Diseño y reciclaje: Ecocreatividad a la romana

Artículo publicado el 15 de Abril de 2011
Artículo publicado el 15 de Abril de 2011
Son estilistas, actores, músicos y dibujantes, o puede que simplemente sean ecologistas. Viaje a la Roma sumergida, allí donde la creatividad y el arte se ponen al servicio del medio ambiente.

Cámaras de aire, cinturones de seguridad, botones, cremalleras, piezas de tela. Cuando entro en esta tienda colorista, me sorprende cómo son capaces de crear bolsos, ropa y accesorios con materiales de todo tipo. Roberta está sentada detrás del mostrador, respondiendo al teléfono y peleándose con un ordenador muy lento. Es la coordinadora de Occhio del Riciclone, "una organización sin ánimo de lucro que, además de ocuparse de proyectos culturales, investigar y formar, es una cooperativa con su propio laboratorio de sastrería, artesanía, muebles y diseño".

La unión entre reutilización, reciclaje y creatividad parece perfecta. "El material lo recuperamos principalmente en Roma", aclara Roberta, "por una cuestión de abaratamiento de costes y de relación con los proveedores". En total, unas 18 personas trabajan en este centro, entre la tienda, el laboratorio y el centro de investigación. En su mayoría son mujeres, con unos 30 años de media y distintos perfiles profesionales. Francesca, una de las tres sastras de Occhio del Riciclone, me cuenta cómo empieza el proceso creativo: "Somos tres estilistas y cada una presenta sus propias ideas basadas en los materiales que tenemos. Más tarde, hacemos una reunión y se eligen los modelos más interesantes para darle un sentido único a la colección. Aunque como somos una cooperativa, todos entramos al trapo y escuchamos las opiniones de otros colegas. Los modelos salen con una tirada limitada y están hechos a mano, cosa que repercute irremediablemente en el precio final del producto. Recibimos una respuesta positiva por parte del público", explica, "pero hay cierto reparo con respecto al precio. La sensibilidad y la atención de los compradores están aumentando, pero aún nos falta para llegar al ritmo y al nivel que necesitamos. Así que no es fácil, sobre todo en un contexto como el italiano, en el que aún no hay un vacío legal sobre el reciclaje y la reutilización. Sin embargo, la experiencia muestra que residuos y creatividad son compatibles".

 Anillo reciclado a partir de cámaras de aire / Bolso hecho a partir de antiguos cinturones de seguridad / Vestido de parches a partir de diversos materiales

Juglares concienciados

Son esencialmente los artistas los que rechazan los residuos, tal y como recitan Tanny e Alida en una fría noche romana en la Casetta Rossa del barrio de la Garbatella, acompañadas por la música de la flauta travesera del joven Alessandro. Rifiuto i rifiuti (Desecho los desechos) es justamente el título de su obra de teatro. Alida, lombarda de 40 años, me explica el sentido del espectáculo: "El título es un poco misterioso", dice mientras sonríe. "Necesitamos empezar a desechar los residuos desde el origen. Si cambiamos la política de los envases, incluso antes que la de su diferenciación, podré decir ¡desecho los desechos!". El texto tiene varias fuentes; se trata de un collage posmoderno que busca diferenciarse del resto. Va desde el rap al reciclaje de textos de otras obras de teatro, del ‘copiar y pegar’ de Internet a la inspiración encontrada en el documental de 2008, Biutiful Cauntry. Todo esto se traduce en un diálogo a ratos divertido, a ratos melancólico, entre las dos actrices, siempre acompañadas por la música de la flauta travesera.

Tanny, argentina y extravagante, explica las razones de esta elección ecológica: "El arte es fundamental para la ecología y yo no podría hacer otra cosa. La ecología me da la posibilidad de sentirme viva todos los días; la situación es muy difícil y tengo necesidad de ser más combativa, de gritar, de saber, de hacer lo que sea para el día de mañana".

Los tres coinciden en un mismo punto: aunque en Roma es difícil encontrar mentes fértiles en las que sembrar estas temáticas, existen un gran número de iniciativas. Y también en la necesidad, ahora más que nunca, de conjugar arte con compromiso político. Alessandro, tímido hasta entonces, toma la palabra: "Hacer esta denuncia a través del arte ya pone de manifiesto la búsqueda de posibilidades, de un modo que aún no se ha explorado". Una manera de demostrar que existe una esperanza y que hay que alcanzarla.

Dejo a estos tres jóvenes artistas, personajes perfectos para una viñeta, disfrutando de su suculenta cena. El cómic me espera…

¿Ecología? Sí, pero con ironía

Una de las viñetas del concursoMichela e Francesco, romanos hasta la médula, están detrás de la fundación de la 'eco-agenda' mensual La Foglia News, revista en papel pegada a las realidades ecológicas locales. En un ruidoso bar de San Lorenzo, me cuentan su último proyecto, un concurso de cómics e ilustraciones de nombre elocuente: EcoComics- Repensar la ecología: los nuevos retos se afrontan con ironía. "EcoComics quiere ser un modo para dar una respuesta simpática al fondo del asunto. Los comics y las viñetas son un modo para comunicar, son instrumentos importantes en tanto que son expresión", declara Francesco. Además de las pasiones y el compromiso ecológico, se reserva un buen lugar para el arte en sí mismo, como confirma Michaela: "El arte gusta en general, pero hablar solo de arte no tendría ningún sentido. EcoComics pretende sacarlo del cajón de trabajo y encontrar un buen modo para hablar también de ecología de una manera, digamos, más ligera".

Han sido casi ochenta los trabajos recibidos (el límite para la recepción de obras cerró el 23 de febrero) y testimonian las diferentes formas de expresar un concepto ‘verde’: desde la visión negativa de los más jóvenes, casi trágica, a la visión activa y menos crítica de aquellos con más experiencia, que ven las cosas con más matices.

"El romano está adormilado y es un poco perezoso"

Michaela y Francesco me cuentan divertidos que la mayor parte de los participantes son del norte del país, porque "el romano está más acomodado, adormilado y es un poco más perezoso". Más tarde, comienzan a soñar hablando del evento final del certamen: "La idea romántica es hacer una exposición itinerante en bicicleta, con paradas en algunas plazas de la ciudad. Queremos llevar la muestra fuera de los lugares clásicos para hacerla más fresca y crear un efecto sorpresa: la obra de arte dentro de un espacio urbano común".

Nos despiden y hacen que pensemos por un momento en la situación de la ecología romana: "En Roma todo se contradice", me dicen, "falta homogeneidad, no colaboración. Aun así, ¡no estamos tan mal!", concluyen sonrientes. Y es cierto, sobre todo a un nivel creativo: se trata de una realidad que quizás sea oculta, fragmentada y poco cohesionada, pero de una realidad viva y con un importante potencial. Algo que consigue ganar al tópico de la pereza.

Este artículo forma parte del programa Green Europe on the ground 2010-2011, la serie de reportajes realizados por cafebabel.com sobre el desarrollo sostenible. Para saber más sobre Green Europe on the ground.

Fotos: © cortesia de Occhio del riciclone; viñeta: cortesia di EcoComics; video: EcoComics/YouTube