Crucifijos polémicos en la escuela

Artículo publicado el 6 de Noviembre de 2009
Artículo publicado el 6 de Noviembre de 2009
La sentencia sobre los crucifijos sigue despertando polémica. El martes pasado, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos decidió que la presencia de crucifijos en las aulas de clase viola la libertad de credo de los escolares.
Entretanto, no se han hecho esperar las duras críticas de algunos representantes de la política y de la Iglesia mientras que un gran número de medios celebra la decisión del Tribunal de Estrasburgo

Diário de Notícias - Portugal: Crucifijos y calabazas

Los opositores a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la presencia de crucifijos utilizan argumentos contradictorios, opina Fernanda Câncio en el periódico Diário de Notícias: "El Vaticano, a través de [el secretario del Papa, Tarcisio] Bertone, ha lamentado el hecho de que 'en la Europa del tercer milenio' se utilicen 'calabazas en las fiestas celebradas el día de las brujas y, al mismo tiempo, retiren los símbolos más queridos'. [...] Sin profundizar en la comparación del crucifijo con una hortaliza de adorno [...] se revela la profunda contradicción de los argumentos aducidos [...]. Defender, al mismo tiempo, que retirarlos es 'un atentado a la libertad y a la identidad' es no merecer [...] ni un mínimo de seriedad. Y es tanto menos porque quienes defienden la presencia de los crucifijos en las escuelas públicas no pueden ignorar [...] que éstos fueron colocados allí con un objetivo muy claro, el de identificar el Estado con una confesión. [...] Y es por ese mismo motivo por el que los defensores de esa situación los quieren allí: porque no confían en el poder de atracción de su creencia y la quieren imponer a los demás".

Fernanda Câncio

El País - España: El 'crucifijo humanista' no cuela

El periódico liberal de izquierda El País se opone a la argumentación esgrimida por Italia según la que la presencia de crucifijos en las escuelas sería compatible con un Estado laico: "Al Gobierno italiano no le ha servido de nada devaluar el significado religioso del crucifijo y resaltar, en cambio, su simbología humanista en su intento de convencer al tribunal de su compatibilidad con el Estado laico y del carácter inocuo de su exposición en la escuela pública. El tribunal ve en el crucifijo lo que todo el mundo y en especial la Iglesia: un símbolo asociado al catolicismo. Su presencia en la escuela pública mal puede servir al pluralismo educativo, además de vulnerar el principio de neutralidad confesional del Estado y de no respetar las convicciones religiosas y filosóficas de padres y alumnos".

The Malta Independent - Malta: Vestigios de una sociedad analfabeta

En las aulas no se les habría perdido nada a los crucifijos porque la representación de un hombre torturado resulta perturbadora, escribe el periódico The Malta Independent: "Los crucifijos [...] son un vestigio de la sociedad analfabeta, de cuando la gente necesitaba tales ayudas de devoción porque no podía leer y no podía imaginar nada que no interpretaran para ellos de manera visual. Son, esencialmente, una representación de tortura y asesinato y no deberían tener un sitio en habitaciones donde los niños están expuestos a ellos. La mayoría de los niños es incapaz de comprender los conceptos abstractos y la idea de un símbolo, y verá un crucifijo con extraordinaria claridad por lo que es: un hombre sangrando y golpeado cruelmente clavado a un trozo de madera. Es lo mismo para ellos que se trate de Cristo. Sigue siendo un hombre, en la forma de un hombre".

Daphne Caruana Galizia

Corriere della Sera - Italia: Crucificando a la UE inocente

Italia se prepara para luchar contra Europa a pesar de que la sentencia sobre los crucifijos ha sido emitida por un tribunal. El periódico liberal conservador Corriere della Sera llama la atención sobre dicha cuestión: "Pasa desapercibido el hecho de que media Italia se lanza contra la Unión Europea, que no tiene nada que ver con ello [...] . La sentencia sobre el crucifijo [...] parece ser el producto de una concesión extrema a la relación entre los derechos de unos pocos y la sensibilidad de muchos: los 47 jueces deberían haber pensado en eso antes de emitir la sentencia. Pero justamente por eso se debe comprender, distinguir, evitar las condenas directas o los falsos adversarios. [...] Pero no se debe errar el objetivo lanzando una batalla antieuropea que sería errónea especialmente en este momento. La Unión está intentando salir de una crisis profunda y la entrada en vigor del Tratado de Lisboa puede abrir una nueva fase: con menores ambiciones y mayor concreción".

Paolo Lepri