El ABC de las operaciones de mantenimiento de paz de la UE en el exterior

Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2007
Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2007
Europa es el mayor contribuidor a las operaciones de paz de las Naciones Unidas. Sin embargo, el refuerzo de sus propios canales de intervención, ¿no está amenazando su compromiso con los esfuerzos internacionales de mantenimiento de paz?

Según los datos recogidos por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, (SIPRI), el coste de las operaciones de paz de Naciones Unidas (ONU), Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en su conjunto alcanzaron su nivel record en 2006 con 5.500 millones de dólares americanos. El presupuesto aprobado para 2007 prevé un gasto de 5.290 millones de dólares americanos. Las cifras podrían parecer altas, pero, según el Anuario 2007 del SIPRI, sólo el mantenimiento de la fuerza multinacional en Irak cuesta 5.300 millones de euros (7.000 millones de dólares)…¡cada mes!

Los europeos participan en el mantenimiento de la paz internacional a través de organizaciones como la ONU, la OTAN y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Son los ejércitos de las naciones individuales europeas, y van como fuerzas representantes de la unión de los países europeos. La estructura europea del mantenimiento de paz refleja las tensiones presentes en el viejo continente: entre la conservación de la soberanía nacional y la persecución de una mayor integración. A esta tensión se añade la multiplicidad de agencias que coordinan el despliegue de fuerzas y fondos en todo el mundo.

Tres tropas de mantenimiento de paz complementarias

La UE es el mayor donante del mundo en las actividades humanitarias y de reconstrucción post-conflicto. Estos valores suponen la espina dorsal de la UE. Con la creciente importancia de la Política Común de Seguridad y de Defensa (PESD), la UE ha empezado a organizar las tropas de los diferentes Estados miembro en una estructura que podría ser utilizada bajo un comando europeo único para las operaciones de paz. Hasta el momento las fuerzas de la UE se organizan bajo tres estructuras principales.

La Fuerza de Reacción Rápida Europea (FRRE), con 60.000 efectivos, es el medio por el que los países de la UE pueden responder rápidamente a graves crisis internacionales (algo que es mucho más difícil para Naciones Unidas debido a sus complicados procedimientos burocráticos). Los gobiernos nacionales controlan sus tropas.

Los Grupos de Combate de la UE, equivalentes en fuerza a los batallones, son para dar una respuesta inmediata. Sus 1.500 soldados pueden ser movilizados incluso más rápidamente que las FRRE a través de un requerimiento urgente de la ONU. Quince de sus Estados miembro rotan, asegurando que dos están preparados en cualquier momento, como pasó en la operación Artemis, que tuvo lugar en la República Democrática del Congo en marzo de 2006.

La Fuerza de Gendarmería Europea, compuesta por fuerzas de policía de cinco Estados miembro, es utilizada a menudo en operaciones de mantenimiento de paz. La próxima expedición saldrá el 1 de enero de 2008 hacia Chad.

Una carga compartida

La UE, además, forma los ejércitos de países en desarrollo, con dos países a la cabeza en este ámbito. El Reino Unido entrenó a 17.000 nigerianos para ser peacekeepers (agentes de mantenimiento de la paz en 2005. Mientras tanto, Alemania reforzó las relaciones con el África Occidental con una contribución de 3,1 millones de euros con el fin de construir el Centro de Entrenamiento de Mantenimiento de la Paz Internacional Kofi Annan, en las afueras de la capital de Ghana, Accra, el 28 de enero de 2004.

Europa no debería cuestionarse el precio de las misiones de mantenimiento de paz, pero sí evitar el despliegue directo de tropas. Alemania, Francia, Italia y España tienen un número importante de soldados en Afganistán, pero los mantienen lejos del combate directo, una cuestión subrayada por el Ministro de Defensa Canadiense, John McKay, en Washington el 20 de septiembre. Son los países en desarrollo quienes deberían compartir esta “carga”, incluyendo Bangladesh, India, Nigeria, Ghana, Kenya y Pakistán. Este último contribuye en la actualidad con 10.000 hombres en once misiones de mantenimiento de la paz.

Solapamiento del mantenimiento de la paz

Dentro de las operaciones de paz, la UE supone una fracción más dentro de la aportación de las naciones europeas. Hoy por hoy, 1.500 efectivos de la Unión Europea y 15.000 de la OTAN (muchos de países europeos) están desplegados en Kosovo. El solapamiento de distintas estructuras como ONU, UE, OTAN y OSCE es evidente. Todas estas estructuras tienen sus propios armamentos y presupuestos.

Europa tiene un largo camino por recorrer. La primera misión de la UE empezó hace apenas cuatro años, cuando fuerzas de la policía de la UE remplazaron a la Misión de las Naciones Unidas en Bosnia y Herzegovina el 1 de enero de 2003. Mientras, es importante que Europa desarrolle sus propias estructuras de mantenimiento de la paz, debería retener su contribución actual a la escena internacional. Las operaciones de la UE por sí solas son menos imparciales cuando se trata de conflictos sensibles como fue el de Kosovo. Los finlandeses tomarán el mando de un grupo de batalla a través de la OTAN en verano de 2008.

Fotos: EUFOR en Bosnia (David Anderson/ Flickr), Soldados franceses protegiendo un cementerio musulman en Bosnia, Bosnia (richmeakin/ Flickr)

Libro Anual de la misiones de paz que incluyeron soldados europeos en 2006 (Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI). Para una lista completa de las tropas en estas misiones hasta el 20 de septiembre de 2007, visite Consilium Europa