¿Descoloca Donald Trump a los jóvenes europeos?

Artículo publicado el 23 de Mayo de 2016
Artículo publicado el 23 de Mayo de 2016

A medida que pasan los días, Donald Trump está demostrando que la broma ya ha durado demasiado. Antes era el hazmerreír pero, a día de hoy, este multimillonario cuenta con muchas posibilidades de ser el candidado republicano a la presidencia de Estados Unidos. Antes de que suenen trompetas de victoria, ¿qué piensan los jóvenes europeos de este imparable ascenso?

El pasado 9 de abril, el Boston Globe publicaba una falsa portada en la que se podía ver ya a un Trump presidente de Estados Unidos. Después de meses de chistes y bromas recurrentes, y de una campaña continua de desestabilización – orquestada a propósito en la Web –, la broma ha durado demasiado. Y ya no es divertida. Donald Trump podría convertirse en el candidato republicano a la presidencia norteamericana y en el presidente de la primera potencia mundial, Estados Unidos.  

Desde hace un tiempo, los hechos están demostrando que debemos tomar a Donald muy en serio. Sus victorias en la carrera a la candidatura republicana, así como este estudio llevado a cabo por Five Thirty Eight, demuestran que los electores de Trump tienen un nivel de estudios superior a la media de los estadounidenses. También al otro lado del Atlántico, el éxito del magnate immobiliario ha dejado de tener gracia. A partir de ahora, la ascensión del hombre – y de su peinado estilo sushi de salmón– da incluso un poco de miedo. Para saber cómo perciben los jóvenes europeos el fenómeno Donald, hemos preguntado a Michael - un profesor inglés de 29 años -, a Niccolò - 25 años y trabajador de una importante marca de electrónica -, a Martina, - una italiana de 22 años estudiante de cine - y, por último, a Mia – una estudiante francesa de enseñanza secundaria de 17 años.

Cafébabel: ¿Qué es lo que no termináis de entender de Donald Trump? 

Michael: Salvo su ignorancia, su utilización continua de la retórica y su lenguaje simplista, a priori nada, ya que parece que es muy popular. Para los estadounidenses conservadores, imagino que eso depende de con quién se hable.

Niccolò: Trump está totalmente incapacitado para gobernar un país o dirigir un equipo de personas que no forma parte de una empresa. ¿Por qué? Porque dice lo que piensa de forma exaltada. Cree tener la verdad absoluta y no piensa antes de hablar. No es una persona reflexiva, cualidad que un líder - y sobre todo el presidente de Estados Unidos - debe tener por encima de cualquier otra.

Martina: Es un potencial futuro presidente racista y machista que trata de seducir a los electores jugando con los miedos y las inquietudes típicas de los norteamericanos en materia de terrorismo.

Mia:  Donald Trump quiere vivir en el pasado, en la época en que todo el mundo era igual y en la que las diferencias estaban prohibidas. Pretende saber cómo hacer a la gente más feliz sin tan siquiera haber pronunciado una sola vez la palabra "aceptación" o "amor". Algunas de sus ideas son un poco extremas y recuerdan a los países gobernados por dictadores. Afirma conocer la situación de Estados Unidos, pero es un millonario lleno de poderes. Me cuesta trabajo entender cómo puede saber cuál es la situación de su país. No tiene el punto de vista de un estadounidense medio. Pienso que ese es su mayor problema.

Cafébabel: ¿Entonces por qué muchos americanos parecen estar a su favor? 

Michael: Si lo que insinúas es por qué es tan popular, probablemente es porque sus palabras han calado entre la clase obrera y entre la clase media conservadora norteamericana. Esas personas se sienten olvidadas o privadas de sus derechos. Para ellos, Trump encarna la honestidad, el anticonformismo y se desmarca de los regímenes precedentes.

Niccolò: Sinceramente, no sé de qué crédito se trata.

Martina: Yo lo puedo entender. Pero eso me deja perpleja, no lo acepto…

Mia: Para ser sincera, me sorprende que los estadounidenses den tanto crédito a Donald Trump. No entiendo realmente por qué. Quizá porque en Estados Unidos mucha gente cree en un cristianismo integrista y buscan volver a un estilo de vida tradicional propio de principios del siglo XX. Esas personas tienen las mismas creencias que Trump defiende. 

Cafébabel: ¿Pensáis que da 'el espectáculo' a propósito para ganar votos?

Michael: Uno de los principales atributos de los grandes dirigentes es probablemente el carisma; especialmente en Estados Unidos, donde la imagen de los políticos se analiza mucho más. El peinado de Trump es un buen ejemplo.

Niccolò: Ser un showman ayuda, sin duda, a ganar votos. La gente necesita una persona para la que hablar en público no sea un problema. Hay una frase que representa muy bien a la clase media: "El pueblo es hijo del pensamiento de otros". Muchas personas tienden a escuchar a alguien que tiene algo que decir, sobre todo si esa persona consigue decir las cosas de forma cautivadora, como un showman. Pero ne creo que la forma que tiene Trump de ser un orador sea fructífera, porque no transmite serenidad ni sinceridad. todos necesitamos esas cosas.

Martina: Absolutamente no. La gente debería elegir un presidente en función de su honestidad, su racionalidad, su inteligencia, su decencia y, sobre todo, su humildad. 

Mia: Creo que para ganar las elecciones presidenciales, un candidato tiene que ser consciente de que la publicidad de su programa es primordial. Creo, asimismo, que debe dar un poco de espectáculo para ganar votos.

Cafébabel: Si fuera elegido, ¿cómo creéis que cambiaría la política exterior europea? ¿Pensáis que la política de Trump podría ocasionar un efecto rebote en Europa?

Michael: No sé cómo evolucionarían las cosas, pero la Unión Europea y cada país tendrían que evaluar de nuevo los acuerdos que tienen con Estados Unidos, con China y con otros actores mundiales. Sobre todo en materia de comercio y de defensa.

Los líderes populistas como Trump vuelven a escena de vez en cuando, sobre todo en períodos de crisis económica o social. Ese podría ser, por ejemplo, el caso de FranciaAlemania y Austria. Pero en la mayoría de los países europeos, el sistema de multipartidismo frena la subida de partidos populistas, que quedan limitados a papel mojado, a algo efímero, así como a ejercer un atractivo limitado sobre un público muy determinado. Es principalmente lo que ha hecho David Cameron con el Partido para la Independencia del Reino Unido (UKIP). 

Niccolò: Yo creo que la política exterior europea no cambiaría mucho. Vería a Trump como un meteorito que pasa, nada más. 

Martina: No tengo la menor idea. Espero que a Europa no le repercutan sus ideas.

Mia: Si Donald Trump llega a ser presidente de Estados Unidos, eso podría hacer replantear la política europea. América del Norte tiene ya mucha influencia sobre Europa. Algunas leyes propuestas por Trump podrían tener repercusiones sobre nosotros. 

Cafébabel: ¿Cuál sería tu mejor remate final para retratar a Donald Trump?

Michael: Contentaos con escucharle hablar.

Niccolò: Es hábil como un mono para avanzar. Y vosotros sois las lianas.

Martina: Trump, ¿una bandera que ondea? (por alusión a su peinado) 

Mia: No quiero ridiculizar a Trump. No creo que eso sea importante. Lo que me gustaría señalar es que es extraño que un hijo de immigrantes [su madre es escocesa y sus abuelos paternos son alemanes, nota de la editora] quiera expulsar a los immigrantes de Estados Unidos.

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Todas las opiniones han sido recogidas por Cécile Vergnat.