Cuando la revolución se hace con flores

Artículo publicado el 28 de Abril de 2016
Artículo publicado el 28 de Abril de 2016

Hace 42 años, Portugal derrocó un régimen fascista con flores en los cañones de los rifles y sin derramar una sola gota de sangre.

25 de abril, 1974.

El mundo estaba a punto de presenciar el estreno de una de las películas más vistas de todos los tiempos: "El padrino, parte II" de Francis Ford Coppola, tiempo antes de los streamings y los DVDs. Leer libros en papel era lo más normal, en Francia se inauguró el aeropuerto Charles de Gaulle, la liberación de la mujer seguía su curso, la cultura hippie iba apagándose y en EEUU la gente se manifestaba contra la guerra de Vietnam. Jimi Hendrix había muerto ya tras electrificar a los fans con sus guitarras en llamas, AC/DC cantaba sobre el infierno y la imperfección de la humanidad y se inventó el cubo de Rubik. Al mismo tiempo, Portugal se convirtió en una democracia por primera vez en toda su controvertida historia como país.

El 25 de abril se bautizó rápidamente como el día de la "Revolución de los Claveles", porque los soldados del ejército que derrocaron el régimen fascista no derramaron sangre y colocaron claveles en los cañones de sus rifles y en sus uniformes. El Día de la Libertad es hoy en día una de las fechas más importantes de la historia del país. La gente no solamente se liberó del régimen: por primera vez, fueron libres para pensar por sí mismos, fueron libres para decir públicamente lo que pensaban sin que ello tuviera repercusiones. El país se abrió al mundo tras casi 40 años de gobierno con mano de hierro en una dictadura que, de forma intencionada, había mantenido a la gente desinformada, sin educar, y al país pobre y fiel al catolicismo. La revolución marcó el final del Estado Novo, el régimen autoritario más duradero de Europa occidental, y el nacimiento de la democracia.

Técnicamente, Portugal cuenta en su historia con la misma cantidad de años en democracia que bajo el fascismo. ¿Pero cómo pudo ocurrir esto cuando todo el mundo occidental evolucionaba y el hombre pisaba la Luna?

Porque ese gobierno antidemocrático fue tolerado por sus socios de la OTAN debido a su postura anti-comunista.

Derrocar un régimen fascista sin derramar sangre

Hubo dos señales secretas en el alzamiento militar: primero, la emisión (a las 10:55 de la noche) en la emisora de radio pública de la canción "E Depois do Adeus" de Paulo de Carvalho, la entrada de Portugal el 6 de abril de 1974 en Eurovisión, que fue la señal de alerta para los capitanes y los soldados rebeldes para comenzar del golpe de Estado.

Más tarde, el 25 de abril de 1974 a las 12:20 del mediodía, Rádio Renascença emitió "Grândola, Vila Morena", una canción de Zeca Afonso, un influyente cantautor folk y político exiliado en Francia en aquella época. Esta fue la señal para que el Movimiento de las Fuerzas Armadas tomara puntos de poder estratégicos dentro del país y "anunciara" que la revolución había comenzado y que nada la detendría excepto la posibilidad de la represión del propio régimen.

A pesar de los reiterados mensajes de los soldados en la radio pidiendo a la población que se quedara a salvo en sus casas, miles de portugueses tomaron las calles, mezclándose con los militares insurgentes y apoyándolos. Uno de los puntos centrales de esa reunión fue el mercado de flores de Lisboa, lleno de claveles por aquel entonces, pues estaban en temporada. Algunos de esos militares insurgentes colocaron estas flores en los cañones de sus armas, una imagen que recorrió todas las televisiones del mundo.

Aunque antes del levantamiento no hubo manifestaciones masivas de la población, la implicación civil espontánea convirtió el golpe de Estado en un evento con una participación popular totalmente inesperada.

El dictador, Marcello Caetano encontró refugio en la comisaría principal de Lisboa en el Largo do Carmo. Este edificio fue rodeado por las MFA, que lo presionaron para ceder el poder al general Spínola. La dictadura había sido derrocada.