E-papel, año cero

Artículo publicado el 10 de Abril de 2007
Artículo publicado el 10 de Abril de 2007

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Gracias a una nueva revolución técnica el papel electrónico o e-papel genera ahora un mercado colosal.

¿Y si tuviéramos mañana en nuestras manos el equivalente del Daily Prophet en las aventuras de Harry Potter, o del USA Today imaginado por Spielberg en su película Minority Report? El texto aparecería en un papel plastificado, pasaríamos las hojas virtualmente con solo hacer clic y las ilustraciones se animarían. Mañana seguro que no, pero ¿y pasado mañana? Para Bruno Rives, fundador de Tebaldo, observatorio de las tendencias y usos de las nuevas tecnologías, no hay duda: “nos encontramos en el año cero del papel electrónico”.

El concepto existe desde hace varias décadas, pero hoy ha alcanzado “su madurez tecnológica”, según Jacques Angelé, director de los programas tecnológicos de Nemoptic, una sociedad francesa puntera en e-papel. “Idealmente, este nuevo objeto pesa entre 150 y 200 gramos, tiene 5 milímetros de espesor, y entre 7 y 8 pulgadas de diagonal. Ha de ser fácil de usar y actualizarse sin cesar, de lo contrario sólo tendríamos otro PDA en nuestras manos.” Tras varias pruebas infructuosas, como el Cybook lanzado en 2000 por una sociedad francesa –Cytale-, hoy el e-papel está listo.

Preparados, listos... ¡desarrollen!

Numerosas empresas toman posición para no perder el tren, porque todo irá muy rápido. Para Jacques Angelé, “en los tres próximos años todo está en juego”. Hasta entonces, los actores de éste mercado se habrán consolidado y sin duda habrá “una prima para el primero en pegar”.

De momento, Europa y sus innovadoras empresas están bien situadas, pero la competencia será dura, tanto en el desarrollo de esta pequeña maravilla tecnológica como en sus aplicaciones para la prensa o la edición.

¡Incluso la primera tinta electrónica es europea! “Aunque la e-tinta provenga del Instituto Tecnológico de Massachussets, la patente ha sido otorgada a la holandesa Philips para que la integre en el papel”, explica Bruno Rives. Las sociedades europeas florecen: Nemoptic en Francia desarrolla la tinta electrónica, Plasctic Logic en el Reino Unido trabaja el papel, y Ganaxa en Francia trabaja en busca de nuevo software.

De hecho, en enero, Plastic Logic anunció la instalación de una nueva fábrica en Dresde (Alemania) para desarrollar su e-papel, el primer centro mundial de producción de pantallas de plástico flexible. 100 millones de euros han sido invertidos en el Silicon Saxony, que puede jactarse de haber ganado la apuesta frente a Nueva York o Singapur. Y es que la competencia existe... “Somos buenos en lo que concierne a los suministros tecnológicos, pero mucho menos para situarnos en los mercados”, matiza Bruno Rives.

Ante todo, permanecer en el pelotón de cabeza

¿Cómo luchar, o al menos resistir, frente a los chinos, japoneses y americanos? Jacques Angelé estima que habrá que “federar a los actores para proponer soluciones competitivas, y no sólo estrategias de defensa. Con una pertinente toma de conciencia acerca de los intereses económicos en juego, podremos estimular al sector, anticipar las evoluciones e incluso impulsarlas.” De hecho, su sociedad trabaja codo con codo con otras empresas francesas en el libro-periódico electrónico Sylen.

En lo que se refiere a la aplicación de ésta nueva tecnología en la prensa o en la edición, por ejemplo, se impone la misma constatación: ¡las empresas europeas no deben dormirse en sus laureles! “Grandes jugadores ya han visto el colosal mercado que se cuece y, como Amazon.com, toman posición para que el usuario medio encuentre en ellos su felicidad”, explica Jacques Angelé. ¡Hay que comprenderles: éste nuevo soporte, que permitirá crear muchos partenariados editoriales o comerciales, llegará al consumidor sin intermediarios, sin barrera de idioma ni de ley nacional!

¿Una nueva salida para la prensa?

En cuanto a la prensa, tras haber apostado por Internet, las publicaciones piensan ya en su giro electrónico. Les Echos, un periódico económico francés, es de los primeros en dar el paso. “Vamos a proponer muy pronto, vía la página web lesechos.fr, una suscripción que nos permita entregar los primeros aparatos a finales de abril, principios de mayo”, anuncia Philippe Jannet, director técnico de las ediciones electrónicas de Les Echos. El contenido se actualizará constantemente, y podrá cargarse a través de un puerto USB, por WIFI y en breve por bluetooth.

“¡Es una nueva oportunidad para la prensa!”, se alegra Bruno Rives, quien ha trabajado en este proyecto. Una ocasión para “seducir a los lectores que no los leen de ordinario y reconquistar a los que se han dirigido hacia los gratuitos. ¡La inversión no es tan gorda si consideramos lo que está en juego!”

Siempre y cuando se tenga en cuenta al lector, que será “demandante de una mayor riqueza editorial y que no se contentará sólo con el periódico. El contenido ha de enriquecerse con datos enciclopédicos, gráficos, etc.” sugiere Bruno Rives. Una exigencia que ha pagado cara el diario belga De Tidj, que “ha tirado la toalla, puesto que su versión retomaba punto por punto el contenido del periódico pero en formato e-papel, sin tener en cuenta las especificidades de la máquina”, explica Philippe Jannet, quien asegura que Les Echos no cometerá el mismo error estratégico.

También habrá que acostumbrarse a un nuevo objeto... Aunque una hoja en blanco y negro no nos choque si la comparamos con un libro de bolsillo, podría parecer austera para otras aplicaciones. ¿Para cuándo el color o el vídeo, para cuándo una hoja plegable? Tal vez el atractivo tecnológico nos hará olvidar el grano del papel bajo nuestros dedos. A priori, incluso Bruno Rives lo reconoce, “es una alquimia bien difícil”. Pero recuerda que “el papel no sobrevino en 321 a.C., sino que esperamos hasta el año 1500 d.C.”.