De dioses y héroes

Artículo publicado el 17 de Enero de 2007
Artículo publicado el 17 de Enero de 2007

El fútbol es el hermano pequeño de la literatura mundial, ya que cuenta con omnipotentes dioses, sangrientas batallas y simpáticos héroes.

Solo hace falta pensar en la final del último mundial de fútbol, en el que el dios del fútbol, Zinedine Zidane, con el pundonor de un toro moribundo, pegó un cabezazo en la barriga al defensa italiano Marco Materazzi, lo que significó el fin de su brillante carrera.

La escena puede calificarse de grotesca, e incluso de kafkiana. Como es bien sabido, en las historias de Frank Kafka los inocentes empleados de oficinas se transforman en escarabajos. ¿Y por qué no se convierte el centrocampista francés en toro de lidia?

Sin embargo, los franceses prefieren hablar de problème cornelien. El poeta Pierre Corneille era un especialista en conflictos trágicos. Por ejemplo, en El Cid, el heroico don Rodrigo mató al padre de su amada y acto seguido le preguntó a esta si se quería casar con él. Una decisión igual de difícil debió de tomar Zidane: ¿el título de campeón del mundo o la defensa de su honor? Por lo visto, el contrincante, Materazzi, había mostrado un interés sexual por su hermana.

También España e Italia, países con tradición futbolística, han engendrado escritores con cuya ayuda pueden describir los conflictos trágicos que rodean al esférico. Los españoles tenemos a Don Quijote y sus batallas contra los molinos de viento. Quijotesco es para nosotros el intento desesperado de ganar el mundial. Por el contrario, los italianos, cuando observan horrorizados el cenagal de su liga, piensan en Dante Aligheri y el Infierno de la “Divina comedia”. ¡Ellos lo califican sencillamente de dantesco!