Deporte y homosexualidad: entre el tabú y la vanidad

Artículo publicado el 21 de Octubre de 2010
Artículo publicado el 21 de Octubre de 2010
Doce años después de la muerte del futbolista Justin Fashanu, puesto en la picota y forzado a suicidarse con tan solo 37 años por haber salido del armario, la homosexualidad en el deporte sigue siendo un tabú. ¡Extraño! Muchos campeones se desvisten sin problemas y posan desnudos con sus propios compañeros en distintas campañas publicitarias, y a menudo se declaran orgullosos de ser iconos gay.
Sin embargo, de salir del armario ni se habla. ¿De qué tienen miedo?

Del medio millón de futbolistas profesionales en activo en todo el mundo, ninguno ha declarado jamás ser gay. Hay algo que no cuadra. Tras haber entrevistado a 3.000 personas entre jugadores, entrenadores, árbitros y aficionados, dos investigadores británicos de la Universidad de Staffordshirehan descubierto que más de la cuarta parte conoce personalmente al menos a un jugador gay. Sin embargo, “ninguno de ellos ha dado el paso de revelarlo públicamente”, según declara uno de los investigadores a The Guardian. Es difícil explicar de qué depende. Una cosa es cierta: el problema no son sólo los aficionados. El mismo estudio afirma que el 80% de ellos se declara tolerante y a favor de una mayor sinceridad y apertura por parte de sus propios ídolos.

El fútbol europeo: rumores y desmentidos

La sensación es que los deportistas tienen miedo. El debate está servido en Alemania, donde una noticia publicada en el Financial Times ha levantado una polvareda: tres jugadores de la selección nacional se han declarado gays, pero sólo han confesado después de que al menos ocho jugadores del equipo hicieran lo mismo. Es inútil decir que su identidad ha permanecido en la sombra. En Italia, es la misma canción. A pesar de que Marcello Lippi, seleccionador nacional, haya reiterado que “entre los futbolistas no hay ningún gay” y que “en cuarenta años no ha conocido a ninguno”, la TV emitió una entrevista del periodista Paolo Colombo con un jugador de serie C que revelaba haber prestado supuestos servicios sexuales a algunos jugadores de primera división, por hasta 2.000 euros la noche. Y ¿quién le dice a las niñas que quiten a sus “héroes” de las paredes de su cuarto?

En España se hace todo lo posible por hacer callar a los “malpensantes”. Los rumores sobre una relación entre los jugadores del Barcelona, Piqué e Ibrahimovic, inmortalizados en una pose “sospechosa”, se han congelado por la encendida reacción del jugador sueco a la curiosidad de una periodista: “¡Preséntame a tu hermana y después vemos!”. Otros rumores apuntan que Guti había besado a un hombre o, incluso, que salía con la actriz transexual Bibiana Fernández, pero fueron rápidamente desmentidos o relegadas a los cánticos de los estadios. El hecho es que en los estadios adversarios le reciben al ritmo de “maricón maricón”. Y mientras tanto él, como tantos otros, se deja fotografiar con la modelo de turno o se ve “forzado” a piropear a una periodista en directo. En Francia, la prensa ha barajado la hipótesis la homofobia como causa de la ruptura interna de los bleus en los últimos mundiales. ¿Los contendientes? Yoann Gourcuff, icono homosexual a punto de ocupar la primera página de la revista gay Tetu, y el dúo Nicolas Anelka y Frank Ribery, los machos del fútbol francés. Pero todo ha vuelto al orden. Y Ribery quizá entre en prisión.

El rugby: alcanzada la última frontera

El calendario "Dioses del estadio" fue comprado en un 90% por hombresSi cuesta trabajo aceptar la homosexualidad en el fútbol, imagínense en el rugby, que, como escribe el ex jugador francés Serge Simonen su libro: “Está basado en los valores arcaicos y en la eliminación de cualquier rasgo de feminidad”. Pero la salida del armario del jugador Gareth Thomas ha suscitado la atención sobre el caso. Mauro Bergamasco, jugador del Stade Français y de la selección italiana, en una entrevista al Corriere dello Sport, ha confirmado la tendencia: "Sé que hay homosexualidad en el rugby”, aunque especifica: "pero no he encontrado a nadie". Según Marco Bortolami, capitán de la selección nacional italiana, esto depende del toque de glamour que se le ha dado a este deporte: “¡No es posible que se asocie la homosexualidad al rugby!". Todo comenzó con el calendario Dieux du Stade, donde el 90% de los compradores fueron hombres. Es necesario tener cuidado con la imagen que se da del propio ambiente”.

François Rousseau, fotógrafo de la última edición del calendario Dieux du Stade, está de acuerdo:“El calendario ha contribuido seguramente a la evolución de la mentalidad”. Por otro lado, cada vez más deportistas se convierten en iconos gay y se declaran orgullosos de serlo (mirad a Beckham), así las grandes marcas de moda, desde Dolce&Gabbana a Armani, se aprovechan de esta tendencia. Los anuncios se llenan de hombres desnudos: en los periódicos, en carteles publicitarios, por todas partes. “Los deportistas aman su propia imagen y les encanta ser deseados", dice François Rousseau a cafebabel.com; "también por los gays. La verdad es que hoy en día esto es más evidente. (…) en cualquier caso, creo que la homofobia está aún muy extendida en los países occidentales, ¡por no hablar de los 80 países del mundo donde ser homosexual es un crimen! Aún se debe trabajar mucho por la aceptación de los homosexuales. El mundo del deporte se mueve al mismo ritmo que la sociedad; no es más que un reflejo”.

El tenista es más valiente

Parece que las mujeres tienes menos complejos que los hombres a la hora de salir del armario

Pero el deporte más amigo de la homosexualidad parece ser el tenis. Así lo resumen el 65% de aquellos que han participado en la encuesta de Stonewall, una organización gay/lesbiana inglesa. Si lo pensamos bien, las buenas relaciones entre este deporte y la homosexualidad no sorprenden. Son muy conocidos los casos recientes de salidas del armario de la tenista checa Martina Navratilova o de la francesa Amelie Mauresmo. Las mujeres, al fin y al cabo, parecen ser más desenvueltas en salir del armario que los hombres. El verdadero tabú es el deportista gay, aunque a un paso de la paradoja. La imaginación de François Rousseau lo resume bien: “Hoy en día, un padre de familia se divertiría sacándose una foto de recuerdo con su mujer y su hijo a la entrada de los almacenes Abercrombie&fitch en Nueva York con un atractivo hombre casi desnudo apenas salido de una película porno… Pero si su hijo le anunciase que es gay, eso le haría menos gracia”. ¿Qué decís?

Foto: (cc)degreeszero/flickr; (cc)zequouine/flickr; (cc)Bruno Girin/flickr; video: YouTube