Derechos LGBTI: No todo es de color de rosa

Artículo publicado el 10 de Mayo de 2016
Artículo publicado el 10 de Mayo de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

La Belgian Pride, el acontecimiento que lleva a lo más alto los colores de la Comunidad LGBTI en ese país, arrancó el pasado 29 de abril y ofrecerá, como broche final, un espectacular acto de clausura con la Pride Parade, el desfile del orgullo, el próximo sábado, 14 de mayo. Una jornada de música y fiesta en pleno centro de Bruselas.

Los organizadores de la Asociación Belgian Pride se han estrujado los sesos este año para ofrecernos un programa con más color que nunca: celebración ecuménica a las 11 de la mañana con los ya tradicionales discursos de bienvenida. A partir de ahí, el desfile de carrozas empezará a las 14:00 h., con un recorrido por el centro de la capital belga que acabará en una fiesta con música electrónica en el  Mont-des-Arts, todo ello amenizado por un grupo de diez DJs. 

Cada año, decenas de miles de personas se reunen en las calles de Bruselas para celebrar la Belgian Pride, unos para apoyar "la causa", y todos, en general, para disfrutar de la música y del ambiente festivo.

Ahora bien, no olvidemos que, si bien en la Pride se dan cita muchos jóvenes que no necesariamente lo asocian con un acto de reivindicación, detrás de esta jornada lúdica late un mismo deseo de luchar por la defensa de los derechos del colectivo LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales).

En la edición de este año, los organizadores han elegido como tema principal la Ley Belga de Transexualidad de 2007, que establece una serie de requisitos de obligado cumplimiento para que el cambio de sexo resulte acorde a la legalidad vigente. Entre esos requisitos, la obligatoriedad de una intervención quirúrgica es necesaria para que tenga plenos efectos en materia civil el citado cambio de sexo.

Si bien es cierto que sobre esta materia se han dado pasos importantes en toda Europa, concretamente en el ámbito del reconocimiento de los derechos de la comunidad LGBTI, todavía quedan temas pendientes, además de los controvertidos aspectos del matrimonio homosexual o la adopción por parte de parejas del mismo sexo, temas estos en los que, de momento, no hay consenso.

A continuación se muestran tres mapas que hacen referencia a los derechos de la comunidad LGBTI y que han sido realizados por ILGA Europa, la federación que reúne asociaciones y agrupaciones en defensa de los derechos de gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales, a partir de datos recogidos y relacionados con los últimos avances en materia legislativa y procedimental en esta materia. Vale la pena descubrir, tras echar un vistazo a los mapas, en qué punto nos encontramos en Europa en la lucha por los derechos de la citada comunidad.

Libertad de reunión, de asociación y de expresión 

El primer mapa muestra, de manera optimista, que en la mayoría de los Estados europeos y en la totalidad de los Estados miembro de la Unión Europea, excepto Hungría, las comunidades LGBTI disfrutan en libertad del ejercicio de sus derechos de reunión, asociación y expresión, sin ningún tipo de obstrucción procedente de los Estados que allí se detallan, y sin que exista ley alguna que limite el ejercicio de aquellos derechos. Nótese que únicamente en Rusia, no se reconoce ninguno de esos tres derechos. En Bielorrusia, Moldavia, Lituania y Azerbaiyán se reconoce al menos uno de ellos.

Igualdad de derechos y lucha contra cualquier tipo de discriminación

El siguiente mapa describe con claridad una tendencia que ya se reflejaba en el anterior: se evidencia una fractura Este-Oeste, con una Europa Occidental que avanza a paso firme en su reconocimiento de los derechos de la comunidad LGBTI, y una Europa Central y Oriental con unos sistemas jurídicos que ofrecen una escasa, por no decir nula, protección frente a la discriminación por razón de género u orientación sexual.

En esta gráfica, la ILGA ha tenido en cuenta catorce criterios como la lucha contra la discriminación, en tanto que principio constitucionalmente reconocido, el derecho al trabajo, e incluso los planes concretos de discriminación positiva que se están llevando a cabo en los distintos Estados, teniendo en cuenta el criterio de la orientación sexual así como la gender identity (identidad de género), entre otros.

En este mapa observamos que, si bien Suecia, Finlandia, Irlanda e incluso Croacia, aparecen en cabeza con una puntuación de más del 69%, no se puede decir lo mismo de países como Rusia, Ucrania o Turquía, que no alcanzan, ni de lejos, la protección deseada en aquellos 14 criterios, y que tienen una puntuació del 0%. 

Nótese además que en esta categoría, Georgia está mejor situada que países como Francia, Italia o España, con una protección del 69%. 

Reconocimiento jurídico en materia de género e integridad corporal

El último gráfico arroja resultados si cabe más sorprendentes y que tienen que ver con la tendencia que se extrae tras analizar los anteriores mapas y la idea que en Europa Occidental tenemos de los derechos humanos. Francia pierde fuelle en este punto respecto a sus vecinos alemanes, británicos y españoles, con índices que se acercan al 70% y con su escaso 18%, se sitúa en el mismo nivel de protección que Ucrania: diagnóstico clínico de trastorno de identidad sexual, necesidad de intervención quirúrgica y esterilización obligatoria, como pasos previos para que un eventual cambio de sexo sea oficialmente reconocido.

                                                                                                       

Para acceder a enlaces a mapas y gráficos interactivos, pincha aquí. Para acceder a los datos concretos y detalles de los criterios utilizados por la ILGA, pincha aquí. No te olvides de apuntar en tu agenda el programa de actos de la Pride Parade en Bruselas, el próximo 14 de mayo. Cafébabel estará allí para contártelo.