E-salud en e-Estonia: medicina a través de la fibra óptica

Artículo publicado el 25 de Noviembre de 2008
Artículo publicado el 25 de Noviembre de 2008

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Tallin es la capital europea de la sanidad en línea: los hospitales y farmacias están conectadas a través de internet y, para finales de 2009, todos los datos de los pacientes estarán en línea

“La e-salud es una de las infraestructuras que la alta tecnología estonia está implementando”, me dice Madis Tjik, administrador delegado de la E-health Foundation de Estonia. Me encuentro con él en Tallin, en la base de operaciones del proyecto de digitalización de la asistencia sanitaria. Estamos en un edificio gris de pocas plantas en la que esperarías hablar de tu menisco malogrado con un anciano doctor con gafas. Sin embargo, me encuentro frente a un joven melenudo que me cuenta qué es X-Road. “Es un proyecto iniciado a finales de los años noventa para crear un ambiente seguro de conexión y comunicación de datos entre los sistemas de información”. Hoy, más de 150 organizaciones se comunican gracias al intercambio de documentos digitales a través de X-Road, que funciona de base de datos. “Tenemos registro de doctores profesionales y agencias estatales de medicina. Los hospitales están todos conectados a X-Road. Hemos contruido el E-health Information System que funciona como base de datos”. 

"¿Aceptan teléfono móvil?" En Tallin se paga por sms

Desde la elección de Barack Obama, los Estados Unidos se preguntan –como se puede leer en las páginas del Financial Times- por qué las tecnologías de la información habían revolucionado cada sector público y privado de su país excepto el sanitario. En la pequeña Estonia (45.226 kilómetros cuadrados y 1.342.409 habitantes) la tecnología avanza a pasos de gigante. El país báltico ha sido el primero en el mundo en introducir en 2002 el sistema de pago a través del teléfono móvil. De esta forma, puede pagarse la factura del taxi, del restaurante, del hotel y de otros negocios varios con un mensaje de texto. Todos los e-servicios están en pleno desarrollo y crecimiento constante. Peseando por Tallin, es prácticamente imposible no toparse con una red inalámbrica de acceso gratuito: existen ya 1.100 puntos internet y la crifra sigue aumentando. 

“Se puede acceder a los e-servicios con un carné de identidad electrónico personal, que está ‘materialmente’ inserto en el ordenador. Esto limita la posibilidad de piratear”, nos cuenta Madis, orgulloso de dar a conocer el enorme desarrollo de las tecnologías de la información estonias. “Si un paciente quisiera controlar sus datos personales, podría hacerlo usando el portal adecuado”, dice Ele Tammemäe, médico del East Tallinn Central Hospital, el más grande del país. Existe un portal en línea para los ciudadanos en el que se listan todos los servicios disponibles. Dentro de un mes estará por fin operativo y el uso de internet para la e-salud será obligatorio en toda Estonia desde el uno de enero de 2009.

No como en la Unión Soviética

La doctora Tammemäe continúa: “Venimos de la Unión Soviética donde era frecuente que el paciente no debiera saber nada. Ahora, sin embargo, podrá controlarlo todo”. Nace una nueva figura: el e-paciente, con una propia identidad electrónica y con todos sus datos disponibles en línea. “El e-paciente podrá controlar toda la información que conciernen a su salud. Todo diagnóstico, radiografía, análisis de sangre y todo aquello que ha hecho el médico. También las farmacias que tiene asignadas”. El doctor podrá ver el historial clínico completo del paciente incluso si no lo hubiera visitado todavía sin la necesidad de contactar a su médico precedente para ponerse al día. Cambiará incluso el modo de prescribir los medicamentos ya que será también conectado con el farmacéutico. “¿La idea? Cuando hago una prescripción la meto en el sistema y el paciente solo tiene que ir a la farmacia con su carné de identidad. El farmacéutico no tiene más que mirar en internet que medicamente se le ha prescrito”. Ya no existirán las recetas impresas y el ahorro de papel traerá enormes beneficios económicos. 

“Todo lo que estamos haciendo por el sector sanitario tiene un coste ínfimo en comparación al del resto de países europeos”, apunta Madis. En Estonia, estas infraestructuras ya están disponibles, lo que permite reducir el tiempo de espera. “Para desarrollar esta plataforma de integración de los servidores de e-salud, para el portal de los pacientes y los otros servicios en línea, el coste ha sido de tres millones de euros”. Un buen ejemplo para lo que podríamos llamar e-Estonia, un país cuyas tecnologías de la información están revolucionando el sistema sanitario… más que en los Estados Unidos.