De Entresuelo a 4°2a

Artículo publicado el 4 de Enero de 2013
Artículo publicado el 4 de Enero de 2013
Barcelona, la capital de la comunidad autónoma de Catalunya y ​​la segunda ciudad más grande de España, es una de las ciudades más multiculturales del país, donde los extranjeros oficialmente registrados representan el 17,4% de la población total.
Cada uno con su propia razón de por qué vinieron a Barcelona, ​​cada uno con su propio deseo de una vida mejor, ayer todos se prepararon para celebrar la noche más larga del año. En esta entrada voy a presentar algunas personas, que viven en el mismo edificio que el mío, tratando así de mostrar la diversidad cultural a través de sus celebraciones del año nuevo.

Sydney, 35 y de Brasil, vino a Barcelona para trabajar y ganar dinero y para tener una vida mejor, lo mismo que su amigo Izmael, 41y también de Brasil. ''Ayer trabajamos hasta las tres y más tarde haciamos la comida con mi familia y amigos, la comida que es diferente a la de aquí. Preparamos una comida tropical que es lo típicamente brasileño, como por ejemplo churrasco, arroz, la feijoada,'' dice Sydney. Como la familia de Izmael no estuviera aquí, él celebró la Nochevieja con sus amigos pero ''extrañaba la samba que se baila en Nochevieja en Brasil'', explica Izmael. Ellos dos comemoraron la noche vieja con los petardos, igual como lo hacen en Brasil. Albert Pascual, 36 años y de Barcelona, era un poco triste porque no se pudo reunir con su familia por Nochevieja ya que viven en diferentes ciudades de España. ''Ahora como tengo un bebe de un año, hacemos en casa una comida más ligera ya que luego vienen los turrones, polvoroes, así como el vino y el cava,'' afirma Pascual. Hay una cosa típica que se hace en Nochevieja, '' en cada campanada se come una uva, en total son doce, y, si logras comerlas todas esto te va a trae suerte y salud en tu vida,'' explica Pascual.

Elio, 32 años e italiano, vive en Barcelona desde hace 6 anos. Vino aquí porque en el sur de Italia no había muchas oportunidades de trabajo y eligió Barcelona porque tiene una vida y una cultura similar a la del sur de Italia. ''La Nochevieja en Italia se celebra con la familia comiendo lentejas que traen buena suerte y dinero, y un embutido de cerdo que se llama cotechino. Como no tengo mi familia aquí, paséla Nochevieja con mis amigos en un restaurante y después todos salimos de fiesta, lo mismo que hacemos en Italia,'' dice Elio.

Carol, 65 años y estadounidense, vive en Barcelona desde hace 47 años con su marido Arthur, de 64 años y también estadounidense.Explican que pasaron la noche tranquilamente porque ya tuvieron una extensa temporada de Navidad con las hijas de Carol. ''En Estados Unidos, mucha gente lleva sombreros divertidos viendo la bomba bajando en Times Square, así como sopla matasuegras y canta una canción basada en un poema de Robert Burns. Como no estuvimos allí, vimos la bomba bajando en la tele, pero a las 6 de la mañana debido a la diferencia de tiempos,'' dice Arthur. ''Cada Nochevieja escribo en un papel 12 cosas que han caracterizado el año pasado y 12 cosas que deseo en el año nuevo. Lo hice también ayer junto con mi marido y una cosa que deseo es ir a visitar a mi madre y a los padres de Arthur porque ya no podemos saber cuánto tiempo más estarán con nosotros,'' dice Carol mientras me muestra su repleto de deseos.

Raquel, 29 años y de Portugal, explica que en su casa siempre esperaba el año nuevo con una pierna en el aire para saltar con la pierna derecha cuando reloj daba la medianoche, '' Esto trae buena suerte,'' añade. ''Ahora vivo en Barcelona con mi novio, que es catalán, y en la última noche del añoy fuimos a una gran fiesta. No recuerdo muy bien cómo sobreviví a la noche. Me desperté en la playa sin un zapato,'' dice Raquel y sonríe. Matjaž, 26 años y esloveno, vino a Barcelona a visitar a su hermana durante una semana. Dice que aquí ni siquiera se sienten las vacaciones porque la vida es mucho más lenta: no como en Eslovenia, donde la gente se vuelve loca corriendo por las tiendas haciendo las últimas compras. ''Cada vez que celebraba el año nuevo con mis padres, a la media noche brindábamos con champán y por la mañana Dedek Mraz me traía los regalos, porque en nuestra familia no se celebra la Navidad y no existe Papá Noel.'' Este año celebró la fiesta de la Nochevieja por primera vez en otro país. ''Fue una noche inolvidable,'' explica Matjaž. ''Pasamos la noche yendo de una fiesta a otra y terminamos en un sitio okupa bailando hasta que mis piernas no pudieron más,'' dice mientras fuma un cigarrillo. Andrew, 21 años y de Egipto, visitó por primera vez Barcelona con sus amigos. ''Este año es la primera vez que no lo había celebrado con mi familia, donde es costumbre pasar el año nuevo en la iglesia debido a la comunidad cristiana a la que pertenezco.'' Su padre es un sacerdote por lo que lo celebra así cada año. ''Esta vez bebimos un poco de alcohol en casa de mis amigos y más tarde quisimos ir a la fiesta de la sala Razzmatazz, pero, como el chico de la calle nos vendió los billetes falsos no conseguimos entrar,'' afirma con una voz decepcionada, pero ''al fin encontramos un bar con música superbuena y la fiesta no paró hasta la madrugada,'' añade.

La familia china, con número indeterminado de habitantes, nunca abre la puerta al oír el timbre, por lo que sólo podemos suponer qué hacen en la última noche del año. Bueno, al menos en la última noche de nuestro calendario, no en la del suyo. Lo que está pasando detrás de las puertas lo dejo a vuestra imaginación. Por cierto, ¡feliz año nuevo a todos!

Texto y fotos: Nina Behek.