Der Knochenmann: auténtica, asquerosa y muy rara

Artículo publicado el 10 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 10 de Marzo de 2009
La película austriaca Der Knochenmann (El hombre de los huesos) se presentó en la 59 edición de la Berlinale y fue elegida película revelación del Festival por los periodistas de Cafebabel.
Esta frenética película policiaca que trata sobre el lamentable detective privado austriaco Brenner (Josef Hader) nos ofrece una visión amplia de la Austria rural y de la relación con sus países vecinos europeos al este del Danubio. Simon Brenner es considerado en la república alpina como un héroe nacional. Explicaremos por qué

© Dor Filmproduktion/Petro Domenigg“Ha vuelto a pasar algo". Esta frase enorgullece a los austriacos, pues significa que el detective privado Simon Brenner vuelve a la carga. Hasta en seis ocasiones lo hizo en la novela policiaca del escritor de literatura pop Wolf Haas de 49 años de edad, novela que originó una verdadera 'Brennermania' en Austria.

Haas ha dado vida al detective más impasible del mundo junto a su antihéroe Brenner. Su vida es tan patética que a uno le dan ganas de agarrarle y gritarle: “ya te irá mejor, hombre”. Pero es que nada va a mejor en la vida de este ex policía que fue despedido del cuerpo por lentitud en el servicio y que ahora se encuentra vegetando sin casa y sin mujer. Por si esto fuera poco, es una persona bastante dura de mollera, sufre de fuertes migrañas y posee un acusado sentido de la justicia.

Francia tiene a Maigret, Italia al Commissario Brunetti y Austria al desastroso Brenner

Francia celebra contar con su noble comisario Maigret; Italia disfruta de Brunetti: un comisario felizmente casado; y Austria lo que tiene es a un terco en paro llamado Simon Brenner. Las agencias turísticas austriacas no se atreven con algo tan autóctono como los libros de Brenner para sus campañas publicitarias. Sin embargo, Haas logra captar la esencia austriaca con su popurrí cargado de tintes locales, una jerga desahogada y un humor negro.

 omm, süßer Tod (Ven, dulce muerte) fue el primer libro de la saga Brenner que fue llevado a la gran pantalla en 2001 de la mano del director Wolfgang Murnberger, convirtiéndose en la película austriaca con más éxito en la Historia y cuyo broche final solo podía ponerse con el rodaje de Knochenmann. De este modo, el trío Haas-Hader-Murnberger concluye en la combinación más grotesca y espantosamente extravagante de todos los tiempos.

Horror y locura en las bodegas austriacas

Esta vez el escenario de Brenner es un restaurante castizo de provincia llamado Löschenkohl, en el que diariamente se sirven cientos de pollos asados. En la bodega se encuentra el triturador que aprovecha los restos de hueso para hacer forraje para el pollo. De esta forma, los resto de pollos asados se convierten el pienso concentrado: Löschenkohl encarna la banalidad del eterno ciclo de la vida y la muerte. Sin embargo, Brenner tiene que comprobar de primera mano que el horror y la locura aparecen a menudo bajo una piel inofensiva y que no solo los restos de pollo asado del sótano pasan por la trituradora.

© Dor Filmproduktion/Petro Domenigg

Todas las escenas tienen algo de raro, todas las acciones están de alguna forma llenas de contenido y todos los canallas acaban inexplicablemente dando pena. A este último grupo podría pertenecer el proxeneta eslovaco en silla de ruedas que tiene que vérselas y deseárselas para atravesar la provincia austriaca haciendo autostop; el joven y detestado hijo del dueño que, aunque conduce un Porsche, es ignorado completamente; y, por supuesto, el propio dueño del restaurante que pretende 'salvar' a la prostituta de Bratislava.

© Dor Filmproduktion/Petro DomeniggEl detective Brenner va tropezando como de costumbre con los misterios, uno tras otro, sin llegar a entender el caso ni sacar nada en claro. Además, el chirrido eterno de la trituradora le quita literalmente el sueño pero sigue entre la clientela del restaurante ya que está perdidamente enamorado de Birgit, la cocinera.

El director del largometraje, Murnberger, califica su obra como una película de amor. Es una valoración atrevida que probablemente no compartan los videoclubes. La película encajaría más bien en la sección de comedias o quizá en la de cine gore, pero es más que probable que termine ocupando un lugar en el rincón reservado a obras maestras.

Estreno de la película en Austria: 6 de marzo de 2009 (no hay fecha prevista para su estreno en España)