CDU, la cuestión del ingreso no es, por tanto, razón suficiente como para dejar el partido.

Interesante potencial electoral

Sin embargo, ninguno de ellos niega que la CDU haya ofendido a muchos potenciales votantes de origen turco con su terminante negativa al ingreso de Turquía en la UE. “Creo que la mayoría de los turcos en Alemania son básicamente conservadores, pero se sienten disuadidos por algunas declaraciones de la CDU. Solo cuando la CDU consiga transmitir su posición de otra manera se podrá hacer una política conservadora aceptable para los turcos”, opina Sedat Samuray, que en septiembre de 2006 fue elegido primer candidato de origen turco de la CDU para las elecciones al parlamento regional berlinés.

El electorado turcoalemán no solo interesa a políticos de origen turco como Samuray, sino también al partido en su conjunto. Siendo 2,5 millones, los turcos son la mayor comunidad de inmigrantes en Alemania, y desde la creciente concesión de la ciudadanía alemana, un grupo cada vez más interesante de votantes. “Si en el futuro queremos conseguir más del 40% en las grandes ciudades, deberemos llegar también a los votantes turcoalemanes”, señala Bülent Arslan, presidente del Foro Turco-Alemán de la CDU.

Según las encuestas, la CDU sólo alcanza el 7% de los votos entre los turcoalemanes. Incluso Samuray, que se presentó por el distrito berlinés de Kreuzberg, con fuerte presencia turca, sólo alcanzó el 11,6% entre esta comunidad. Arslan apoya por ello un cambio de política de la CDU, para abrirla a los inmigrantes. Por una parte, es necesario plantear un extenso debate sobre la identidad alemana. Por otra, habría que repensar la posición respecto a la cuestión turca y dar a Turquía una oportunidad justa de cumplir con las condiciones, sin descartar el ingreso de entrada.

A la expectativa

De hecho, la dirección del partido parece haber adoptado una postura pragmática respecto al ingreso desde que la CDU forma parte del gobierno de Berlín. Así pues, la canciller federal y presidenta de la CDU, Angela Merkel, que se contaba entre los más decididos enemigos de una Turquía miembro de la UE, señaló en su visita a Ankara a en octubre de 2006 que no pondría más trabas a la negociación. Es cierto que ha reclamado una solución al conflicto de Chipre, pero básicamente ha aceptado que Turquía pueda entrar en la UE si cumple con todas la condiciones.

En cualquier caso, esto se debe menos a un cambio de política que a la percepción de que la CDU no puede bloquear el camino ya marcado. La canciller también sabe que las negociaciones continuarán largo tiempo incluso sin su participación. En vista de las dificultades actuales puede esperar que el problema se resuelva por sí solo. Ahora está claro que la pelota está en el tejado turco. Por eso los opositores de Merkel dentro de su partido están a la expectativa. “El tren ya está en marcha”, dice Arslan, “pero si llega al objetivo o no, eso depende sólo de Turquía”.

Cronología del proceso de adhesión de Turquía

1963:Turquía firma un acuerdo de asociación con la Comunidad Económica Europea (CEE).1974: Invasión turca del norte de Chipre.1987: Turquía presenta su solicitud de adhesión a la CEE.1995: Turquía se adhiere a la unión aduanera de la UE.mayo de 2001: El Tribunal Europeo de Derechos Humanos declara a Turquía culpable de violar los derechos de los grecochipriotas durante su ocupación del norte de la isla de Chipre.2002 - 2003: Turquía implementa reformas preeuropeas como la abolición de la pena de muerte, una mayor libertad de expresión, y una reducción del papel político del ejército.Diciembre de 2004: Turquía reconoce a Chipre como miembro de la UE. La UE accede a iniciar las conversaciones para la adhesión de Turquía.2005: Se inician las conversaciones para la adhesión.2006: Informe de progresos de Turquía para la adhesión.Diciembre 2006: Turquía abre temporalmente un puerto y un aeropuerto a los grecochipriotas como gesto de buena voluntad hacia la UE.2007: Abdullah Gül, un islamista moderado, alcanza la presidencia de Turquía, poniendo en marcha algunas medidas pro islámicas (como el uso del velo en las universidad). Las reacciones en la UE fueron moderadas, lo que se interpreta como un buen signo.

Turquía: la margarita sin desojar de los europeos

En octubre de 2006  la UE publicó el primer informe de progresión para la adhesión de Turquía. ¿Cómo andan de concepto de pertenencia a la UE los países europeos?

Hay tres grupos. Los que están a favor de la entrada de Turquía en la Unión, los que se oponen a ello y los que no saben o no contestan.

El Reino Unido y Finlandia están entre los que quieren que entre Turquía. Durante la presidencia semestral de la UE en manos de Finlandia, el país nórdico puso en marcha en una diplomacia de sauna, para dar con la solución al problema de Chipre. O lo que es lo mismo, para que Turquía abra sus puertos a los buques y aviones chipriotas de forma definitiva, asunto en el que se avanzó a final de 2006.

Francia y Alemania no quieren que entre Turquía en la UE. En Alemania, la coalición gubernamental se muestra dividida, con los socialistas a favor de la entrada de Turquía y los democristianos a favor solo de una “asociación privilegiada” con Turquía, sin llegar a ser miembro de pleno derecho de la Unión. En Francia, Nicolas Sarkozy, se muestra contrario al ingreso de Turquía. En la izquierda, nada está claro por ahora, pero por lo pronto han sido los socialistas quienes acaban de lograr que la asamblea nacional francesa apruebe una ley tipificando como delito la negación del delito de genocidio armenio a manos del Imperio Otomano a principios del siglo XX. Francia organizará un referendo sobre la entrada de Turquía antes de que concluyan las negociaciones.

Por último están los indecisos. Polonia, quizá más inclinada a atender las demandas del Papa Benedicto cuando dice que a lo mejor Turquía no forma culturalmente parte de Europa, pide al mismo tiempo un trato justo a los Estados candidatos a entrar en la UE. Y el caso es que Turquía es uno de ellos.