Echándole el lazo al pájaro

Artículo publicado el 20 de Diciembre de 2006
Artículo publicado el 20 de Diciembre de 2006

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Cuando los caballeros se ponen un traje, siempre se atan un pedazo de tela al cuello en forma de lazo. Desde que el francés Pierre Lorillard lo diseñara en 1886 en Nueva York, el llamado Tuxedo se ha convertido en un accesorio fundamental en el armario de cualquier “gentleman”. El tuxedo, al cual hoy se le conoce como esmoquin, fue así llamado en honor a un restaurante en el pueblo neoyorquino de Tuxedo Park.

El lazo da pie a fantasear. Mientras los italianos se ponen una mariposa en el cuello (papillon, farfallino), los caballeros franceses le dan un toque más brutal: ellos se anudan la mariposa (nœud-papillon). En España se habla de pájaros, si bien en diminutivo y femenino (pajarita).

En lo referente a esta prenda de moda, más hacia el este se sirven de un representante del mundo de los insectos. Alemanes y polacos llevan con el esmoquin una mosca (Fliege), aunque en polaco se le da un valor diminutivo (muszka). La denominación inglesa es la más antigua: la corbata corta (bow-tie) se copió en el siglo XVII de los franceses, quienes llevaban una prefabricada llamada jabot. Pero, en realidad, los únicos que parecen ser fieles a la forma de esta prenda son los catalanes. Ellos se ponen sencillamente un lazo (llaç).