derecho al estudio: una historia a la italiana

Artículo publicado el 23 de Octubre de 2013
Artículo publicado el 23 de Octubre de 2013

El derecho al estudio se está desmantelando a la vez que la retórica sobre el mérito inunda los proyectos de reforma y llena la boca de políticos italianos. ¿Qué ocurre en el mundo universitario del Bel Paese? Cafébabel ha envíado a dos chicos de la Red Universitaria Nacional (RUN) para que cuenten in situ la enésima historia "a la italiana". Reportaje, primera parte.

El derecho al estudio no existe en Italia. Matricularse y conseguir asistir a clase depende de la familia de la que vienes, de la región en la que vives y del año en el que te matriculas por primera vez. Cada una de estas casualidades puede determinar si conseguirás licenciarte o no. Y sin embargo no siempre ha sido así.

DE PADRES A HIJOS

Giovanni, de la quinta del 61, nació en Bérgamo. Mientras su hijo de veinte años sale de la habitación, él nos empieza a contar su historia: "acababa de terminar el instituto y no quería hacer la mili, así que fui objetor de conciencia y me matriculé en el Politécnico de Milán. ¿Sabéis? Mis padres eran los dos obreros, pero por aquel entonces todavía daban becas y con lo que recibía conseguía pagar una habitación y cubrir mis gastos de estudiante. Para mi madre era toda una satisfacción el verme estudiar". En cuanto le dirigimos la mirada a su hijo, Enrico, nos interrumpe rápidamente: "ahora todo es distinto. En estos últimos años de crisis...he tenido hasta que cambiar de trabajo. La paradoja es que soy demasiado "pobre" para permitir que mi hijo estudie y demasiado "rico" para que pueda acceder a una beca. Una habitación en Milán cuesta demasiado, 400 ó 500 euros al mes. Así que tiene que ir y volver en tren. Si encima le añadimos la matrícula, la comida, los libros...".

Fuera de europa

Pero, ¿qué ha cambiado de la generación de los padres a la de los hijos? ¿Por qué Giovanni lo tenía más fácil en los años 80 que los estudiantes de ahora? El derecho al estudio pasó a ser competencia de las regiones en los años 90. Al no haber una ley marco, las competencias se fragmentaron de tal manera que ya no se puede garantizar el derecho al estudio a nivel nacional. Además, la gestión de los alojamientos "asociados" ha pasado a manos privadas. Los fondos, que no paran de disminuir, son prácticamente inexistentes: en 2014 llegarán 100 millones de € del gobierno italiano.

La comparación con nuestros vecinos europeos es odiosa: Francia y Alemania destinarán en el mismo año 2.000 millones para la misma partida.

Esta es la primera parte de un reportaje de investigación sobre el derecho al estudio en Italia, llevado a cabo por dos miembros del RUN (Red Universitaria Nacional) para Cafébabel. La segunda parte se publicará el lunes, 21 de octubre en Cafébabel.it

Video Credits: TheEDOcumentary/youtube