Día Internacional del migrante: discriminación en la UE para los demandantes de asilo

Artículo publicado el 17 de Diciembre de 2008
Artículo publicado el 17 de Diciembre de 2008
Misma nacionalidad. Misma solicitud de asilo. Distinta respuesta, según en qué Estado miembro se encuentre el emigrante. Para solucionar esto, la UE prepara una legislación común, no exenta de polémica

Las demandas de asilo en los países de la Unión Europea aumentaron un 11% (hasta las 222.910 nuevas solicitudes) en 2007, según un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), lo que supone el primer aumento en cinco años, tras una corriente de 20 años en continuo descenso. Entre las principales causas, destaca el aumento de demandas de ciudadanos iraquíes, los mayores solicitantes también en 2006. En total, el 63% de las peticiones fueron rechazadas.

Mientras, la UE prepara la puesta en funcionamiento de un sistema de asilo único para finales de 2010, cuyos principios quedarán recogidos en el Libro Verde sobre el Futuro Sistema Europeo Común de Asilo.

Desigualdades entre países miembro

Según Raül Romeva, eurodiputado de Los Verdes, es un “problema” que no exista actualmente una política común de asilo. “Los criterios que se usan en uno u otro país no son siempre los mismos, lo cual genera ciertas injusticias. Además, los motivos que llevan a conceder los estatutos de asilo no son muy claros y responden más a ciertas lógicas geopolíticas”.

Lebowski65[non nasconderò i miei occhi]/flickrPierre Henry, director de la oenegé Francia Tierra de Asilo aporta algunas cifras: “El ejemplo más chocante es el de las tasas de reconocimiento comparadas para una misma nacionalidad en el seno de la Unión Europea. Los iraquíes tienen una tasa de reconocimiento del 0% en Grecia, del 82% en Suecia y del 13% en el Reino Unido”. Henry desea una reforma profunda del reglamento de Dublín, según el cual se determina a qué Estado miembro le corresponde gestionar cada solicitud de asilo. “Su reforma debería permitir que se respete la unidad familiar, la prohibición de la expulsión de menores y la definición de reglas más precisas para la aplicación por parte de los Estados de la cláusula de soberanía que les permita gestionar las demandas de asilo independientemente del recorrido migratorio del demandante”.

Desde el Grupo Popular Europeo reconocen que hay mucho que mejorar. Su diputado Antonio López-Istúriz afirma que “todos los Estados miembros son conscientes de que el actual retraso en materia de asilo debe ser solucionado cuanto antes”. Y aboga por “la creación de un Sistema Común de Asilo como parte integrante de un espacio de libertad, seguridad y justicia y siempre buscando solidarizarnos con aquellos países que reciben, por su situación demográfica, una masificación de demandantes de asilo”.

El Libro Verde sobre el asilo estará listo en 2009

La Unión prevé tener listas las directivas definitivas del Libro Verde en el primer semestre de 2009, tras haber recibido y estudiado las alegaciones presentadas por diversas oenegés y organismos, como el Consejo Europeo sobre Refugiados y Exiliados (ECRE, en sus siglas en inglés). El ECRE, que agrupa a más de 80 organizaciones, aduce que el documento motiva grandes diferencias en cuanto a garantías, protección y medios ofrecidos por los distintos países de la UE. También ACNUR se queja de la generalidad de las nuevas directivas y de su ambigüedad.

Las políticas de inmigración de la UE en opinión de los eurodiputados

Ignasi Guardans (Los Liberales): “Europa ha de cerrarse a la inmigración ilegal, y a la vez regular bien la inmigración legal, ofreciendo nuevas oportunidades, y beneficiándose de forma progresiva y ordenada del influjo positivo del hecho migratorio”.

López-Istúriz (Partido Popular Europeo): “La Unión Europea no cierra en ningún momento las puertas a los inmigrantes no comunitarios, al contrario, aboga por unos movimientos migratorios legales en los que ambos países salgan beneficiados. Con el control también se pretende evitar que los inmigrantes acaben siendo victimas de las mafias. Una de las prioridades es luchar contra la trata de seres humanos”.

Raül Romeva (Los Verdes), sobre la nueva directiva de retorno de inmigrantes ilegales, aprobada en junio pasado: “Es represiva. Desde el punto de vista de los derechos de la infancia y de la Carta de los Derechos Humanos es preocupante”. “Los flujos migratorios existen y hay que regularlos, sin embargo, son más una oportunidad y un derecho que no un problema; en todo caso, es la mala gestión lo que genera problemas. Lo que se tendría que haber hecho es afrontar un debate sobre cómo mejorar los mecanismos legales de entrada de personas migrantes. En lugar de esto se ha pasado a la parte dura, a poner fronteras y trabas”.