El capital humano: ¿qué precio tiene la vida?  

Artículo publicado el 17 de Noviembre de 2014
Artículo publicado el 17 de Noviembre de 2014

¿Cómo un simple gesto nos puede cambiar la vida, a nosotros y a todos los que tenemos a nuestro alrededor? ¿Hasta dónde es capaz de llegar uno por progresar económicamente? ¿Cómo se puede ser infeliz a pesar de tener una vida aparentemente perfecta y rodeada de lujos? ¿Cómo, sin embargo, se puede dejar a un lado ese mundo perfecto para encontrar la felicidad en un ambiente más pobre y sencillo?

'El capital humano' ha conseguido el Premio del Público en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, un film del italiano Paolo Virzí basado en una novela del norteamericano Stephen Amidon. Película cargada de crítica social y financiera que nos hace plantearnos bastantes cuestiones, la más importante de ellas: ¿qué precio tiene la vida? ¿Cuál es el capital humano?

La película empieza mostrándonos un accidente de tráfico en el que un ciclista es arrollado por un coche, y a partir de ahí se estructura en capítulos que nos irán contando la misma historia desde tres puntos de vista, desde la perspectiva de tres personajes distintos. Tres personajes con perfiles muy diferentes que se ven involucrados en la investigación del accidente de tráfico.

Un ambicioso agente inmobiliario que intenta prosperar económica y socialmente, que por crédulo cae en la trampa financiera perdiendo más de lo que tenía y que termina traicionando a su hija por evitar la bancarrota. 

La esposa perfecta del hombre de negocios perfecto con una mansión y un hijo perfectos que sin embargo vive una vida vacía, llena de banalidades e inseguridades y que descubre que quiere algo más en la vida justo en el momento en que todo lo que tiene a su alrededor se derrumba.

Una joven que aparenta ante los demás que sigue con su exnovio millonario, por hacerle un favor a él, y que encuentra la felicidad en secreto junto a un chico con un pasado bastante problemático al que sus amigos rechazan sin conocer cómo es más allá de la apariencia y los prejuicios.

Todo esto carece de importancia ante algo tan inevitable como la muerte y el valor que puede tener la vida de una persona o, mejor dicho, el precio que se le pone. Porque en esta sociedad capitalista y sin principios hasta la vida tiene un precio. El Capital Humano es el cálculo de la indemnización, en este caso del ciclista atropellado, en función de su edad y esperanza de vida, de las perspectivas de generación de ingresos y del daño emocional cometido a los familiares. Y mientras, los demás pueden seguir viviendo su vida.

Es triste, pero es así.