Educación: Estrasburgo quiere hacer escuela europea

Artículo publicado el 27 de Febrero de 2008
Artículo publicado el 27 de Febrero de 2008
La primera escuela europea en la capital alsaciana abrirá sus puertas en septiembre de 2008. Su apertura podría afectar a las áreas internacionales de las escuelas ya existentes. Preocupa cómo será su relación con las instituciones de la UE.

“Educados codo con codo y despreocupados desde la infancia por prejuicios divisorios, llegarán a tener un pensamiento y comportamiento afines.” Con estas palabras en francés, Jean Monnet, quien sentara las bases de la UE, definió la visión de las escuelas europeas. Después de transcurridos cincuenta y cinco anos y 40.000 cursos de bachilletato, existen catorce instituciones de este tipo repartidas por siete paises y está a punto de estrenarse la décimoquinta, en Estrasgurgo, la autoproclamada “capital de Europa.”

En noviembre de 2006, unas reformas europeas allanaron el terreno para la entrada de un nuevo modelo alternativo de escuelas europeas, administrado por cada país en vez de por la Comisión Europea. A comienzos del próximo año académico, la escuela europea de Estrasburgo abrirá sus puertas a casi 400 alumnos. En un principio, las instalaciones se encontrarán repartidas por las distintas escuelas de Estrasburgo. Las clases se dividirán según sean en francés o en inglés y, dependiendo de la demanda, en alemán y español.

Desde el Rin hasta Kaslruhe

Para saber en qué consiste una escuela europea sólo hay que cruzar de un salto el río Rin hasta llegar a Karlsruhe, donde existe ya una desde hace años. Por lo pronto, dan prioridad a los hijos de funcionarios de las instituciones europeas, ofreciendo educación gratuíta en tres lenguas maternas, mientras que las restantes plazas son de pago. Su programa y funcionamiento son dignos de admiración: existen secciones en cinco lenguas, y se dan clases de catorce lenguas en el bachillerato europeo otorgado al final de los estudios. De acuerdo con su director, el danés Tom Høyem, “este título de bachillerato es el más avanzado y exigente del mundo”.

Volviendo a Estrasgurgo, existe preocupación sobre la posibilidad de que la apertura de la escuela afecte a las áreas de educación internacional de las escuelas existentes. Las autoridades de educación locales insisten en que la escuela europea reforzará el prestigio de Estrasgurgo, creando un espacio educativo de encuentro internacional y beneficiando a otras áreas del sistema de educación francés. No en vano, la candidata por el partido centrista (MODEM) a la alcaldía, Chantal Cutajar, no duda un solo momento en manifestarse “totalmente a favor”, como sus contricantes políticos, los Verdes, Conservadores y Socialistas.

Dos mil alumnos de la ciudad reciben ya algún tipo de educación internacional. La asociación local de padres “Étoile Éducation” venía solicitando una escuela europea desde hace años. Dos de sus representantes, Michel Curien y Ana Gorey mantienen que la oferta actual es insuficiente, petición que es posible se derive del hecho de que cuarenta alumnos tengan que desplazarse cada día a la mencionada escuela de Kaslruhe.

Lo sabremos de aquí a 2011

El futuro nos depara más retos. Existen dudas sobre las relaciones de la escuela con las instituciones de la UE. En lo concerniente al plan de estudios, se examinará con cuidado la independencia con respecto al sistema francés; asimismo en lo que respecta a las admisiones prioritarias de los hijos de funcionarios de la UE que creen controversia. “Si la escuela se enfoca hacia un alumnado compuesto por hijos de miembros del Parlamento Europeo puede que la asistencia sea minoritaria”, apunta el europarlamentario británico socialista Richard Corbett.

La distribución de los recursos no está clara. Los puntos fuertes de instituciones como la de Kaslruhe se basan en contratar a profesores nativos y en garantizar lecciones en las lenguas maternas de los alumnos. El compromiso de las autoridades francesas será de vital importancia, una prueba de fuego de euroentusiasmo local y nacional, “algo de lo que a veces se carece”, en palabras de Curien: “Estrasburgo necesita abrirse más a Europa”. Para 2011, año en que la escuela se habrá puesto en marcha por completo, se sabrá si se han superado estos retos.

¿En qué consiste, pues, la relevancia de las escuelas europeas? Este modelo de escuelas ofrece la posibilidad de establecer una escuela europea independiente de las instituciones comunitarias y de su expansión. Si la escuela de Estrasburgo mantiene los estándares del modelo convencional e incluye y combina con éxito el nuevo modelo (demostrando que la subvención no va en detrimento de la calidad), este sistema puede generar un resultado estimulante. Puede que la identidad internacional de Estrasburgo la convierta en una excepción, aunque Hérve Combaz, miembro de la autoridad educativa local, piensa que establecer una escuela europea en una ciudad “menos internacional” sería incluso más fácil, ya que “aquí, el proyecto depende de la adhesión de muchas comunidades dispares”.

Dónde está el dinero

Tom HØyem insiste en que se perciba esta escuela como una buena inversión. Un estudio realizado en Kaslruhe reveló que un 46% de los padres de los alumnos de su escuela internacional habían tomado la decisión de trasladarse a la ciudad “muy influidos por la presencia en la misma de la escuela europea”. Étoile Éducation “cree que el bachillerato europeo ha de fomentar más el potencial especifico de cada alumno. Comentan que no es tarde para vender este producto que, lanzado en el envoltorio adecuado, podría hacer frente y ofrecer una alternativa a la hegemonía del bachillerato internacional antes de que dicha hegemonía se imponga. Ésto requiere compromiso político y dinero contante y sonante.

Ahora que la Unión Europea ha cumplido 50 años, y tras el “susto” del informe PISA de 2001 sobre educación (que coloca a Alemania y Luxemburgo en niveles como México y Brasil), quizás ya sea hora de preguntarse si de verdad los sistemas educativos nacionales proporcionan a sus alumnos la suficiente movilidad y flexibilidad. ¿Ha llegado la hora de un marco educativo a nivel europeo?

Anidada en la sombra de la gran catedral gótica de Estrasburgo, la estatua de bronce de Johannes Gutenberg alza orgullosa una página de su biblia impresa, un recuerdo de que fue aquí donde el padre de la comunicación moderna desarrolló los mecanismos de la imprenta en masa. Es aún temprano para predecir si la escuela europea estará a la altura de su legado, aunque algunos sí creen que tiene el potencial de allanar el terreno para la entrada de una nueva era en el intercambio e integración de la educación y la cultura.

Fotos de cafebabel.com (1. Michel Curien y Ana Gorey; 2. Hervé Combaz)