David Delfín: Para sobresalir en el mundo de la moda, hace falta ideología

Artículo publicado el 3 de Abril de 2006
Artículo publicado el 3 de Abril de 2006

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El joven diseñador español defiende una moda provocativa. Sus puestas en escena políticamente incorrectas le permitieron hacerse un nombre.

David Delfín, de 35 años, es una joven promesa de la moda española y la cabeza visible de la marca davidelfin, un grupo artístico pluridisciplinar creado hace 5 años y formado por cinco personas: Bimba Bosé –modelo profesional-, Déborah Postigo, -economista y periodista-, Gorka Postigo –arquitecto y fotógrafo-, Diego Postigo –realizador de cine y músico- y David Delfín, pintor, actor y diseñador autodidacta. En 2001, su colección Cour des miracles inspirada en el pintor Magritte y en el director de cine Luis Buñuel suscitó la polémica en la pasarela Cibeles de Madrid al mostrar modelos con capuchas y sogas al cuello, lo que muchos catalogaron como una apología del maltrato femenino. Al margen de la polémica, el talento de davidelfin ha sido reconocido con premios como el Premio de la Moda Marie Claire al mejor diseñador novel de 2003.

¿Cuáles son sus fuentes de inspiración?

Yo no creo en las musas, prefiero confiar en mi trabajo. Tumbado en el sofá no creo que una idea genial me caiga del cielo como por inspiración divina. Siempre me he interesado por las ideas y las emociones, que me pueden llegar a partir de una lectura, de una película o de una discusión con los amigos sobre nuestras pasiones o miedos.

¿Cómo llegó, por ejemplo, a concebir su última colección?

Nuestras creaciones parten de planteamientos abstractos. En la última colección, llamada Pater, el punto de partida son los límites. Es el fruto de una larga reflexión sobre la importancia de marcar límites, la ley, el orden y la disciplina. A partir de esta idea, surge una colección inspirada en los uniformes militares, las sotanas y las togas.

¿Qué dificultades encuentra un diseñador joven para imponerse en el mercado de la moda?

Es complicado, ya que hay mucha saturación. Dando por hecho la confección, para sobresalir en el mercado de la moda hacen falta dos cosas: identidad propia e ideología. Diseñadores como Martín Margiela o Raf Simons se han hecho un nombre porque hay una idea fuerte detrás de sus creaciones. Son alguna cosa más que simples modistas.

¿Usted cree que para triunfar en el mundo de la moda hay que ser provocador?

Hoy en día hay que ser capaz de provocar emociones. Es el tipo de provocación que me interesa. Creo que nuestras puestas en escena despiertan el interés de la prensa, pero también de los ciudadanos.

¿Qué piensa usted de la globalización en nuestra indumentaria?

Yo no creo que todos vistamos igual. Hoy en día hay muchas opciones. Los diseñadores somos bastante anárquicos a la hora de hacer las colecciones y no seguimos una tendencia clara. Además, todos somos diferentes. Cada uno de nosotros da un aire único a la ropa que lleva. Los trajes no son femeninos, elegantes o sexys. Si no, haz la prueba: si le pones un traje femenino a una mujer vulgar, el resultado no será para nada elegante. Es una cuestión de actitud, de sutileza, de carácter, de si eres educado, de si miras por encima del hombro.

¿Cuál es la ciudad o el país más creativo en Europa? ¿Por qué?

Berlín. Estuve en diciembre por primera vez y me sorprendieron los edificios ocupados por artistas y la ebullición cultural que se está viviendo en todos los ámbitos. El muro ha hecho de Berlín una ciudad marcada por las líneas, donde hay un contraste brutal en cuestión de metros. Es una ciudad en plena construcción y evolución. La Historia ha demostrado que para que haya florecimiento, antes tiene que haber decadencia. Berlín es un buen ejemplo, ya que la energía flota en el aire.

¿Europa es más cerrada a la innovación que Estado Unidos?

Todo lo contrario. Las grandes innovaciones parten de Europa. Además, hoy en día no hay tantas diferencias entre Europa y Estados Unidos respecto a la moda. Aunque gracias a dios, todavía existen diferencias ideológicas.

¿Usted cree que existe un estilo europeo?

Me gustaría que no existiera, porque seríamos más libres. Quizás podamos hablar de estilo europeo, aunque existen diferencias sustanciales. La austeridad de colores de los belgas no tiene nada que ver con el estilo milanés, mucho más abierto. Yo no quiero ser un diseñador de estilo, porque si no, perdería la capacidad de sorprender. Es importante que siempre haya algo detrás de tus piezas, pero yo prefiero llamarlo identidad más que estilo.