¿El Consejo Europeo lee blogs?

Artículo publicado el 12 de Junio de 2006
Artículo publicado el 12 de Junio de 2006

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Interactivos pero a menudo exclusivos, ¿pueden los blogs ser un antídoto a la apatía del debate oficial sobre la crisis de la Unión Europea? Análisis en detalle en la víspera del Consejo europeo de primavera.

¿Conseguirán los blogs salvar a la Unión Europea? Es necesario preguntárselo en la víspera de la cumbre de Bruselas de los días 15 y 16 de junio de 2006, que se centrará sobre la crisis de la UE tras el aniversario del “No” francés y holandés a la Constitución Europea. Los “weblog” o “diarios on-line” –que permiten a sus autores expresarse y dialogar con otros internautas sobre diversos temas- podrían representar una alternativa en la infinita “pausa para la reflexión” sobre el futuro de Europa tomada hace un año por los líderes europeos. Proponemos al lector desarrollar un rápido análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fuerzas, Oportunidades), un método de análisis lógico utilizado por los economistas.

FORTALEZAS: la interactividad

Por definición, los blogs, dejando mensajes (o posts) y comentarios, favorecen la expresión y el diálogo entre internautas. Basta ver la cantidad de reacciones que recibe el blog de la Comisaria europea Margot Wallström, o el éxito del blog euroescéptico EU Referéndum. Aunque en algunos casos es necesario registrarse, en general la participación es libre y de fácil acceso. Sólo en el viejo continente existen hoy más de 8 millones de blogs, ya que todo el mundo puede crear un blog gratuitamente. Ejemplo de ello es el vivaz Robert Toulemon, un octogenario ex alto funcionario de la Comisión Europea. Europa, además, es un tema que apasiona siempre, incluso en los blogs que no están dedicados expresamente a ello, como aquellos de Beppe Grillo en Italia y Johan Norberg en Suecia.

DEBILIDADES: la exclusividad (ideológica y lingüística)

Pero los blogs no son todavía la panacea para resolver la crisis de la UE, que es ante todo una crisis democrática, de desapego entre los ciudadanos y votantes, desconectados y escasamente identificados. Por desgracia, la naturaleza de muchos blogs los vuelven exclusivos, como la de aquellos viejos clubes intelectuales. En 2005, por ejemplo, argumentando contra el euroescepticismo de algunos mensajes de EU Referéndum nos fue solicitado con vehemencia que abandonáramos la discusión, pues las ideas que quien firma este artículo no eran muy ortodoxas con la línea ideológica del citado blog. Más abierto a la discusión es el blog de la Comisaria Margot Wallström, que también llega a censurar siete u ocho comentarios al año. Por lo general, los blogs-escépticos como el famoso personaje mediático francés Dominique Wolton sostienen que los blogs pueden ser ante todo una red entre comunicadores que sin embargo excluye a los peces más pequeños, que escapan a su malla; la sociedad, por definición, incluye a todos sus miembros. En el caso del debate sobre Europa, es particularmente difícil la comunicación entre ciudadanos que hablan lenguas diversas, cuando por el contrario las temáticas son de interés común.

OPORTUNIDADES: abordar el debate sobre Europa

A pesar de todas sus debilidades, los blogs tienen el viento a favor, se debe tener en cuenta que en Francia sólo en el primer trimestre de 2006 se crearon 3 millones de blogs. Dada la actual apatía del debate oficial sobre la crisis de la Unión Europea, existe hoy un espacio vital que puede ser ocupado por los bloggers: con su crítica -incluso agria- de la Unión Europea, con la vitalidad de sus ideas, con el pulso que sólo los ciudadanos de a pie pueden mostrar de la opinión pública.

AMENZAS: La sordera de los políticos

Todo está en escuchar. ¿Cuántos son los líderes europeos que en breve se reunirán en Bruselas que han publicado alguna vez un comentario en un blog? Es de esperar que el No a la Constitución Europea pueda servir de señal de alarma para relanzar el contacto con la opinión pública.

Este artículo ha sido traducido a 7 idiomas. El veredicto final sobre la posibilidad de que los blogs salven a Europa de la crisis se lo dejamos a los lectores.