Ecofin: el exceso de poder de los grandes

Artículo publicado el 19 de Julio de 2004
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Artículo publicado el 19 de Julio de 2004

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Los ministros de Economía de la UE han tomado una decisión sobre la cuestión del déficit: Italia sale absuelta mientras que otros seis países de la Nueva Europa han sido condenados. ¿Cómo se explica esto?

El pasado lunes se reunía el Consejo Ecofin para discutir la petición de early warning o aviso preventivo formulada por la Comisión Europea en relación a Italia, que ha sido acusada de registrar en el año en curso un déficit equivalente al 3.2% del PIB. Apenas dos décimas por encima del límite permitido, pero suficiente para merecer una amonestación oficial antes de proceder a la aplicación de las pertinentes sanciones materiales. Además de pronunciarse sobre el caso de Italia, la cumbre de ministros de Economía debía discutir la situación similar en la que se encuentran otros seis países que han ingresado recientemente en la UE y otros “viejos” miembros como Grecia y Holanda.

Bienvenidos al enésimo juego de títeres de la política

La presencia de Berlusconi en el Ecofin ha evitado que Italia percibiera dicho warning (como sucedió con Francia y Alemania el pasado 25 de noviembre de 2003) mediante un esbozo de maniobra de 7.5 millones de euros. El Ecofin ha confiado en las promesas de un primer ministro que ha dirigido la tercera fuerza económica europea a golpe de amnistías fiscales y medidas de pago “una tantum” y cuya principal arma de política interior es el tan hipotético como sorprendente recorte general de los impuestos.

El procedimiento a seguir con motivo de un déficit excesivo ha sido adoptado, por el contrario, para el caso de Grecia (Holanda ha aceptado las medidas propuestas por la Comisión), que presentaba también un déficit similar al de Italia, pero una deuda pública inferior. ¿Por qué razón?

Sobre las promesas formuladas por Italia se pronunciaron en la víspera los técnicos con escepticismo y los políticos con optimismo, según se traducía de los comentarios. El Primer Ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, declaraba que «la decisión que se ha tomado no perjudicará a Italia». Tal certeza es interesante. Además, el Ministro de Economía italiano -adjunto de Berlusconi tras la dimisión de Giulio Tremonti-, ha llegado sorprendentemente a considerqr como «alentadora» una medida del Ministro de Economía holandés Gerrit Zalm.

Afrentas inútiles

Por el contrario, el Ecofin ha dado su consentimiento al early warning contra Chipre, la República Checa, Hungría, Malta, Polonia y Eslovaquia; mala suerte en el caso de países que, según la retórica de la ampliación, han hecho grandes esfuerzos por adaptar unas economías en período de transición a los criterios de la UE. Precisamente por este motivo, ha sido el propio Ecofin quien ha decidido no amenazar con sanciones. Entonces, ¿por qué no ahorrarnos esta inútil afrenta? Simplemente porque los criterios «técnicos» del Pacto de Estabilidad y Crecimiento ya no son considerados un papel de estraza, sino que es en el juego de las fuerzas políticas de los estados miembros donde se decide quién es el «virtuoso» y quién no.

Precisamente, para devolver la credibilidad al Pacto, la Comisión, a través del comisario Joaquín Almunia, pretende jugar en breve la carta de una compleja reforma. Sin embargo, será difícil privar a los grandes estados de su poder de veto.

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