De becaria en la ONU a camarera: carta a Elsa Fornero

Artículo publicado el 23 de Agosto de 2012
Artículo publicado el 23 de Agosto de 2012
Alessia Bottone ha soliviantado los medios italianos después de haber contado su historia en una carta dirigida a la ministra italiana de Empleo, Elsa Fornero. Alessia tiene 26 años, habla tres idiomas, ha estudiado en siete países, tiene un currículum de cuatro páginas y unas prácticas —lo más destacado— en las Naciones Unidas. ¿Resultado?
Trabaja de camarera —cuando la llaman— dos horas a la semana en un bar.

Alessia Bottone volvió a Italia hace siete meses. Con la carrera acabada, una experiencia internacional muy significativa y unas prácticas en las Naciones Unidas como guinda de un currículum de cuatro páginas —listo para enviar a más de 200 direcciones electrónicas—, llegó a Verona convencida de estar preparada para el gran salto al mercado laboral . Después de estar siete meses sirviendo café y teniendo que rechazar ofertas como la de dependienta por 300 euros al mes, cogió lápiz y papel y escribió una carta a la ministra italiana de Trabajo, la lacrimosa Elsa Fornero

“Las empresas de trabajo temporal dicen que no tienen nada para mí, desde la Oficina de Empleo italiana me dejan caer que aquí estoy perdiendo el tiempo, muchos contestan que mi licenciatura no sirve, y otros que una persona que viaja tanto es inestable”. Con estas palabras describe Alessia su calvario tras volver a su país, cuya tasa de desempleo juvenil alcanzó el 36,2% el pasado mes de julio. En su carta a la ministra expone dos demandas concretas y factibles. La primera, que se modernice el reglamento de las prácticas y se asimile al de otros países como Francia, donde pasados dos meses se debe pagar al becario por ley. La segunda consiste en devolver la “dignidad” a los jóvenes que “han creído”, como Alessia, que una formación sólida era la primera piedra para cimentar y mejorar sus condiciones de vida. De otro modo, en sus propias palabras, “ya podía haberme puesto a trabajar de dependienta hace seis años sin tener que pedir a mis padres que pasaran años a pan y agua”.

cafebabel.com: ¿Has recibido alguna respuesta a tu carta a la ministra Elsa Fornero? ¿Qué mensaje enviarías a los gobiernos europeos?

Alessia Bottone: No, pero lo que cuenta no es la respuesta: ya sabemos que todo lo que dicen es pura retórica. Sin embargo, si insistimos en hacernos oír, tarde o temprano los gobernantes europeos tendrán que contestar. La cuestión es: ¿existe algún movimiento de jóvenes desempleados? Están los indignados, pero no hay un grupo de jóvenes que diga: “Me niego”. No quiero explicar la crisis, quiero contarla. Soy producto de esta crisis como tantos otros jóvenes.

cafebabel.com: Después de la carta, ¿cuál es el siguiente paso?

Alessia Bottone: Con todos los comentarios y mensajes recibidos tras la publicación en Affari Italiani, se me ocurrió buscar un denominador común, crear un espacio en el que se pueda hablar abiertamente. En la crisis interviene el factor vergüenza: la gente tiene miedo de contar lo que está viviendo, tienen miedo incluso de aceptarlo ellos mismos. Así que he creado un blog con otras chicas, Da Nord a Sud, parliamone (De norte a sur, hablemos): una válvula de escape no solo para los jóvenes, sino para todos. El vínculo entre todas las historias es un “ya no creo”. Con 25 o 26 años es muy grave: la gente ya ni siquiera envía el currículum porque nadie contesta.

cafebabel.com: ¿Cómo se puede invertir este proceso?

“Tenemos una carrera, estamos cualificados, formados y, al final, nos encontramos excluidos del mercado laboral. He nacido de este sinsentido”

Alessia Bottone: Después de cinco contratos de prácticas, todavía estoy esperando empezar a trabajar y, a medida que pasan los años, disminuyen las oportunidades. Me llamaron hace poco de la Oficina de Empleo para proponerme el enésimo contrato de prácticas. Lo rechacé. Me dijeron que lo aceptara porque no tenía alternativa. Así que hablé con la jefa y ella misma lo definió como “un trabajo en negro camuflado o una estrategia para no pagar”. Es una forma legal de explotación. No es posible que Europa otorgue tanta importancia a los derechos humanos y, al mismo tiempo, ciertos países europeos sigan pidiendo a los jóvenes que trabajen gratis. Creo que el estado lo formamos, ante todo, los ciudadanos. Si nosotros paramos, el estado se para. Tenemos un poder inmenso, pero no somos conscientes de ello. Esta crisis nos une y tal vez podemos sacarle ventaja. ¿Por qué no decir “¡Basta! El gobierno somos nosotros, seguimos aquí y os estamos vigilando”?

cafebabel.com: ¿Cómo hemos llegado a este callejón sin salida?

Alessia Bottone: Nos dijeron que estudiáramos para tener una vida mejor que la de nuestros padres. Nos dijeron que teníamos que hacer una carrera… y luego vas y descubres que no te necesitan y que no eres más que un recurso que hay que formar. Tenemos una carrera, estamos cualificados, formados y, al final, nos encontramos excluidos del mercado laboral. He nacido de este sinsentido.

cafebabel.com: ¿Qué historia de desempleo te ha llamado más la atención?

“Podría trabajar de camarera en Suiza, pero ¿qué oportunidades tiene un hombre de cincuenta años?”

Alessia Bottone: La de un señor de unos cuarenta años que tenía una agencia inmobiliaria y ha intentado suicidarse. Su mujer no quiere que se sepa porque le da vergüenza, tiene miedo que luego no quieran comprarle la casa. Esta historia me transmite la desesperación de un padre. Pasado mañana podría irme a trabajar de camarera en Suiza, pero ¿qué oportunidades tiene un hombre de cincuenta años con tres hijas? ¿Qué hace?

cafebabel.com: ¿Cuál es el siguiente paso?

Alessia Bottone: No son historias de las que se nos hubiera ocurrido hablar. Casos esporádicos, sí; pero ahora se vive con miedo, la gente empieza a sufrir psicológicamente por la crisis. A través del blog nos gustaría desarrollar un proyecto o crear un documento que reúna todos los números de ayuda, de apoyo psicológico, para el que necesite hablar.

Para contactar directamente con Alessia Bottone, puedes escribir a alessiabottone [arroba] libero [punto] it.

Foto: portada, © cafebabel.com. Vídeo: entrevista a Elsa Fornero, rainews24/YouTube.