EE UU: Cinco mitos sobre nuestra pobre Europa sin futuro

Artículo publicado el 6 de Junio de 2008
Artículo publicado el 6 de Junio de 2008
En tiempos de crisis económica mundial, Europa debe encontrar su hueco para mantenerse activa ante una situación cambiante. EE UU no es lo que era y China e India empujan con fuerza. ¿Qué dicen de la UE los euroescépticos estadounidenses?

Con el angustioso estado del mercado bursátil por la guerra de Irak, la crisis inmobiliaria, los astronómicos presupuestos, el déficit comercial y el declive del crecimiento de la productividad, la economía estadounidense parece no tener mucho de qué presumir últimamente. China e India braman. ¿Qué es de Europa en la víspera de la cumbre de la UE y los EE UU que se celebrará en Eslovenia los días 9 y 10 de junio? Un repaso a los mitos más frecuentes sobre la economía europea visto desde Estados Unidos.

1º mito- La anquilosada economía europea es incapaz de dirigir el mundo

Los 16.000 millones de dólares que mueve la economía de la UE representan cerca de un tercio de la economía global, por delante de EE UU (un 27%), Japón (un 9%) y China (menos de un 6%). De 2000 a 2005, mientras Estados Unidos se vanagloriaba de la recuperación de su economía, esta se alimentaba de los holgados créditos y de la especulación del mercado inmobiliario. Por aquel entonces, la tasa de crecimiento per cápita de la UE era igual a la de EE UU. A finales de 2006, los estadounidenses nos superaron. Europa aumentó la tasa de empleo a un ritmo más rápido, contaba con un déficit presupuestario mucho inferior al de los Estados Unidos, gracias a lo cual ahora el rendimiento de los ingresos registra cifras superiores, a lo que se suma un excedente comercial de tres millones de dólares.

2º mito- Nadie quiere invertir en las compañías y actividades económicas de la UE porque su falta de competitividad convierte a su mercado en una apuesta limitada

Europa es la región mundial con mayor número de compañías en el ranquin del Fortune 500. Entre 2000 y 2005, la inversión extranjera directa alcanzaba casi la mitad del total. "La vieja Europa atrae inversiones como un imán debido a que representa el mercado más lucrativo del mundo", afirmaba Dan O’Brien, en The Economist. Los indicadores de competitividad nacional del Foro Económico Mundial mostraron como en el periodo 2006-07, cuatro países europeos ocupan las cuatro primeras posiciones de la lista mundial, situándose por delante de los EE UU (en el número seis), India (43) y China (en el 54).

3º mito- La tierra donde el desempleo se cuenta con dos cifras

La tasa de desempleo de la UE registró un mínimo histórico de 6,7% en marzo de 2008 (con Francia con la tasa más baja en 25 años, un 7,8%). Si la tasa de desempleo incluyera a la población recluida en prisiones, las cifras se aproximarían al anterior porcentaje. Por contra, el índice de encarcelación en los EE UU supera de siete a diez veces el de Europa. Incluyendo a los prisioneros, la tasa de desempleo de los EE UU (de un 5%) se incrementaría en un 1,4%, mientras que la de Europa solo lo haría en un 0,2%. Mientras que los empleos estadounidenses incluyen bajos salarios y beneficios nulos, en Europa, los desempleados tienen acceso a atención médica, generosas prestaciones salariales, programas para replantear la carrera laboral, subsidios para acceder a una vivienda y otras ventajas.

4- El estado de bienestar europeo frustra los negocios y daña la economía

“El sistema europeo no se basa tanto en una sociedad del bienestar sino en un sistema exhaustivo de instituciones cuya función es dotar a los ciudadanos de instituciones de salud u empleo”, comentó recientemente un político analista británico. EE UU adolece de un sistema sanitario y de educación superior accesible a todos los bolsillos. Sin embargo, los europeos poseen una atención sanitaria de calidad, bajas por maternidad pagada, guarderías asequibles, mantenimiento del salario en caso de enfermedad, educación superior casi gratuita, generosas pensiones de jubilación y un buen sistema de transporte. Los europeos tienen un promedio de cinco semanas de vacaciones pagadas (los americanos solo tienen dos) y una semana de trabajo más corta. La economía europea financia el sistema social, apoya a las familias y empleados en una época de capitalismo globalizado que amenaza en convertirnos a todos en trabajadores internacionales. El sistema social contribuye a la prosperidad, incluso los líderes más conservadores de la UE están de acuerdo.

5- Europa depende de Rusia y Oriente Medio para cubrir sus necesidades de energía

El paisaje del continente ha sido transformado con los molinos de vientos de alta tecnología, paneles solares, plantas mareomotrices, células de combustible de hidrógeno, sistemas de fijación e intercambio de derechos de emisión, diseño de arquitectura ecológico y estrategias de conservación medioambiental de los sectores residenciales, comerciales, de transporte e industria. Europa está diseñando un transporte público para sus ciudadanos, vehículos con un consumo más responsable y miles de kilómetros de carriles que permitan a los europeos circular en bicicleta y a pie. Su indicador de ‘huella ecológica’ (rastro de contaminación dejado de promedio por cada ciudadano), de un 25%, es aproximadamente la mitad del estadounidense para el mismo nivel de vida. Europa adquiere más petróleo y gas del norte de África y Azerbaiyán y depende menos de Rusia y Oriente Medio. También se ha convertido en uno de los más importantes inversores de Rusia, cuya economía de representa, más o menos, la mitad de la francesa.

Sobre el autor:

Steven Hill es director del programa de reforma política de New America Foundation y autor del libro 10 Steps to Repair American Democracy. Su próximo libro, Forward Europe, Backlash America, será publicado en la primavera del año próximo.