Cuarto aniversario de la Europa de los 25

Artículo publicado el 30 de Abril de 2008
Artículo publicado el 30 de Abril de 2008
Han pasado cuatro años desde que la Unión Europea dio la bienvenida a diez nuevos países. Aunque esta ampliación no ha sido una historia satisfactoria al 100 por 100 para todos los nuevos socios.

El uno de mayo de 2004, ocho países del antiguo bloque soviético y dos islas mediterráneas entraron en el club, haciendo pasar a la UE de 15 a 25 miembros.

La euforia del momento de la entrada se enfrió rápido y resultó que Gran Bretaña fue el único país que abrió de hecho su mercado laboral para los trabajadores de los ocho nuevos Estados miembro. Junto con Irlanda y Suecia, renunció a su derecho de imponer restricciones, posibles durante los primeros siete años.

Estrellas regionales

Aunque las economías europeas parecen revivir, la norma ha sido en general un lamentable ritmo de crecimiento y altas tasas de desempleo. La culpa no es de la UE, sino más bien de los gobiernos nacionales, lo que tampoco ayuda a acrecentar la popularidad de las instituciones europeas.

Hungría es uno de los países de Europa central que menos se han beneficiado de la entrada en la UE, mientras que la historia de Eslovaquia es la de un gran éxito (Fotos: runran/ Pragmatopian/ Flickr)

Después de la ampliación, la situación económica ofrece enormes contrastes. Chipre y Malta fueron las primeras en introducir la moneda europea el uno de enero de 2008. Polonia parece apostar también por el euro y pretende alcanzar los criterios de Maastricht para reemplazar el zloty en 2011.

Una de las historias de éxito tras la ampliación es la de Eslovaquia, que apunta a ser la primera de las repúblicas ex comunistas en introducir el euro en 2009. En contraste, la economía húngara ha obtenido muy malos resultados en los últimos años, con solo un crecimiento estimado del 3.9% del PIB en 2009. La situación empeora debido a una crisis política provocada por la ruptura de la coalición de gobierno, la introducción del euro no está ni siquiera a la vista, aunque los analistas estiman que será entre 2013 y 2016.

Amistades peligrosas con Rusia

De todas formas, el ‘big bang’ de la UE en mayo de 2004 ha resultado ser un éxito de muchas maneras, llevando la estabilidad y la prosperidad a sus nuevos miembros. Con 25 miembros a bordo, la UE ha sido capaz de rehacer su fallida constitución de 2005 y, finalmente, ha conseguido firmar el Tratado de Lisboa, el esperado compromiso entre los Estados miembro. Con la resolución de esta crisis institucional, la UE se enfrenta a nuevos retos: ahora en los Balcanes. Por ejemplo, Kosovo, que ganó su independencia el pasado 17 de febrero. La UE tiene que contar más con la experiencia de gestión de problemas con minorías de algunos de los nuevos miembros del Este.

Desde que entraron en la UE, los nuevos miembros (muchos provenientes del bloque soviético) han sido escrupulosamente vigilados por Bruselas. Los lazos de los países ex comunistas con Rusia han sido estudiados con cuidado, sobre todo desde que la UE diera una nueva alternativa a la dependencia energética de estos países. El proyecto Nabucco se ha puesto en marcha para ofrecer una alternativa al monopolio del gas de Moscú, aunque está claro que no será fácil cortar los lazos con Rusia. El asunto de la energía es uno de las principales pruebas a las que se enfrenta la UE, y puede ser determinante para las próximas expansiones.