Curt Ficcions: apología del cortometraje

Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2007
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Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2007
La Academia de Cine Española ningunea al cortometraje excluyéndolo de su gala televisada mientras una selección de las mejores historias breves del país circula por territorios francófonos.

(Foto: Bertrand)

Estos quijotes del género corto mantienen los 35 mm y la pantalla de cine frente al abuso del medio digital, aunque aceptan cortos de animación entre sus participantes. Son los responsables de coordinar cada año uno de los festivales de cortometrajes españoles más persistentes y prestigiosos: en febrero de 2008 inician su 11ª edición. Meses antes, ya se seleccionan los 21 cortos finalistas que se proyectan en bloques de siete durante tres semanas en cines de Barcelona y Madrid. Los cinco ganadores -elegidos por jurado y público- hacen una gira hasta el verano por 21 ciudades españolas en las que se pueden ver como teloneras de otras películas. Toni Bestard, uno de los ganadores de la pasada edición con su obra Equipajes, considera que “el gran premio es que la gente vea tu corto en el cine”.

Pero no sólo los llevan a la pantalla grande, sino que han empezado a llevarlos a otros países. Hace cuatro años -Instituto Cervantes mediante- que una parte del equipo se encarga de subtitular en francés los mejores cortos y viajar con ellos. Este año, después de rondar por Marruecos y Bruselas, hacen noche en París para ir luego a Lyon y Burdeos. Ésta es una de las actividades “extras” -todas gratuitas- que la asociación lleva a cabo además de su festival anual; a parte de la gira francófona, organizan sesiones matinales dirigidas sobre todo a institutos, igual que clases magistrales para los estudiantes de audiovisuales.

Nasija, uno de los cortos ganadores de la 10ª edición de Curt Ficcions

En ausencia de sus colegas, la otra parte del equipo ya está organizando el trajín de películas de las proyecciones y las galas desde la Ciudad Condal, en concreto desde su cubículo naranja con claraboya situado en una de las plomizas naves del barrio obrero de Poblenou. A modo de cajón de sastre, atesoran carteles y películas de las diez ediciones anteriores y de otros festivales compañeros. Desde allí, Carmen Isasa dirige Curt Ficcions con su joven equipo. “Perseguimos desde hace años devolver el corto a las pantallas de cine y aumentar su cuota de espectadores”, afirma, y una de sus propuestas para hacerlo viable es “plantear un porcentaje de taquilla de 5 céntimos de euro para los cortos que se proyecten delante de película”.

Tras años de velar por la exhibición, se han iniciado en la producción con un taller de corto documental que se llevó a cabo en Tánger y que Carmen Isasa ve como “un primer ejemplo de producción conjunta entre el Festival y el Instituto Cervantes, que esperamos reproducir en otros países”. Su discurso, inevitablemente, conduce a comparar la actitud hacia los cortometrajes que ha tenido el Instituto –de colaboración en la difusión- con la de la Academia de Cine Española, que ha eliminado la categoría de cortometraje en su gala de los Premios Goya para agilizar la entrega de premios.

Indignados

La reacción del colectivo de cortometrajistas se ha materializado en la Plataforma Indignados, desde donde pretenden canalizar de forma colectiva, sin representantes oficiales, las razones de su desacuerdo con la decisión de la llamada Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Ésta ha adelantado sin previo aviso la fecha de entrega de los cortometrajes y, también sin avisar, ha reducido su límite de duración de 30 a 20 minutos, con lo que muchos candidatos no pueden participar. Además, la entrega de esos premios no tendrá lugar en la gala televisada de los Premios Goya, sino en una discreta cena de etiqueta sin cámaras.

El manifiesto de la plataforma explica que el Cortometraje español “no es un género menor en manos de jóvenes aficionados, sino una parte importante de nuestra cinematografía que goza de un prestigio internacional equiparable al largometraje”. Añaden que “desde hace más de una década, ver cortometrajes españoles en Venecia, Sundance, Berlín, Clermont-Ferrand, o los propios Oscar de la Academia de Cine Americana, ha dejado de ser una excepción para convertirse en algo habitual.” Tan habitual como que la edición anterior de los Oscar nominó en la sección de mejor cortometraje A las 7:35 de la mañana, de Nacho Vigalondo, premiado antes por Curt Ficcions. Igual que J.A. Bayona, director con cuya ópera prima -El orfanato- opta al Goya por la mejor película extranjera en la próxima edición -y suena para los Oscar. Bayona fue también premiado por Curt Ficcions en 1999 por su cortometraje Mis vacaciones.

Monodosis de piel de gallina poco rentables

A menudo, las ideas, los temas y las críticas que abordan los cortometrajes escapan a censuras, a lo políticamente correcto demandado por la gran masa de público consumidor. Esta esencia de libertad impide al cortometraje ser rentable, y es por ello que se mantiene en la misma situación a pesar de los cambios tecnológicos y de hábitos. El triunfo del formato breve no le afecta y sigue sin aparecer apenas en cines y televisiones; parece que el género se resiste a abandonar ese ritual ambulante de circuitos de festivales que bajan el telón tras el cineforum.

Mientras desde Curt Ficcions tratan de compartir los cortos en varias lenguas, esperamos la última palabra de la Academia de Cine Española que, por acortar su gala, corta lo corto, olvidando que de lo que come este sector es de los premios y prestigio de los festivales.

Cirugia, uno de los cortos ganadores de la 10ª edición de Curt Ficcions

Las citas de la gira de curt ficcions en Francia

PARÍS: 21 nov, 16.30h y 19.00h - Cine Le Latina

VILLEURBANNE: 26 nov, 20.45h Cine Le Zola

BURDEOS: 29 nov, 20.15h Centre Jean Vigo

La 11ª edición del Festival Curt Ficcions comienza en febrero de 2008 en Barcelona y Madrid

Fotos: Curt Ficcions; vídeos: Cortometraje Nasija (Youtube), Cortometraje Cirugía (Youtube)