Cumbre de la zona euro: Reforma total como moneda de cambio

Artículo publicado el 24 de Octubre de 2011
Artículo publicado el 24 de Octubre de 2011
Desde hace tres años, hemos estado obligados a escuchar, leer y comprender las mismas palabras una y otra vez. La crisis mundial, los fallos del mercado, la recapitalización de la banca…Después del Consejo Europeo del domingo 23 de octubre y en vísperas de una cumbre de la zona euro, proponemos varios puntos de reflexión sobre el estado de las políticas económicas actuales.

Incluso haciéndolo de buena fe y bajo la apariencia de ser lo más legítimo, las medidas tomadas por los gobiernos e instituciones internacionales para atenuar los problemas financieros han supuesto la creación de más riesgos y la estimulación de los problemas actuales y de las manifestaciones. “Debemos tomar medidas suplementarias”, declaró el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, una expresión que se ha convertido en una especie de mantra en el lenguaje y documentos de las instituciones de la Unión Europea. Después del Consejo Europeo, los dirigentes de la zona euro abogaron por una reunión de crisis, aun sabiendo que ninguna decisión definitiva será tomada. Alemania y Francia pidieron una reunión suplementaria que, finalmente, tendrá lugar el 26 de octubre.

Tres años han pasado desde que la crisis financiera mundial comenzase realmente a mostrar sus efectos entre 2007 y 2008. Instituciones financieras como Lehman Brothers o Bear Stearns no se preocuparon mucho durante del valor de sus activos durante los primeros años. Cuando se presentaron los resultados trimestrales y después de pagar primas más que importantes a sus dirigentes, se derrumbaron. Los mercados bursátiles cayeron en todo el mundo y los gobiernos tuvieron que poner en marcha planes de rescate para salvar sus instituciones financieras y tranquilizar, en la medida de lo posible, la credibilidad de sus sistemas financieros.

Un fracaso a voces

En Europa, en ciertos casos, los gobiernos intentaron aumentar o garantizar plenamente los ahorros de los contribuyentes.  Mientras que, en otros, decidieron nacionalizar sus bancas. De forma paralela, las pequeñas y medianas empresas y la gente de clase media comenzaban a afrontar las consecuencias de una crisis con muy pocas opciones para salvar sus instituciones financieras.

Islandia, Irlanda, España, Portugal, Grecia e Italia han hecho frente (y siguen haciendo frente) a grandes reformas económicas y políticas. Los ricos países industrializados han tenido que contemplar y han anunciado fuertes medidas de austeridad y de ajuste estructural, previendo reducciones a través de reformas públicas que, en realidad, no es otra cosa que poner en marcha medidas que el mundo en desarrollo ha afirmado durante años, es decir, eliminar la discriminación y reforzar la igualdad en las transacciones comerciales. Algunas de las medidas tomadas intentaron también resolver los problemas de déficit. Los elevados gastos de los gobiernos antes de la crisis y la incapacidad de empresas y gobiernos  para pagar impuestos durante ésta causaron la caída de los ingresos fiscales y engendraron problemas de evasión fiscal, haciendo que el déficit fuera más difícil de mantener.

El sueño de los eurófilos

La promoción del crecimiento inteligente, durable e inclusivo ha sido una de las respuestas de la Unión Europea para década que viene. Como una estrategia para salir de la crisis, la Unión Europea y los estados miembros han llamado a ofrecer altos niveles de empleo, de productividad y de cohesión social. Esencialmente, más empleo, más innovación y una mejor integración: el sueño de todos los ciudadanos de la UE y partidarios de Europa. Desgraciadamente, estas iniciativas, junto con todas las medidas discutidas y promovidas tanto a nivel nacional como internacional, no han recibido la simpatía que querían. Los ciudadanos de la UE se sintieron aplastados, comenzando por los "Indignados".

La caza del hombre ha comenzado

Boca cerrada por un dólarLas huelgas y las protestas se convertían en parte de la rutina y la opinión pública general comenzaba a rechazar el populismo interior económico. Reclaman y piden más eficacia en las reformas estructurales y que no solo conciernan a la clase media y exigen y obligan a las empresas más grandes, a los ricos banqueros y, sobre todo, a los políticos a hacer un verdadero esfuerzo para compartir la carga de la deuda soberana. La gente de la UE ha comenzado a salir a las calles y a hacer escuchar sus voces para gritar su descontento por el estado de la economía, por la posición injusta de los jóvenes, su falta de futuro o por la posibilidad de obtener un préstamos para comprar una casa, construir una familia u obtener una pensión. “La gente tiene razón para estar enfadada”, declaró The Economist. Sí, lo están, lo estamos. Pero por ahora, yo diría. Que haya estado inspirado por los Indignados en Madrid o por el movimiento "Occupy Wall Street" en Nueva York, la gente mostró su engado la semana pasada en Atenas, Roma y otras capitales europeas para representar no solo los fallos de su país, sino también las incurias del capitalismo.

Los ciudadanos necesitan que les digamos la verdad y no solo promesas difíciles de mantener

El capitalismo ha sido el motor del reciente crecimiento en los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y África del sur) mientras que en los países industrializados occidentales ha sido señalado como una de las principales causas de la crisis financiera mundial. No es su fin, pero es evidente que debemos salir rápidamente con un gran cambio que concierna las políticas económicas actuales, la cultura política dominante y la manera en que queremos que las jóvenes responsabilidades tomen sus responsabilidades. Los ciudadanos necesitan que les digamos la verdad y no solo promesas difíciles de mantener. Entonces espero que la gente no se sienta solamente indignada, sino que participen como “actores” y “creyentes”, dispuesta a participar. Como he dicho, espero.

Leer el artículo original firmado por Cristiana Mariani en el blog oficial de Bruselas

Fotos : Portada, lauren/flickr; Texto : raout, President of the European Council/flickr, 99% (...) et bâillon-pognon danielfinnan/flickr ; Vídeo : euronewsfr/youtube