"El cine es un pedazo de tarta"

Artículo publicado el 12 de Septiembre de 2008
Artículo publicado el 12 de Septiembre de 2008
Desde siempre la comida ha estado presente en la gran pantalla y ha dejado momentos memorables en muchas películas europeas

“El cine es un pedazo de tarta, no un pedazo de vida”. Con estas palabras, Alfred Hitchcock, un enamorado del buen comer y quien en sus películas a menudo asociaba la comida y su consumo al tema del homicidio, daba a entender que los espectadores querían ver historias extraordinarias las cuales les hacían olvidar la rutina de sus vidas.

Recetas de cine

Almodóvar (jos3s1to/flickr)En La gran comilona (Marco Ferreri, 1973), cuatro amigos deciden suicidarse en una orgía de comida y sexo y para ello rellenan una enorme tarta con forma de pecho de segundos platos. Una dura crítica a la sociedad del bienestar destinada a autodestruirse.

A menudo, por supuesto, la comida conlleva consecuencias positivas: en La fiesta de Babette (Gabriel Axel, 1987), una ex chef francesa obligada a exiliarse después de los acontecimientos de la comuna de de París, trabaja como sirvienta para dos hermanas en una rígida comunidad luterana de un pueblecito danés. Babette conseguirá, con la preparación de un opíparo almuerzo, cambiar a los comensales, que por no pecar llegan hasta el punto de no hablar de comida en la mesa. Al final del almuerzo, el efecto de los platos preparados con maestría y amor derretirá sus corazas y les hará comenzar a ver la vida desde una perspectiva diferente.

(HarlanH/flickr)Numerosos son los casos donde la falta de comida es la protagonista. En Kogel Mogel (Roman Zaluski, 1988) la yema de huevo con azúcar dada a los niños como merienda simboliza todo un periodo donde la miseria del país no permitía la preparación de otros tipos de dulces. Otra creación culinaria de gran importancia en el cine es el gazpacho preparado por Pepa en Mujeres al borde de un ataque de nervios (Pedro Almodóvar, 1988). Rojo, como el color que predomina en la casa de la protagonista, el gazpacho refleja perfectamente su estado de ánimo agitado y pasional. En la preparación de la bebida, la protagonista vuelva todas sus frustraciones y llega a ‘enriquecerla’ con somníferos, lo que causa un ‘ligero mareo’ en los otros. 

Receta del gazpacho sin narcóticos:

Ingredientes: 1 kg de tomates, 2 pepinos pequeños, 1 pimiento, 2 dientes de ajo, un trozo de pan duro remojado y desecho, 25 cl de aceite, sal y agua.

Preparación: batir todos los ingredientes. Después diluir todo el compuesto con agua. Si sale demasiado espeso, pasar por el colador y dejar reposar algunas horas en el frigo.