De imán a hombre de negocios

Artículo publicado el 5 de Marzo de 2007
Artículo publicado el 5 de Marzo de 2007
Un empresario turco quiere conquistar la Unión Europa con embutidos sin carne de cerdo.

¡Quién diría hoy que Shaban Hadzhioliev fue una vez imán! Tiene 32 años, conduce un veloz todoterreno y, cómo no, viste de negro, que es el color distintivo de los hombres de negocios en Bulgaria.

Salchichas Halal

Hadzhioliev es el gerente y copropietario de Merkez, la primera empresa búlgara de embutidos sin carne de cerdo. Todas las salchichas, salamis y embutidos satisfacen el principio Halal de los musulmanes: la carne procede de mataderos certificados, donde los animales son sacrificados por desangramiento y sin anestesia previa.

Lo que había empezado en 1998 en el pueblo natal de Hadzhioliev, Breznica, es hoy una exitosa mediana empresa. En septiembre de 2006, Merkez había instalado en Goce Delchev, una pequeña ciudad del sudeste búlgaro, una nave de 2.000 metros cuadrados, que en la actualidad emplea a un total de 40 personas entre producción y distribución.

Renacimiento del Islam moderado

Hace 20 años hubiera sido impensable que existiera en Bulgaria una empresa como esta y no sólo por la economía planificada de los socialistas. La república popular ejerció, en particular desde la mitad de los años ochenta, una agresiva política de asimilación de la población musulmana: los turcos fueron bulgarizados, la visita a las mezquitas y los rituales de enterramiento de los musulmanes fueron prohibidos. Alrededor de un 13% de los búlgaros, un millón de personas, son musulmanes.

Desde el cambio, el Islam moderado está sufriendo un renacimiento. Merkez es una parte de todo esto. “Se necesitan uno o dos años para convencer a la gente de que nuestros productos no incluyen carne de cerdo. Hoy somos una marca reconocida”, cuenta el gerente adjunto, Mehmed Kapanak. Al principio la gente no creía que pudiéramos ofrecerles embutidos sin carne de cerdo, cuenta Hadzhioliev, “nosotros hemos demostrado que nuestra comunidad ha podido crear su propia industria alimentaria”.

Éxito con ideas extraordinarias

Hadzhioliev pertenece a esa generación de jóvenes hombres de negocios, cuyo éxito se basa en extraordinarias ideas. Justo después del cambio se inscribió en una escuela religiosa en Shumen, ciudad del norte de Bulgaria. Un par de años más tarde, Kapanak y él hicieron un viaje por Turquía. Se quedaron impresionados por los artículos Halal de allí y por ello decidieron intentarlo en Bulgaria. Hadzhioliev está convencido de que con Merkez los musulmanes de aquí pueden continuar con su tradición, “incluso los menos religiosos saben ahora que estos son los productos adecuados para ellos”.

En los alrededores de Goce Delchev hay una buena representación de los artículos Halal. En esos pueblos viven los Pomaken, fornidos búlgaros musulmanes, para los que Merkez es una referencia. Por todo el país están en venta los productos en más de 1.000 tiendas, explica Kapanak.

Rediseño del sabor

Exportar a la Unión Europea es la prioridad dentro de la lista de planes de los gerentes, al fin y al cabo, en Europa viven muchos musulmanes. Es cierto que satisface los nuevos requisitos de los estándares de la UE, no obstante, la empresa se encuentra aún a expensas de la inspección de los veterinarios.

En la actualidad, sólo 26 empresas cárnicas búlgaras pueden exportar sus mercancías a los países de la Unión Europea. Las salchichas de Merkez también deben someterse a un rediseño de su sabor. Cada comunidad tiene sus preferencias. “Debemos adaptar el producto”, explica Kapanak.

Asimismo, de la preocupación por la salud ha surgido una nueva idea de ambos hombres de negocios: salchichas dietéticas con bajo contenido en colesterol. En Europa, dice convencido Hadzhioliev, la ternera es considerada como una exquisitez. Ya lo vemos como un perfecto lema publicitario.

Estos artículos sobre países del Este están firmados por autores de la red de corresponsales n-ost. n-ost nació en diciembre de 2005 en Berlín. Esta red organiza el trabajo de periodistas de 20 países, con la intención de acercar las visiones de la Europa oriental a la occidental. Abogan por la democracia y la libertad de prensa, y por una construcción europea impulsada por todos.