El cinturón aprieta pero no ahoga

Artículo publicado el 3 de Noviembre de 2006
Artículo publicado el 3 de Noviembre de 2006
Tras varios años, las iniciativas para luchar contra la inseguridad en carretera se multiplican.

“Si todos los hombres son iguales, en la vida es mejor ser una mujer holandesa de más de treinta años conduciendo un coche nuevo, que un motorista irlandés de menos de veinte años o un joven peatón polaco que viva en el campo”. La cita es del célebre humorista francés Coluche, cuyo humor no impidió su muerte, a los 41 años, en accidente de moto en una carretera del sur de Francia. Cada día que pasa, vemos la muerte de 117 personas más en las carreteras europeas. Sin embargo, existen medios para luchar contra ello.

La publicidad

Se ha adoptado una línea de comunicación “dura” en la mayoría de los países europeos para promover la seguridad vial: imágenes impactantes, películas violentas, visiones realistas de un accidente o víctimas reales. Su objetivo es impresionar y hacer reflexionar a los usuarios, como hizo la última campaña británica titulada “THINK!” “Las campañas de los últimos diez años han permitido modificar la opinión pública sobre la materia. En abril de 2002, por primera vez, los franceses que expresan un sentimiento de inseguridad en la carretera son mayoría. Desean un aumento de las sanciones y piden voluntad de respetar las normas a los usuarios”, dice Eric Zajdermann, Director General de Stratéus, una agencia de estudios sobre el impacto de las campañas de seguridad vial.

La represión

Los controles policiales dedicados a los principales factores de riesgo, que son el exceso de velocidad, el alcohol y llevar el cinturón de seguridad desabrochado, han demostrado su eficacia. Francia, mal alumno europeo hasta hace poco, ha visto disminuir el número de muertes en un 35% entre 2001 y 2005. Gracias, sobre todo, a la instalación de radares fijos y la utilización de radares móviles para luchar contra el exceso de velocidad. Los controles crecientes sobre los cinturones tanto en la parte delantera como trasera del coche, así como los de la tasa legal de alcoholemia han contribuido de la misma manera a la disminución del número de víctimas en carretera.

Los amigos

Algunas iniciativas particulares permiten luchar contra comportamientos peligrosos. La asociación francesa Voiture & co propone un sistema para compartir coche durante las fiestas de estudiantes, que garantice la vuelta a casa con un conductor “limpio”. La asociación pone en contacto a estudiantes sin coche y estudiantes con coche, con la condición de que éstos últimos se comprometan a no consumir alcohol o drogas. “Una buena acción de nuevo cuño sobria a la vez que ecológica”, como explica Jérôme Narcy, responsable de desarrollo de la asociación.

La tecnología

La seguridad de los vehículos ha conocido una evolución importante en los últimos treinta años con, entre otros, la generalización de la instalación de cinturones de seguridad, un mejor diseño de los vehículos o el desarrollo del ABS (frenos antibloqueo). ¿Más ejemplos? La Intelligent Speed Adaptation (ISA), que consiste en informar en tiempo real al conductor de la velocidad límite autorizada, bloqueando el pedal de aceleración. O el Alcolock, en prueba actualmente en Francia, que obliga a los conductores a soplar en un alcoholímetro electrónico que no permite arrancar el coche hasta tener menos de 0,3 g/l de alcohol en sangre. Otro sistema que ayudaría a salvar vidas es el “eCall”, un sistema que emite en caso de accidente una señal de urgencia activada por los ocupantes del vehículo siniestrado o por el propio vehículo.

El medio ambiente

A partir de ahora, la lucha contra la inseguridad vial y la ecología están muy ligadas. Una cooperación que va más allá de la pura mercadotecnia. La Liga contra la violencia en carretera acaba de publicar una clasificación de vehículos en función de su “civismo”. ¿El principio? “Nuestro objetivo es, por un lado, responsabilizar al automovilista influenciando sus decisiones a la hora de comprar un vehículo o en favor de medios de transporte más económicos cuando están disponibles y, por otra parte, incitar al Estado a tomar medidas fiscales a fin de minimizar nuestro impacto negativo sobre nuestro medio ambiente”, precisa Chantal Perrichon, presidente de la Liga contra la violencia en carretera.

La infraestructura

Los accidentes mortales están a menudo concentrados en lugares bien conocidos, como intersecciones peligrosas, carreteras provinciales, vías rápidas sin espacio seguro para adelantar. Hay varias soluciones posibles para tratar los “puntos negros” de la accidentología: señalización mejorada, instalación de barreras de seguridad en los bordes de la carretera o en medio para separar los dos sentidos del tráfico, la construcción de rotondas y la construcción de carriles para bicicletas y ciclomotores.

Fotos, por orden de aparición: Hddod's/Flickr; Mrjorgen/flickr; Voitures Alister/flickr; Netgerilla/flickr.