El Irán de Hasán Ruhaní

Artículo publicado el 20 de Octubre de 2014
Artículo publicado el 20 de Octubre de 2014

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

En Irán no se respetan los derechos humanos.

Por Claire Eliana

En su sexto informe sobre la situación de los derechos humanos en Irán, enviado a la sesión plenaria de octubre de 2014 de la Asamblea General de la ONU, Ahmad Shaheed puntualiza que durante el primer semestre de 2014, fueron ejecutadas en Irán 411 personas de las que 8 eran menores en el momento de ser declaradas culpables. El informe de Ahmad Shaheed se publicó el martes 7 de octubre.

A pesar de la prohibición impuesta por el régimen iraní en el país, el obervador de la ONU para los derechos humanos en Irán revela una situación crítica y alarmante de los derechos y libertades fundamentales. Las graves y múltiples violaciones de los derechos humanos en Irán suscitan máxima inquietud y se extienden a todo tipo de represiones, a cual más maquiavélica.

La elección del presidente Ruhaní no hará más que acentuar y multiplicar la práctica de las ejecuciones, la tortura, los tratos inhumanos degradantes, las detenciones arbitrarias y abusivas, los juicios sin ninguna garantía procesal para los acusados, las ejecuciones de disidentes y menores, las amputaciones, la pena de muerte mediante la utilización de castigos crueles tales como ahorcamientos públicos por cometer delitos menores.

También es necesario hacer hincapié en la creciente discriminación hacia las mujeres y los defensores de los derechos femeninos. En este régimen "avaro" con las libertades individuales, y todavía más tratándose de las mujeres, la Constitución iraní establece que la vida de una mujer vale  la mitad de la vida de un hombre.

Según Amnistía Internacional, las autoridades iraníes continúan controlando las  universidades con mano de hierro, permitiendo incluso que las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia supervisen los procedimientos disciplinarios en los campus.  Los incansables esfuerzos para incrementar el control sobre la libertad de cátedra, para prohibir a los estudiantes que militen pacíficamente y para mantener al márgen a las mujeres y a las minorías religiosas han reprimido a las universidades iraníes, dejándoles poco estacio para ejercer la libertad de pensamiento o de expresión. 

"Defendemos la ley del talión"

Las mujereses tienen prohibido estudiar ciertas materias e imponen ratios para limitar el número de estudiantes femeninas. El acceso a los estudios superiores para las minorías está bloqueado o restringido.

Desde hace tres décadas, las autoridades iraníes están llevando a cabo una campaña de represión implacable contra los estudiantes y los profesores universitarios, que a menudo son hostigados, detenidos u obligados a dejar de estudiar o enseñar respectivamente a causa de su militancia, sus opiniones o sus convicciones aunque sean pacíficas.

Por lo que respecta a la libertad de expresión ¬especialmente la censura sobre internet¬y la libertad de reunión y de asociación, se deja constancia de que las personas encarceladas por estos motivos están en prisión por la aplicación de condenas formuladas de manera imprecisa y confusa tales como Mohareb (enemigo de Dios) o "corrupción en la tierra".

Bajo la presidencia "moderada" de Ruhaní, se advierte de que la situación de las libertades civiles y políticas sigue siendo muy preocupante, además de que se están poniendo en juego los derechos de las personas que pertenecen a minorías religiosas (los Baha'is particularmente), cuya libertad de convicción no se respeta a pesar de los compromisos internacionales contraídos por Irán. Se advierte también de que bajo el mandato de Ruhaní reina una represión extremadamente severa y violenta con los presos políticos, sobre los que se ejerce máxima presión.

Sadeq Amoli Lariyaní, presidente del Poder Judicial iraní, teórico de la tortura y de la lapidación, defendió el balance del actual régimen con estas palabras: "Estamos orgullosos de este sistema judicial. Defendemos la ley del talión e incluso la lapidación".

Es importante señalar que el aumento de las violaciones de los derechos humanos en Irán es tal que parece casi imposible sacarlas todas a la luz, a pesar de los repetidos esfuerzos de diversas instituciones internacionales a favor de los derechos humanos y de las mujeres, de abogados, presos políticos,  militantes de cualquier tendencia…