El catalán en la Europa postmoderna

Artículo publicado el 17 de Mayo de 2004
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Artículo publicado el 17 de Mayo de 2004

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Si en la UE de los 15 el catalán era la séptima lengua más hablada pero la más desconocida, con la ampliación a 25 la invisibilidad del catalán en Europa se hace incomprensible.

En un mundo globalizador, ¿por qué complicar las cosas con otro idioma regional? Formado en los siglos VIII y X, el catalán es un idioma hablado por más de 7 millones de ciudadanos y entendido por casi 10, eso es, seis veces más que el letón.

Aunque se puede entender como una lengua minoritaria, es sin embargo una lengua de demografía media con muchas peculiaridades, por su estatuto jurídico, su demografía, su situación sociolingüística y su equipamiento lingüístico. Es oficial en el estado de Andorra y cooficial en 3 Comunidades Autónomas españoles. Es más hablada que el finlandés y el danés, y equiparable al sueco, el griego o el portugués en Europa. Un tercio de las personas que hablan lenguas minoritarias son hablantes de lengua catalana, por encima del gallego (13%), el occitano (11%) y el alemán fuera de Alemania y Austria (9%). Una Europa más democrática, unida y basada en la subsidiaridad nos lleva indudablemente a adoptar el catalán como otro instrumento necesario para la integración europea y que mejora cualitativamente nuestro trabajo.

Después de café babel y Eurovisión, ¿catalán en el Tratado Constitucional?

Según el actual presidente de España, José Luís Rodríguez Zapatero, la lengua es una muestra de cultura y la cultura es la manera de entender los demás. Con este discurso, España intentará introducir el catalán en la Constitución Europea. El presidente del Parlamento Europeo, Pat Cox, y la presidencia irlandesa ven con buenos ojos la iniciativa, pero Francia se muestra reticente. Y es que el 50% de los hablantes de lenguas regionales o minoritarias son de España, pero el 23% de Francia. Como posible solución, Cox propuso imitar el estatuto del gaélico, a partir del cual, ésta no es una lengua oficial en Irlanda pero todos los documentos con valor constitucional tienen que ser traducidos y los ciudadanos tienen derecho a consultar y ser respondidos en las instituciones europeas en su idioma propio.

A falta de voluntad política, la entrada de Andorra en la UE resolvería este gran problema en tanto que, siendo lengua de Estado, el catalán devendría lengua oficial de Europa. En cualquier caso, esperando fructíferas dinámicas políticas, la sociedad civil europea acaba anticipándose de nuevo. Tanto si Marta Roure, primera candidata andorrana en la historia de Eurovisión, gana el certamen de 2004 con su canción jugarem a estimar-nos como si no, café babel Catalunya apuesta claro por el catalán porque apuesta por la Europa postmoderna que va más allá de los estados y de la lógica intergubernamental. Defender el catalán es promover más Europa.