¿Dedicarse a la política? ¡Un sueño hecho realidad!

Artículo publicado el 16 de Enero de 2008
Artículo publicado el 16 de Enero de 2008
Dan Jorgensen es un joven eurodiputado de 32 años. Miembro del grupo socialista europeo, forma parte de la joven generación electa a escala europea. En los asientos del hemiciclo de Estrasburgo son sólo 4 los que no han cumplido los 35.

¿Cómo descubrió tan pronto el mundo de la política?

Siempre me apasionó. Empecé a leer periódicos hacia los 10 años. Después, estudié Ciencias políticas en la universidad. Si quería destacar en este mundo, tenía varias opciones: trabajar en una Organización no gubernamental (ONG), o dedicarme a la política. Siempre he querido dedicarme a algo en lo que crea, aunque sea sólo por placer. Hacerlo a jornada completa, es un sueño hecho realidad. He podido hacerme político muy pronto, la ocasión se presentó bastante rápido y supe aprovechar la oportunidad.

¿Qué relación tiene con sus colegas del Parlamento Europeo?

La relación con el resto de parlamentarios o con el resto de políticos es excelente, incluso con los más mayores. Las cosas han cambiado en estos últimos años. El Parlamento Europeo ha ganado legitimidad. Los ciudadanos de los Estados miembro empiezan a conocer el funcionamiento. En Dinamarca, los políticos nacionales valoran nuestro impacto e intentan establecer contactos y crear lazos con los miembros del Parlamento Europeo.

¿La edad representa un obstáculo en su actividad diaria?

No, al menos en el entorno político. Al contrario, gracias al movimiento de jóvenes del partido al que pertenezco, principalmente, tengo buenos contactos. Con los medios de comunicación es distinto. Me parece mucho más difícil hacerse oír cuando no te has hecho un nombre. Resulta mucho más fácil para alguien más maduro que ya ha sido ministro en su país, por ejemplo.

¿Su enfoque es distinto del de los "viejos elefantes" de la política?

No creo que nuestra ética o nuestros métodos sean distintos. Pero tanto yo como mi colegas más jóvenes nos sentimos con más fuerza: tenemos ganas de acción, de movimiento, de un cambio infundido por la necesidad de la novedad. Ya que tenemos la oportunidad de estar allí, trabajamos lo más seriamente posible. Nuestro compromiso no tiene límites. Para nosotros, es un modo de vida, una vocación, puede ser, incluso, la buena vida. La generación de nuestros padres hace 20 ó 30 que se dedican a la política, trabajan lo mismo que nosotros, pero, para ellos, es rutina.

¿Qué espera de la construcción europea en un futuro?

Espero que fomente la democracia y que se involucre en temas que afectan al día a día de los ciudadanos europeos, como el medio ambiente o las condiciones de trabajo. La Unión Europea tiene que solucionr esos problemas que van más allá de las fronteras nacionales y convertirse en una herramienta para los ciudadanos. También conviene que la UE sea más activa en la escena internacional. Podemos tener tanto poder, o incluso más, que los Estados Unidos. Ese es el camino que debemos tomar.