Detrás de los números: 7 días de puro caos en GB

Artículo publicado el 29 de Julio de 2016
Artículo publicado el 29 de Julio de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Una semana atrás, el Reino Unido decidió abandonar la Unión Europea. Desde entonces, la cobertura mediática lo ha convertido en un drama político sin precendente, aunque quizás menos melodramático para los británicos que deben vivirlo. Insatisfechos de escoger tan solo un día de esta semana, hemos resumido los peores siete días que han transtornado la política contemporanea británica.

Cuando se trata de los eventos que han definido esta semana, existen demasiadas opciones. Esto ha ocasionado una alta presión colectiva entre los periodistas europeos. Cuando observas lo que realmente ha pasado en GB, las cifras son asombrosas. Comenzamos por una economía en ruinas. Aun si ya no deba enviarle dinero a Bruselas, la economía del país tiene un déficit equivalente a 24 años de contribuciones de la UE.

Luego de un estallido de remordimiento entre los separatistas (y de horror entre los unionistas), sobre 4 millones de personas han firmado una petición llamando a un segundo referéndum. Escocia e Irlanda del Norte han escuchado ambos el llamado a la separación, y casi 180,000 londonienses han firmado otra petición expresando su deseo de que la capital declare su independencia. Sin embargo, las tres regiones han votado permanecer en la unión. 

Mientras que el Reino contempla su propia destrucción, una fuerte presencia de Westminster aún no logra materializarse. Por un lado tenemos a cinco contrincantes en la lucha por el liderazgo Conservativo (salvo el antiguo niño dorado 'Brexit', Boris Johnson), todos ellos ahora corriendo para convertirse en el próximo Primer Ministro, siguiendo la renuncia de David Cameron. Por otro, 172 miembros del parlamento por el partido Laboral han firmaron un voto de desconfianza contra el líder de su partido, Jeremy Corbyn - quien aún se rehúsa tenazmente a abandonar su puesto.

Encima de todo eso, nosotros los jóvenes no podemos tan siquiera culpar a la generación precedente por arruinar nuestro futuro. Al parecer, solo un 36% de los votantes entre las edades de 18-24 años se molestaron en ir a las urnas. Honestamente, creo que necesito recostarme un rato...

---

Este artículo es parte de nuestra serie Detrás de los Números, combinando noticias importantes con un toque artístico y un breve análsis.