¿De revolución naranja a revolución rosa?

Artículo publicado el 27 de Junio de 2007
Artículo publicado el 27 de Junio de 2007
Alrededor de 200.000 personas llenaron la Plaza de la Independencia de Kiev el pasado 16 de junio para ver al cantante británico Elton John durante su concierto contra el SIDA. Se estima que el 1,4% de los Ucranianos son portadores del virus.

Al final fue Elton John quien logró unir al presidente ucraniano Viktor Yuschenko y a su primer ministro pro-ruso Yanukovich el 16 de junio. Unas 200.000 personas asisiteron al acto en apoyo a la campaña contra el SIDA en la plaza de la independencia (Maidan Nezalezhnosty), en el páis más afectado de Europa por esta epidemia.

El concierto estuvo organizado por la Fundación ANTISIDA, fundada por Elena Franchuk, hija del ex-presidente ucrainiano Leonid Kuchma (1994-2005), y esposa de uno de los hombres más ricos del país, gurú de los medios de comunicación y candidato a parlamentario Viktor Pinchuk. El objetivo principal es ayudar a los menores seropositivos.

Un recordatorio muy inglés

Los que acudieron hace dos sábados al concierto gratuito a ver a una estrella mundial es probable que no fueran muy conscientes de la escala del problema en una Ucrania distraida por su crisis política constante. Los voluntarios no pararon de repartir folletos informativos y consejos contraceptivos a los asistentes, subrayando que el 50% de los nuevos casos de VIH suceden entre los jóvenes de 20 a 29 años. De entre ellos, el 42% en 2004 fueron mujeres. Todo ello al tiempo que se proyectaban sobre enormes pantallas instaladas en la plaza entrevistas con seropositivos y reportajes sobre orfanatos para niños infectados con el virus del SIDA.

“La situación es devastadora hoy en día en Ucrania”, comenta Nataliya Voynarovska, una de las responsables de la asociación International HIV/AIDS Alliance de Ucrania. “Estamos entre los países europeos donde más deprisa se extiende la enfermedad. Hay que hablar más a menudo del problema, para que la gente se quite de la cabeza ideas como 'eso no me concierne, no soy un drogadicto ni homosexual', remata.”

Los organizadores del concierto de la Fundación ANTISIDA están de acuerdo. “Necesitamos atraer la atención de algún modo sobre este problema entre todos los estratos sociales”, afirma Pavel Pimenov, coordinador de relaciones públicas de la organización. “Por eso invitamos a una personalidad que ya trató de resolver este tipo de problema en el pasado.” Unos minutos después de las nueve de la tarde, Elton John se dirigió al público en inglés para explicar por qué se hallaba en Ucrania, recordándole a la gente que “la ignorancia, la estigmatización y los prejuicios son los peores enemigos en esta batalla”. Terminando con un thank you y un spasiva que retumbaron en toda la plaza con sus canciones.

Los cristianos ucranianos, divididos y dando el cante

La presencia del cantante resultó ser un evento excepcional para los ucranianos, no muy acostumbrados a las visitas de celebridades internacionales o a conciertos gratuitos de esta envergadura. “¡La plaza está a rebosar!”, exclamaba Kseniya Yaromenko, una estudiante de la capital. “Me pareció bien que no dejaran entrar a la gente con bebidas alcohólicas, así no hubo pesados que fastidiaran el acto.”

Representantes de la Iglesia ortodoxa del patriarcado de Moscú y Kiev estuvieron presentes para apoyar la causa. Animaron a todas las organizaciones de lucha y prevención contra el SIDA a unirse y controlar la epidemia. “La Iglesia observa este problema desde un punto de vista espiritual”, aclara Dimitriy, arzobispo de la Iglesia ortodoxa ucraniana. “La espiritualidad y la religión fueron destruidos durante muchos años en nuestro país. La enfermedad se ha extendido tan deprisa que nuestra juventud no ha tenido tiempo de recuperar los valores espirituales para actuar de un modo recto. Los esfuerzos de Elton John son muy útiles. Es obvio que el problema no lo puede resolver el Gobierno por sí solo.”

En todo caso, también hicieron aparición pequeñas organizaciones cristianas, como la Unión de Ciudadanos Ortodoxos de Ucrania, protestando. “¡Consideramos que la organización de un evento de tales magnitudes invitando a un representante de la cultura gay es una blasfemia!”, clamaba Valeriy Kaurov, director de dicha organización. “Después de todo, la gente con tal orientación sexual es la que más expande el SIDA”, afirma rotundo.

Yaromenko, en cambio, no cree que esta sea la opinión generalizada. “No tengo prejuicios contra la orientación sexual de Elton John: estas protestas no han tenido apenas eco durante la velada. Lo importante es que lucha contra el SIDA. Mis amigos piensan lo mismo. Lo único que nos fastidió un poco es que cantara tantas canciones nuevas, en vez de las clásicas, que son las que mejor conocemos aquí.”