Dinero en la sombra: A través de la crisis profunda en la Berlinale

Artículo publicado el 6 de Febrero de 2009
Artículo publicado el 6 de Febrero de 2009
La 59º Berlinale ha abierto sus puertas este jueves con el estreno mundial, la nueva producción del director alemán Tom Tykwer. El título no podría ser más apropiado para el aclamado festival. Celebrada anualmente en febrero desde 1978, la Berlinale atrae a profesionales del cine de 120 países, a 40.
000 periodistas y a un gran número de espectadores de todo el mundo, haciendo así del festival un acontecimiento internacional

A pesar de las connotaciones positivas del título, The International (Dinero en la sombra en su traducción española) no es una alegre celebración de diversidad. El filme apunta directo a una cuestión hoy en día dolorosamente relevante, la crisis financiera disparada por el malestar en los negocios bancarios. Como película inaugural ha preparado el ánimo para el resto del programa de proyecciones que ofrece gran cantidad de películas reflejo del malestar político.

La crisis financiera en escena

El villano en esta película de suspense paranoica es el International Bank of Business and Credit. (IBBC), una poderosa corporación internacional con franquicias en todo el mundo. Su intención es controlar la economía mundial y, para conseguirlo, qué mejor que controlar la deuda que se genera en un conflicto armado. Los conflictos se crean financiando guerras, vendiendo armamento y sembrando el terror. Sea vendiendo pistolas a Oriente medio o misiles a China, la banca reparte su influencia allí donde puede. Dos individuos cualesquiera, la abogada Eleanor Whitman (Naomi Watts) y el agente de la Interpol Louis Salinger (Clive Owen) se encargan de llevar a cabo una lucha desesperada para derribar a la Banca Internacional. ¿Porque luchar contra la banca si el problema es el sistema? Durante la investigación, que les lleva literalmente por todo el mundo (desde la principal estación de tren de Berlín hasta los pasillos del Gran Bazar de Estambul), se cuestionan conceptos universales como la Justicia y la Verdad.

Desestimados por los que trabajan para el sistema, nuestros héroes siguen luchando por sus ideales hasta el final. Con todo, la audiencia abandona el cine con un sentimiento algo incómodo porque la solución de Salinger no es definitiva -el sistema continuará haciéndose fuerte. En una escena filosófica, la antigua miembro de la Stasi y confidente del IBBC (Armin Mueller-Stahl) dice a Salinger "Solo la ficción tiene sentido, la verdad no”.

Sin embargo, el filme no trata sobre la crisis financiera y Tykwer acentúa este punto en la conferencia de prensa que sigue a la proyección. De hecho, la película fue escrita y planeada años antes de que empezara la crisis, un proceso que duró 6 años. Lo que le interesa a Tykwer son los personajes humanos enfrentados a un sistema todopoderoso - un tema recurrente en sus anteriores películas, empezando por el forcejeo desesperado de Lola contra la autoridad en Corre Lola corre.

The International es un thriller global de acción y rápido desarrollo, lleno de suspense. Tanto que, después de varias persecuciones en coche, los espectadores se cogen a sus asientos cada vez que un personaje atraviesa la calle, por miedo a ser atropellados. El efecto de la paranoia es fuerte -cualquiera puede volverse víctima. Incluso los malos podrían volverse buenos como el francotirador que se junta con Salinger en la lucha sangrienta dentro del Guggenheim de Nueva York. La escena, aparentemente heroica, no ofrece resolución alguna: con el horizonte de Nueva York a sus espaldas, el implicado, en quien hemos depositado nuestra esperanza, se muere y volvemos de nuevo al punto cero. Aún tenemos que seguir a Salinger hasta Italia y el enfrentamiento final en Estambul, que en realidad solo es el último en este caso individual: vencido un banquero vendrá otro a sustituirlo.

Si la verdad no tiene sentido, entonces mejor miremos la ficción. La Berlinale presenta numerosos filmes de esta ficción que intentan mostrarnos su propia verdad, presentando las vidas diarias en el conflicto económico mundial: algunos ejemplos son The Yes Men Fix the World, una comedia de activistas políticos enfrentados al capitalismo; Milk de Gus Van Sant, que trata sobre el primer homosexual elegido como dirigente en California; Storm, que discute los crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia y The Reader, que va sobre el intento criminal en la postguerra de la Segunda Guerra Mundial. Como el hijo del director del banco dice en The International, “cuando no hay salida ve aún más adentro".

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