El éxito de la extrema derecha en los atentados de Barcelona

Artículo publicado el 7 de Septiembre de 2017
Artículo publicado el 7 de Septiembre de 2017

El éxito de la alt-right americana en las redes sociales se vio proyectado en la victoria de Donald Trump. La influencia de la “derecha alternativa” sobre los medios de comunicación y sobre la agenda política desde el activismo en internet está siendo imitada por la extrema derecha española. La reacción en twitter tras los atentados de Barcelona y Cambrills son un buen ejemplo.

El fomento de la xenofobia promovida por usuarios de redes sociales, influencers (líderes de opinión) y webs de noticias en torno a un movimiento coordinado por el publicista y ex estratega jefe de la Casa Blanca, Steve Bannon, está consiguiendo que un país construido por inmigrantes viva sucesos como los de Charlottesville.

Mediante una herramienta de análisis de redes sociales, elaboramos un grafo que muestra la interacción de usuarios de Twitter en torno a las 20 h y las 23 h del 17 de agosto, día de los atentados en Barcelona. En dicho grafo se puede observar la respuesta inmediata de los ciudadanos a los atentados, la información y opinión que ha corrido por las redes sociales y las distintas reacciones.

Ese día todos nos sorprendimos de la efervescencia con la que emergía el hashtag #stopislam hasta hacerse Trending Topic.

En este enlace podéis descargar el grafo y moveros sobre él para ver con más exactitud los hastags y usuarios.

Si bien es comprensible que ante un atentado así aparezca el sentimiento de rabia de forma primaria, no es esperable que durante el shock inicial se produzca una reacción coordinada de una multitud de seres humanos más allá de la necesidad casi primate de transmitir el peligro, el lugar, la noticia, esto es, #atentado, #Barcelona, #LasRamblas.

Al mismo tiempo que miles de ciudadanos hablaban de esto (#atentado, #Barcelona, #Ramblas), ya estaban sembrados otros tantos hastags que habrían de crecer bien regados por lo que en sociología se denomina masa crítica. #StopIslam, #stopislamism, #migrants, #refugees, #terroristaswelcome, #stopyihadismo, #stopterrorismo, estaban colocados ahí para que alguno de todos ellos eclosionara mediante la interacción con otros usuarios de Twitter, influencers y la mencionada masa crítica.

Hay que hacer zoom sobre el grafo para darse cuenta de que no era una reacción espontánea. Debemos observar tanto los hastags como los usuarios más activos en las redes promoviéndolos (@militiaespana, @patriaomuerte, @patria_espana, @fe_cantabria (perfil de Falange Española), @hispaniafortius, @leonddamasco, @verdaderaizqda, @lafalange). Estos hacían de nodos, de puntos de intersección donde luego reaccionaban, contestaban, contraargumentaban, interactuaban, en definitiva, otros usuarios con la misma ideología u otra radicalmente contraria (destacable la influencia de, por ejemplo, @ElOrdenMundial, @_Ju1_, @el_felips).

La interacción llevó hasta Trending Topic al hastag más sencillo y eficaz en comunicación: #stopislam. Y desde ahí, a las noticias en prensa y televisión, a los debates y tertulias, a las barras de bar o terrazas de verano, a las cadenas de whatsapp xenófobas y a las pintadas amenazantes en las paredes. Puede afirmarse que es esperable que un país entero reaccione no sólo al atentado, sino a la concatenación de atentados terroristas en toda Europa, con rechazo al hilo conector de todos ellos que es el yihadismo. Es absolutamente execrable.

Pero no olvidemos que hay estrategas tratando de orientar nuestra rabia y nuestras opiniones en una dirección política. Más allá del rechazo del yihadismo y del terrorismo, está la islamofobia, pero esta no es sino un catalizador para aglutinar a masas que hartas de corrección política, con rabia y con miedo, no dudarían en apoyar a los movimientos políticos más contundentes contra el extranjero, contra el distinto.

Autor: LOGOS CONSULTORÍA ESTRATÉGICA Y FORMACIÓN SL.