El criminal de Guerra Karadzic pide juego limpio en el tribunal de La Haya

Artículo publicado el 17 de Septiembre de 2008
Artículo publicado el 17 de Septiembre de 2008
Durante la última comparecencia del criminal de guerra serbio Radovan Karadzic antes de llegar a La Haya a finales de agosto, el juez Iain Bonomy se resistía a los intentos del reo serbo-bosnio de poner en duda la legalidad del juicio. Karadzic habló de “irregularidades” en la vista especial del 17 de septiembre

Durante la última comparecencia del criminal de guerra serbio Radovan Karadzic antes de llegar a La Haya a finales de agosto, el juez Iain Bonomy se resistía a los intentos del reo serbo-bosnio de poner en duda la legalidad del juicio. Karadzic habló de “irregularidades” en la vista especial del 17 de septiembre.

Cuando el criminal serbio se negó a declarase culpable el 29 de agosto pasado, el juez escocés escribió en su informe que él se había declarado inocente. “¿Puedo tomarle la palabra, la de que no soy culpable?, preguntó en tono burlesco Karadzic. Lord Bonomy replicó: “Eso lo veremos en su momento”. “La presunción de inocencia se ha visto reducida a una broma”, se quejaba el abogado defensor en sus alegatos en el tribunal de La Haya. Él alega que uno de los procuradores generales dijo en público que Karadzic sería sin ninguna duda condenado a cadena perpetua. Karadzic mira con igual recelo la declaración del procurador general belga Serge Brammertz en la que afirma que “todo irá muy rápido”.

Los cargos

El criminal de 63 años está acusado de genocidio, complicidad en genocidio, exterminio, asesinato con premeditación, persecuciones, deportación, actos inhumanos y muchos más crímenes cometidos en la guerra de Bosnia entre 1992 y 1995. Está acusado de ser responsable de la masacre de 8.000 musulmanes bosnios en Srebrenica y por el sitio de Sarajevo durante casi cuatro años en los que murieron 14.000 civiles.

Karadzic ha dejado un rastro de evidencias en su contra

A diferencia del ex presidente yugoslavo Slodoban Milosevic, Karadzic ha dejado un rastro de evidencias en su contra: actas de reuniones, documentos secretos del partido, mapas, vídeos, discursos oficiales, conversaciones telefónicas interceptadas, etc. Algunas ya han sido presentadas en otros casos en La Haya, con resultado convincente. ¿Cómo podría Karadzic defenderse?

Inmunidad estadounidense

(Foto: Jeroen Bouman/ cortesía de ICJ)

Sus abogados aseguran que van a aparecer testigos de calidad en el tribunal de La Haya por vez primera y que él mismo aportará sus propias pruebas documentales. Sin embargo, después de dos comparecencias antes de llegar a La Haya y diez apelaciones, parece que la estrategia de Karadzic es invalidar el juicio. En primer lugar, argumentó que los EE.UU. garantizaron su inmunidad en 1996 a cambio de su retirada de la vida pública. Richard Holbrooke, el antiguo negociador estadounidense en el conflicto de los Balcanes, quien supuestamente representaba a los EE.UU. en el acuerdo, lo niega. Karadzic fue llamado a declarar por el tribunal, junto con otros oficiales que al parecer tenían conocimiento de lo ocurrido, incluido el ex secretario de estado de Madeleine (EE.UU.) Albright, el ex procurador general de La Haya Richard Goldstone y el ex diplomático estadounidense Wiliam Stuebner. La prensa duda de que Karadzic pueda probar la existencia de este acuerdo y sostiene que solo usa tales alegaciones para desacraditar a occidente. La acusación le da la vuelta a la tortilla: incluso de existir tal documento, no tendría ninguna validez por entrar en conflicto con el derecho internacional.

El gobierno holandés quiere librarse de toda responsabilidad en la tragedia de Srebrenica

En Segundo lugar, Karadzic solicitó la recusación del juez holandés Alphons Orie, arguyendo que este último solo desea imponer una dura sentencia, lo que se uniría a las severas sentencias de otros casos juzgados por Orie. Es más, el gobierno holandés está interesado en que el juicio se desarrolle en este sentido para liberarse de toda responsabilidad por la tragedia de Srebrenica. El presidente del tribunal, el italiano Fausto Pocar, ha decidido por ahora satisfacer la demanda de Karadzic.

Lo que Karadzic podría esgrimir

(Fotografía por cortesía del departamento de estado de los Estados Unidos/ Wikipedia)Es probable que Karadzic opte por cambiar de estrategia. Los expertos en legislación comentan en los medios que él culpa a los musulmanes bosnios y croatas del comienzo de la guerra en Bosnia. Karadzic quizá mencione al presidente musulmán de Bosnia-Herzegovina, Alia Izetbegovic, que retiró su firma del acuerdo de paz intermediado por la comunidad internacional. Karadzic también argumentará haber evitado una masacre aun más grande de serbo-bosnios a manos de musulmanes y croatas, ayudándose del apoyo de los cascos azules holandeses apostados en Srebrenica durante la guerra. El abogado de Karadzic declaró hace poco al diario nacionalista serbio Vecernje Novosti que a cambio les propusieron testificar que los serbios no habían cometido crímenes de guerra contra los musulmanes.

Radovan Karadzic es el Segundo reo más importante juzgado por el tribunal de La Haya. Slodoban Milosevic murió en 2006, antes de que el Tribunal de La Haya pudiera llegar a un veredicto. Karadzic’s closest associates Momcilo Krajisnik y Biljana Plasvic, quienes fueron sentenciados a 27 y 11 años de prisión respectivamente por crímenes contra la humanidad. El primero fue acusado de responsabilidad y complicidad en el genocidio, mientras que Plavsic fue absuelto de todos sus cargos

La Haya sólo ha logrado probar el genocidio en el caso del militar serbio Krstic

El genocidio es el cargo más serio. Sin embargo, La Haya sólo ha conseguido probarlo en el caso del oficial del ejército bosnio-serbio, Radislav Krstic. La mayoría de los investigadores y fiscales ven en el genocidio una acción militar y no tanto social o política, opina la catedrática de la Universidad de Sarajevo, Edina Bacirevic, en su web War and Peace Reporting. Dicho esto, en el caso de Karadzic la fiscalía necesitará probar su responsabilidad política, lo que resulta todo un reto.