El conflicto palestino-israelí visto por Shlomo Ben Ami y Sami Naïr

Artículo publicado el 8 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 8 de Marzo de 2009
Enmarcada en el congreso organizado por la Universidad de Sevilla, Factor Humano, ambos intelectuales acudieron a la mesa de debate en un salón de actos lleno de jóvenes para dilucidar sobre uno de los problemas más enquistados. En plenas conversaciones para formar gobierno en Israel, ninguno de los dos muestra grandes esperanzas de una pronta solución del conflicto.

Enmarcada en el congreso organizado por la Universidad de Sevilla, Factor Humano, ambos intelectuales acudieron a la mesa de debate en un salón de actos lleno de jóvenes para dilucidar sobre uno de los problemas más enquistados. En plenas conversaciones para formar gobierno en Israel, ninguno de los dos muestra grandes esperanzas de una pronta solución del conflicto.

Shlomo Ben AmiShlomo Ben Ami: “Con Netanyahu, la idea de los dos Estados no será posible”

Político, diplomático y escritor israelí formado en Oxford; aboga por tratar el problema desde una perspectiva global de la zona. “Muchos de los problemas que hay en Oriente Próximo están interrelacionados, no se solucionarán unos sin otros”, afirmó este miembro del Partido Laborista israelí y ex ministro de Asuntos Exteriores. Duda que la 'era Obama' traiga muchas soluciones al conflicto palestino-israelí o a los problemas en Afganistán, pero confía en la llegada de un posible acuerdo con Siria, lo que se traduciría en mayor estabilización en la zona. “Siria no quiere la paz con Israel, sino con EEUU. Para ello ha de pasar por acuerdos con Israel” Tras la incumplida resolución de la ONU de volver a las fronteras del 67 y desesperanzado con el giro a la derecha de las elecciones israelíes, Shlomo Ben Ami no confía que se propicie la solución al problema, aunque afirma que la solución jordano-palestina puede ser posible. “A los palestinos les falta un movimiento nacional unido que actúe de interlocutor. Abbas es una buena persona en el sentido negativo de la palabra. No ejerce liderazgo y cae sobre él la sombra de la corrupción”, afirmaba Ben Ami, “por eso surge Hamás, es la respuesta a la incompetencia de Fatah”. “Hamás no apoya la idea de los dos Estados, pero hay que negociar con ella, no es un movimiento yihadista global, no es Ben Laden”, sentencia, “sería un error pensar que Hamás no está ni debe estar en el juego político. La Comunidad Internacional erró al tratar de apartarla”, remachó este vicepresidente del Centro Internacional de Toledo por la Paz.

Sami NaïrSami Naïr: “Con el triunfo de la extrema derecha israelí, Hamás tiene la excusa perfecta”

Argelino nacionalizado francés, politólogo, filósofo y sociólogo especialista en movimientos migratorios; aboga por un cambio de paradigma basado en la paz para la seguridad y no viceversa. “Con los Acuerdos de Oslo se implantó aquello de 'paz contra territorio', después vino 'seguridad para la paz', ahora hemos de entrar en el período de 'la paz para la seguridad'”, afirmó Naïr en la mesa de debate. “Israel no es un problema de política exterior para los EEUU, sino de política interior. Israel es el caballo de batalla estadounidense en Oriente Próximo. Como Shlomo, tampoco creo que Obama traiga la solución”, corrobora escéptico. “A menos que se obtenga una nueva mirada basada en el giro que produjo la Conferencia de Madrid, pero que Obama traiga EEUU a las instituciones internacionales y le otorgue a la ONU su papel de pacificador”. Sami Naïr apuesta por una solución que pasa por cuatro puntos: separar a los beligerantes, crear una mesa de negociación bajo la autoridad de la ONU, condenar el no respeto a las leyes internacionales y poner en marcha un plan de desarrollo económico común entre las partes. “Mi sueño es que se organice una Conferencia General de la ONU en Jerusalén y se diga allí mismo que hemos de acabar con este conflicto que tanto daña la dignidad de ambos”, ultimó Naïr.

Concha Hierro