Debate sobre el destino final de la casa natal de Adolf Hitler

Artículo publicado el 21 de Julio de 2016
Artículo publicado el 21 de Julio de 2016

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5000 euros al mes es lo que cuesta el alquiler de la casa amarillenta de la foto, una casa deshabitada en Braunau am Inn (Austria). Para evitar que se convierta en un lugar de peregrinación de neonazis y militantes de extrema derecha, el Estado baraja la posibilidad de expropiar la casa natal de Adolf Hitler. ¿Cuál será finalmente el futuro de este inmueble algo más que simbólico? 

El debate sobre el destino de la casa natal de Hitler dura ya mucho tiempo: la razón es el miedo a que se convierta en un lugar de peregrinación de ultraderechistas. Nadie termina de ponerse de acuerdo en cuanto a qué hacer con el inmueble. Por el momento, los principales problemas parece que se han esquivado: durante mucho tiempo la propietaria ha rechazado todas las propuestas que le han presentado, así como todas las ofertas de compra. Nunca se ha visto ningún cartel sobre los muros de la casa. Finalmente, el Consejo de Ministros decidió el pasado 12 de julio expropiarla mediante una ley que tiene que ser aprobada en el Parlamento. No es más que un primer paso, pues el camino que queda por recorrer no parece fácil. 

El edificio se construyó en el siglo XVII en una pequeña localidad de la Alta Austria. Es un edificio histórico, de ahí las dificultades actuales; quitarle esa categoría sería un proceso difícil pero posible mediante vías alternativas, pero incluso en ese caso nosesabe realmente lo que podría pasar. Por el momento no se baraja la demolición del edificio, pero las opciones que existen no son muchas. El ÖVP (Partido Popular Austríaco) y el comité austríaco de la organización no gubernamental ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Histórico-Artísticos) comparten el mismo deseo: restaurar el inmueble y convertirlo en museo. Demoler el edificio, lo que equivaldría a destruir soportes materiales del recuerdo y de la Historia tendría "consecuencias fatales", declaró Wilfried Lipp, presidente  de ICOMOS Austria al periódico alemán Tageszeitung después de que el ministro del Interior avanzase la idea de un desmantelamiento del lugar. 

El director del Archivo de la Resistencia Austríaca, Gerhard Baumgartner, tiene una visión diferente del tema. En una entrevista en la cadena de radio Ö1 ha explicado que "esta casa no sería una gran pérdida para la cultura conmemorativa de Austria" y que el Archivo que dirige apoyaría una despolitización del lugar. Se ha dado demasiada importancia a esta casa, aunque el interés de Austria por ella es legítimo. Baumgartner alude también a los simpatizantes de la extrema derecha que, llegados de toda Europa, suelen visitar este tipo de lugares. ¿Un museo resolvería el problema? El director no está convencido: "Si lo que queremos evitar es eso, el peregrinaje, es fundamental despolitizar completamente el sitio y levantar allí algo ante lo cual nadie quiera hacerse una fotografía, algo ajeno a la anécdota histórica de que Hitler haya nacido aquí".